
La Justicia investiga si los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández encabezaron una asociación ilícita que cobraba sobornos para la concesión de contratos de obra pública; la “desparecida” libreta contiene supuestamente nombres y fechas del reparto de dinero sucio.
Texto: DPA / EFE / Foto: @CFKArgentina
Buenos Aires, Argentina, 4 de agosto de 2018. El chofer de un alto ex funcionario argentino admitió haber quemado los cuadernos en los que durante diez años habría registrado el reparto de los presuntos pagos de sobornos de empresarios a los gobiernos (2003-2015) de los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
Oscar Centeno declaró ante la Justicia que quemó las libretas originales, que la policía buscaba porque los papeles que aparecieron son copias.
“Los quemó. Oscar Centeno declaró anoche, en el juzgado de Claudio Bonadio, lo que jura que es su última versión sobre el destino de los ocho cuadernos en los que detalló rutas, pagadores y destinatarios de coimas (sobornos)”, publicó este sábado el diario La Nación”, que este miércoles reveló la supuesta trama de corrupción entre 2005 y 2015.
Después de escucharle en persona cambiar su declaración original, el juez Claudio Bonadio le concedió la libertad como testigo protegido a Centeno, quien se presentó como arrepentido ante la Justicia argentina.
En su primera declaración ante el fiscal Carlos Stornelli, Centeno dijo que todavía tenía los cuadernos originales en su posesión. Fue su actual mujer la que le recordó después que los había quemado, momento en el que Centeno cayó en la cuenta de que aquello era lo que había sucedido.
Según Centeno, que fue chofer del ex “número dos” del Ministerio de Planificación Federal kirchnerista Roberto Baratta, los cuadernos fueron quemados “cerca de mayo de este año” porque “le estaban trayendo muchos problemas”.
El hombre declaró bajo la figura legal de testigo protegido, un beneficio que le otorgó el juez Bonadio después de escuchar su última declaración en los tribunales de Buenos Aires. Tras dar su testimonio, Centeno fue excarcelado.
La Justicia investiga si los ex presidentes Néstor Kirchner (2003-2015) y Cristina Fernández (2007-2015) lideraron una asociación ilícita que cobraba sobornos para la concesión de contratos de obra pública, informó este viernes el fiscal a cargo del caso, Carlos Stornelli.
Fernández de Kirchner, de 65 años, fue citada a declarar el 13 de agosto en el marco de esta causa, al tiempo que el magistrado solicitó al Congreso que permita registrar sus tres domicilios en Buenos Aires, El Calafate y Río Gallegos, estos últimos dos en la austral provincia de Santa Cruz.
La causa judicial surgió de una investigación periodística que tuvo acceso a ocho cuadernos escritos por Centeno en los que habría anotado fechas, nombres, direcciones y cantidades de dinero relativas a viajes realizados entre 2005 y 2015. El objetivo de esos viajes era buscar bolsos con dinero de supuestos sobornos de empresarios y entregarlos en la residencia presidencial, la vivienda privada de la familia Kirchner o en despachos oficiales, según informó el diario “La Nación”.
Los cuadernos fueron fotocopiados por periodistas de “La Nación”, quienes hicieron además una copia en alta definición. Luego, el periódico entregó una copia del material a la Justicia.
Este viernes el ex policía y ex chofer Jorge Bacigalupo confesó al canal La Nación + que Centeno le dio hace un tiempo los cuadernos para que los cuidara y que decidió entregarlos al diario argentino para que se conociera la presunta trama de sobornos.
Por su parte, La ex pareja de Centeno, Hilda Horovitz, dijo el jueves en una entrevista a la revista Noticias que él guardaba los cuadernos para extorsionar a su jefe, Baratta, por si le despedía.
Más de una docena de personas, entre empresarios y miembros de los ejecutivos kirchneristas, han sido hasta el momento detenidas dentro de este causa, impulsada por la Justicia tras una investigación realizada por periodistas de “La Nación” a cuyas manos llegaron unas libretas presuntamente escritas por Centeno.
En esos cuadernos, el chófer apuntó con detalle durante más de una década los recorridos que hacía con Baratta y otros exmiembros del Gobierno para recaudar millones de dólares, presuntamente destinados a funcionarios con el fin de favorecer la concesión de contratos de obras.
Entre las muchas anotaciones de Centeno aparecen viajes con dinero que presuntamente hizo hasta la residencia presidencial o a la vivienda particular de la familia Kirchner en Buenos Aires.
Por este motivo, Bonadio, que investiga una eventual “asociación ilícita”, citó a declarar, entre otros, a la ex presidenta argentina Cristina Fernández el 13 de agosto, aunque por el momento no puede ser detenida por ser senadora y contar con inmunidad parlamentaria.


