
La Sociedad Cooperativa de Pescadores y Buceadores de Puerto Marqués, que resiente estas afectaciones en la disminución de la producción de moluscos, acusa a las autoridades de inacción, por lo que hace tres meses solicitó un amparo contra la Marina Majahua y la empresa Ecos del Mar, por la deforestación que causan para construir un fraccionamiento
Acapulco, Guerrero, 7 de agosto de 2025. La bahía de Puerto Marqués pierde su encanto con los grandes pedazos sueltos del muelle de la Marina Majahua flotando en el mar desde el paso del huracán Otis, el desgaje del cerro de Punta Diamante para edificar más condominios de lujo, las aguas residuales de mansiones vertidas directamente y las ampliaciones de los hoteles que privatizan las orillas.
La Sociedad Cooperativa de Pescadores y Buceadores de Puerto Marqués resiente estas afectaciones en la disminución de la producción de moluscos y acusa a las autoridades de inacción, por lo que hace tres meses interpuso un amparo contra la Marina Majahua y la empresa Ecos del Mar, que deforesta para construir un fraccionamiento, por contaminación.
Su presidente Gregorio Pérez Palma ofreció a El Sur un recorrido en los alrededores de la bahía, para mostrar el cúmulo de daños que se ha acrecentado a lo largo de los años, pero que se ha acentuado desde el huracán del 25 de octubre de 2025, “Puerto Marqués se está perdiendo poco a poco para los marquesanos, nos van desplazando poco a poco hacia fuera”.
El reordenamiento de la playa, prometido por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), no ha avanzado, la única obra federal que continúa es la reconstrucción del muelle público por parte de la Secretaría de Marina (Semar) para convertirlo en estación del futuro Maribús, sin que se tomen medidas para evitar la muerte de productos marinos en el área, advirtió el también secretario del Comité Comunitario de Gestión de Playas.
Los 15 mil pesos que recibieron de la federación por el huracán fueron insuficientes para reparar los cinco motores dañados que tiene la sociedad cooperativa, pues la reparación de cada uno cuesta 175 mil pesos, y las cinco embarcaciones, cuya restauración individual asciende a 120 mil pesos; el gobierno municipal le dio a la organización 40 mil pesos para comprar equipo y el estatal les otorga mil 500 pesos al año.
Además del avance inmobiliario, los pescadores de esta parte de Acapulco tienen que lidiar con los fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes, como el mar de fondo que revuelve el agua e impide bucear.
Abandonan Marina Majahua y reconstruyen el viejo muelle para el Maribús
Marina Majahua empezó a ser construido en 2011 pese a las protestas de restauranteros, pescadores y prestadores de servicios turísticos por los daños que auguraban ocasionaría el muelle destinado a resguardar yates de lujo.
La desviación de la corriente del mar afectó a los restaurantes a orilla de playa, lo cual se acentúa con el mar de fondo que pega de derecha a izquierda, y además creó un banco de arena a un costado de los pilares colocados en el agua, un lugar menos dónde pescar.
El huracán categoría cinco de 2023 destruyó gran parte del muelle y a un par de meses de que se cumplan dos años de la hecatombe, los restos de madera y plataformas flotan en el agua sin que ningún propietario o autoridad los remueva.
Al igual que el barco, que sigue hundido desde el 25 de marzo de 2019, y derramó aceite, otras grandes embarcaciones que se encuentran en el fondo marino de la bahía tras Otis hicieron el mismo daño, y pedazos de otras arrastradas por los fuertes vientos aún yacen en la orilla. Los buceadores ofrecieron limpiar, como parte de un empleo temporal, pero su propuesta no tuvo eco.
El desastre ocasionó múltiples víctimas, uno de los casos más conocidos fue el yate Litos, cuyos cuatro tripulantes intentaron salir de Puerto a Marqués rumbo a la Base Naval, pero nunca fueron encontrados.
El Sur informó el 27 de mayo pasado que el Fonatur asumirá la concesión que tiene desde hace 30 años la Promotora Majahua SA de CV, de Grupo Mexicano de Desarrollo, y que concluye el 24 de enero de 2026.
El 7 de mayo, el Fonatur, encargado de la puesta en marcha del programa federal Acapulco se Transforma Contigo para reconstruir al municipio tras los huracanes Otis y John y convertirlo en un Centro Integralmente Planeado (CIP), realizó una reunión con todos los sectores turísticos de Puerto Marqués y Pérez Palma fue elegido por los asistentes como el secretario del Comité Comunitario de Gestión de Playas.
Se acordó la limpieza de las calles, la Laguna Negra y la bahía, entre otros asuntos del reordenamiento de la zona turística. El 25 de junio se llevó a cabo un taller, pero sólo asistieron 44 marquesanos y lo terminaron 27, informó El Sur al día siguiente.
Desde entonces, el secretario del comité comunitario no tiene más información sobre el reordenamiento, sólo ve la instalación de la malla de la laguna para evitar que tiren basura, y la Semar no les ha notificado sobre la reconstrucción desde hace un mes del muelle público, el único gran proyecto oficial que realmente avanza.
