9 abril,2023 8:38 am

Reabren en Nuevo León el museo El Ojo con vista al pasado

 

Ciudad de México, 9 de abril de 2023. Quienes visitan el centro histórico de García en estos días pueden darse cuenta de la reapertura de “El Ojo”, el museo que puso al municipio en el mapa cultural de Nuevo León.

La casona en el cruce de Hidalgo y Aldama, a una cuadra de la plaza principal, exhibió durante casi 20 años cientos de piezas de arte popular del empresario y mecenas Mauricio Fernández.

Su nuevo propietario es el empresario Víctor Gómez, quien el año pasado adquirió el inmueble para exhibir gran parte de su colección de antigüedades, integrada por más de 2 mil piezas procedentes de subastas y compras a lo largo del País.

En su nueva vida, el lugar muestra el mismo nombre, pero otra vocación: la de reencontrarse con la cotidianidad histórica de las familias mexicanas a lo largo del siglo 20, especialmente las de García.

 

Espíritu revolucionario

En la primera década del siglo 21, el museo tuvo un periodo de esplendor al ser sede de eventos políticos y recibir importantes visitas del mundo cultural, como la del pintor oaxaqueño Francisco Toledo o la comitiva española que vino al Fórum Universal de las Culturas del 2007.

En el 2019, la exhibición fue trasladada a un museo que Fernández abriría en San Pedro, pero el proyecto fue cancelado. El empresario dijo recientemente a EL NORTE que las piezas de arte popular se exhibirán en el museo de La Milarca.

Ahora, en su reactivación, aunque con vocación distinta, “El Ojo” tiene la misma intención de ser una opción de visita en la tranquilidad del casco de García.

En su fachada, un nuevo y colorido mural muestra la identidad del municipio y de México, con trazos inspirados en personajes que día a día son vistos en el casco, como el vendedor de nieves, el de globos o el panadero, sin faltar elementos de la cultura popular nacional como una representación de la película Macario y del luchador Blue Demon, oriundo de ese municipio.

En una esquina de este mural, una leyenda transmite la nueva vocación del lugar: “El Ojo: para ver de cerca lo que está de lejos”. Es un juego de palabras, explica Carolina Castruita, guía del lugar.

“Con ‘El Ojo’ vas a ver de cerca lo que está lejos en el pasado”, explica la joven.

“Todo lo que usaban nuestros abuelitos lo estás viendo con ‘El Ojo'”.

Al cruzar el gran portón de madera antigua para ingresar a la casona del siglo 19, a lo largo de habitaciones y corredores, las colecciones ofrecen un encuentro con objetos de diferentes épocas del desarrollo tecnológico y su adopción en los hogares mexicanos.

En el lugar se percibe una atmósfera pacífica y revolucionaria a la vez, ya que hay decenas de diferentes fotografías de Pancho Villa enmarcadas en las paredes, la recreación de armas y rifles antiguos, así como una imagen que recuerda el pasaje de Porfirio Díaz como “El Llorón de Icamole”.

El patio central, en el que en algún momento se firmaron importantes acuerdos y eventos, es ahora la recreación del desierto que rodea a García.

La quietud permite contemplar el paso del tiempo, a través de baúles de viaje, sillas de montar, instrumentos musicales, aparatos telefónicos de distintas épocas, incluidos algunos del siglo 19 con un solo auricular.

Hay también aparatos de televisión y radios de diferentes épocas, así como alguno que otro fonógrafo; además de recreaciones de cocinas y comedores, carretas, máquinas de escribir y relojes de pared.

Varias de estas piezas fueron donadas por habitantes del municipio. Y es que uno de los objetivos del nuevo espacio es crear una conexión con el pueblo, como aún algunos llaman a García.

 

Complejo turístico

“El Ojo” forma parte de un nuevo complejo turístico que promueve el empresario Víctor Gómez y que está ubicado a sólo unos metros de la plaza principal de García.

El proyecto, que busca atraer a visitantes al centro histórico, comenzó hace cuatro años con la construcción del Hotel Hacienda Don Manuel, con restaurantes de comida mexicana y norestense.

A él, poco a poco se han agregado atractivos a los que visitantes acuden a tomarse fotos, como la réplica en los jardines del lugar de un kiosco que fue derribado hace años en las obras municipales de remodelación del centro histórico.

Gómez, dedicado al negocio de quintas, es apasionado de las antigüedades.

“Cuando voy a los pueblos lleno la cajuela de carretillas, máquinas de coser, arados y ruedas de carreta, de todo”, cuenta.

Cuando en la construcción de la réplica del kiosco los trabajadores encontraron piezas antiguas en los trabajos de excavación, algunas armas entre ellas, decidió crear su museo.

Fue así que montó la exhibición en la planta baja del hotel que lleva por nombre “Don Manuel”. Entre los objetos más llamativos está una cama traída de Paredón, Coahuila, en la que, se dice, durmió Pancho Villa.

Pero el espacio en el hotel resultó insuficiente para su gran cantidad de piezas, así que buscó comprar a Fernández la casona donde estuvo “El Ojo”. La operación se concretó el año pasado.

Ahora, Gómez construye la segunda parte de su hotel, que conectará directamente con “El Ojo” y que se complementará con el Callejón de los Novios, una angosta calle a un lado, a la que el proyecto privado también busca dar vida.

El ingreso a “El Ojo” tiene un costo de 20 pesos por persona, destinados al mantenimiento del lugar.

Texto y foto: Agencia Reforma