1 mayo,2018 3:40 pm

R e a l M a d r i d… a la final de la Champions

Texto: Redacción / DPA / EFE / Foto: Twitter Real Madrid
Madrid, España, 1 de mayo de 2018. Sufrió y en ocasiones dio la impresión de que no se encontraba y jugaba sin sentido, pero, al final, Real Madrid contuvo al Bayern Múnich y, con un empate a 2, avanzó a la final de la Liga de Campeones o la Champions League que se disputará en Kiev el próximo 26 de mayo.
El equipo alemán quiso y lo intentó. Se adelantó al minuto dos con un tanto de Joshua Kimmich, pero un inspirado Karim Benzema aprovechó su oportunidad: empató al 10 y puso el 2-1 al minuto 45. Luego, al 62, el colombiano encendió la esperanza alemana cuando fabricó una jugada, la siguió y empató, pero hasta ahí.
Fue demasiado. Y demasiado sufrimiento para los aficionados españoles de Madrid que, literalmente, abarrotaron el Santiago Bernabéu. Pero fue sólo eso, sufrimiento porque Bayern Múnich se quedó en camino de consumar el milagro. Ya tendrá tiempo de analizar, replantear y enderezar.
Del otro lado, el francés Karim Benezema respondió y de qué forma… dos tantos para el pase a la final.
Así empezó
El lateral derecho Joshua Kimmich abrió el marcador en los primeros minutos del choque para el Bayern y Karim Benzema empató poco después con un remate de cabeza tras un buen pase de Marcelo.
En la segunda parte, un error en el primer minuto del portero Sven Ulreich propició el segundo tanto del delantero francés, mientras que el colombiano James Rodríguez, en el minuto 63, cerró el marcador con el segundo gol del conjunto alemán.
Con su clasificación para la final de la Liga de Campeones del fútbol europeo ante el Bayern Múnich, el Real Madrid disputará por décimo sexta vez la definición del certamen de clubes más prestigioso del mundo.
Finalista en cuatro de las últimas cinco ediciones con la clasificación de hoy, el Real Madrid tiene un balance impresionante en esa instancia: 12 triunfos por sólo tres derrotas. Ante el Liverpool o la Roma en Kiev intentará mejorarlo.
Así se consumó el pase a la final
Fue un duelo brutal entre dos colosos y los actuales campeones se sobrepusieron al gol inicial de Kimmich con dos tantos de Karim Benzema, aunque James Rodríguez puso la eliminatoria en un puño a media hora del final. Pero el Real Madrid, que ganó 2-1 en la ida, sobrevivió porque es el Real Madrid y jugará el 26 de mayo la final de Kiev ante el ganador del Roma-Liverpool de mañana.
El partido fue de una tensión extraordinaria. Los dos equipos hicieron honor a su categoría de cuadros valientes y, también, profundamente imperfectos en defensa. Cada llegada a un área fue promesa de pánico y el duelo viajó montado en una montaña rusa.
El Bayern fue mejor en la primera parte y apenas tardó tres minutos en cobrar ventaja. Fue tras un error en el despeje de Sergio Ramos que Kimmich aprovechó para remachar. El Santiago Bernabéu se preparó para sufrir, por si tenía dudas.
Sin embargo, el Real Madrid contestó a los 11 minutos en su mejor jugada de la primera mitad, casi un minuto de toques continuos que concluyeron con un centro de Marcelo y un impecable de Karim Benzema para igualar el choque.
Pero el Bayern siguió con su plan agresivo de ataque, a expensas de exponerse a las contras. Y como era un duelo sin tácticas, los dos conjuntos se dedicaron a ver quién golpeaba más fuerte. Principalmente el conjunto alemán.
Al Real Madrid le faltaba Casemiro, a quien Zidane dejó en el banquillo en una decisión sorprendente. Y no gobernaba el duelo porque no le duraba el balón. A cambio, Thiago Alcántara imponía su ley en el centro del campo, poniendo balones dañinos entre líneas. La pena del Bayern fue su ineficacia.
Keylor Navas sostuvo en pie al Real Madrid con sendas intervenciones antes del intermedio y los dos equipos se fueron a descansar extenuados mientras el Santiago Bernabéu intentaba recuperar el aliento después de la película de terror que había presenciado.
El futbol es de momentos y éstos le suelen pertenecer al Real Madrid. El Bayern le regaló el segundo gol en un clamoroso error del portero del Bayern, Unreich, quien le entregó el gol a Benzema a los 47 minutos. Una acción impropia de un torneo como la Liga de Campeones.
La respuesta la ofreció Keylor Navas inmediatamente a un disparo de Alaba. Esa era la diferencia hasta el momento: los arqueros.
El Bernabéu se venía abajo mientras el Real Madrid montaba contras con la idea de rematar a su rival, en la lona tras el error de su portero. Pero el equipo blanco perdió la ocasión de sentenciar y el Bayern no es equipo que perdone. A los 62 minutos, en un error de la defensa local, James Rodríguez hizo el empate para devolver la taquicardia al duelo.
Qué partido, qué tensión. Nada de lo que ocurría respondía a los cánones ordinarios del fútbol, pero la pasión disimulaba cualquier desacuerdo.
Zidane puso en el partido a Bale y Casemiro para intentar suministrar gasolina a los blancos. Y Heynckes dio entrada a Wagner, otro delantero más. Era un todo a nada con una final de Liga de Campeones en juego.
Los minutos caían a plomo y el gol rondaba las dos áreas. No se volvió a mover el marcador y el Real Madrid supo congelar en los minutos finales el choque para lograr un pase agónico y jugar su tercera semifinal consecutiva. El campeón supo sufrir como ninguno. Quiere su tercer título consecutivo, aunque sea con noches tan agónicas como la de hoy.
La historia
Para el equipo blanco, el más laureado del continente, la primera final coincidió con la primera edición del certamen, cuando en 1956 le ganó la definición al Stade de Reims. Los siguientes cuatro años repitió el logro, algo inédito en la historia de la competición.
En su sexta final se dio su primera derrota, cuando perdió ante Benfica en 1962, situación que se repitió dos años después ante el Inter de Milán. La sexta Copa, en la octava final, la levantó en 1966 ante el Partizán de Belgrado.
Pasaron 15 años para que el conjunto blanco arribara a una nueva definición, que sería la última que perdería: en 1981 cayó ante el Liverpool.
A partir de allí, las seis finales siguientes que jugó se saldaron con victorias blancas. En 1998, con Jupp Heynckes en el banquillo, el Madrid levantó la séptima ante la Juventus, en 2000 celebró la octava ante Valencia y en 2002 festejó la novena con la famosa volea de Zinedine Zidane ante el Bayer Leverkusen.
Las tres siguientes son historia reciente. Dos finales ganadas ante el Atlético de Madrid y la restante ante la Juventus, las dos últimas con Zidane en el banquillo, en las últimas cuatro ediciones. Ante el Liverpool o la Roma en Kiev afrontará su décimo sexta final, buscando su décimo tercer título, para seguir agigantando su leyenda en Europa.