Los corroídos pilotes y el removido cemento del piso del viejo muelle caen al mar y tapan los enterrados nidos de almeja, “a nadie se le tomó en cuenta, no hubo una reunión con los representantes de prestadores de servicios para tratar este punto, de quién es, si viene del gobierno federal, estatal o municipal, o es una iniciativa privada, nada”.
Ecos del Mar desgaja Punta Diamante
Para cualquier persona que acuda a Puerto Marqués le resulta inevitable voltear a ver una mancha naranja rodeada de abundante vegetación en Punta Diamante, el brazo izquierdo que forma esta pequeña bahía, es el avance del fraccionamiento Ecos del Mar.
De acuerdo con la página de internet de la inmobiliaria, el proyecto consiste en 12 lotes residenciales colindantes con el mar desde mil 382.52 metros cuadrados, 17 lotes residenciales en montaña, desde 500 metros cuadrados, y tres lotes condominales desde 4 mil 915 metros cuadrados.
El fraccionamiento “contará con un club de mar con muelle, albercas para disfrutar del sol, spa para relajarte, un gimnasio equipado y un restaurante para saborear la cocina local e internacional”, todo ello construido en lo que es actualmente una abundante vegetación, un rectángulo de concreto que cambiará el panorama verdoso, según las imágenes de la propia inmobiliaria.
La deforestación ocurre metros más arriba de los conocidos petrograbados que van del año 200 al 750 dc, de acuerdo con especialistas, y que parecen estar amenazados por algún deslave de tierra.
Sin una notificación oficial, Pérez Palma percibe que la obra ha parado tras la presentación de un amparo hace tres meses contra Ecos del Mar y Marina Majahua en el Ministerio Público federal, argumentando daños al sector pesquero con base en videos de la mortandad de moluscos.
El colindante condominio Vista Real de 2006 removió piedras en las que se reproducían la almeja, el ostión y el caracol, lo que creó playas artificiales en las que la arena aleja al pulpo y a la langosta, sus escolleras para formar una alberca en el mar impiden a los buceadores a acercarse.
Más adelante están las abandonadas instalaciones de la tirolesa Xtasea, otra ruina de Otis, y luego el exclusivo hotel Banyan Tree, impulsado en 2004 en el gobierno estatal priista del finado René Juárez Cisneros.
Edificaciones ganan metros al mar y tiran aguas residuales
Los 133 integrantes de la Sociedad Cooperativa de Pescadores y Buceadores de Puerto Marqués, fundada en 1988, tienen prohibido pescar dentro de la bahía por una veda autoimpuesta desde hace seis años, en particular en un faro instalado por ellos en el que han visto sus resultados positivos, “hasta nos sorprendemos nosotros mismos la producción de mariscos que tenemos ahí: Callo de Margarita, langosta, pulpo”.
Además están las vedas oficiales, como la del ostión que termina en septiembre, “pero nosotros las alargamos, a veces las ponemos hasta noviembre, otros tres meses más para que el producto crezca”.
Los buzos y pescadores extraen el producto en Punta Bruja, afuera de la bahía, y en otros lugares como Las Ánimas, donde el lunes un par de buzos veían al fondo del mar agarrados de su llanta negra a una distancia de menos de tres metros de filosas rocas, a diario su jornada empieza a las 8 de la mañana.
Su trabajo “es riesgoso”, dijo Pérez Palma, quien insistió, no obstante, en los daños provocados por las casas y los condominios construidos a orilla del mar que pretenden ganarles metros al mar con rampas y muelles privados, como las construcciones dentro de esta pequeña media luna.
Antes de llegar al hotel Camino Real se pueden ver unas enormes piedras manchadas de color negro, son las evidencias de las aguas residuales vertidas directamente al mar de parte de las lujosas mansiones sin un tratamiento anterior, lo que ha afectado la producción del alga y el marisco que extraen los buceadores.
La entonces titular del Fonatur, Lyndia Quiroz Zavala, se comprometió a revisar la descarga de aguas negras, pero fue relevada por el ex subsecretario de Turismo federal, Sebastián Ramírez, y no se sabe más de esa verificación.
El área de Camino Real, uno de los primeros hoteles de la bahía edificado en 1993, llegó a ser un banco de almejas, a un costado está el club B Pichilingue Members Deck, construcción comenzada en 2010, cuyo muelle es reparado por trabajadores que soldan el fierro a la intemperie, lo que genera “mucho daño” al molusco, afirmaron los buzos pescadores.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no supervisan, “a nosotros no nos sirve de nada meter una denuncia o una demanda porque los que proceden son ellos, los que cobran las multas son ellos, y el daño como quiera sigue”.
El 17 de octubre de 2023, los cooperativistas cerraron de manera intermitente el Bulevar de las Naciones para denunciar el “ecocidio” en Puerto Marqués, las autoridades se comprometieron a revisar los daños, pero no lo hicieron y Otis colapsó la ciudad.
Además, más palapas invaden Palmita Sola, zona que hasta hace seis años sólo era una vista de grandes rocas en las que actualmente hay basura por los pequeños restaurantes instalados irregularmente y también se ha formado una nueva playa que les quita a los buceadores un lugar donde pescar.
Ramón Gracida Gómez/ Foto: Jesús Trigo


