
El magistrado Pablo Llarena dictó un auto tras notificarse la sentencia contra los 12 líderes independentistas por los delitos de sedición y malversación. Sostienen que el Supremo comete “un gravísimo error” porque “la rebelión continúa y no ha sido desactivada”.
Madrid, España, 14 de octubre de 2019. El instructor de la causa del “procés” en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, reactivó este lunes la orden europea e internacional de detención y entrega contra el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, huido en Bélgica y que fue procesado por rebelión en marzo de 2018.
El magistrado de la Sala de lo Penal del alto tribunal dictó un auto, tras notificarse la sentencia contra los 12 líderes independentistas por los delitos de sedición y malversación. En dicha resolución, emite de nuevo la orden europea e internacional en la que se acuerda la búsqueda e ingreso en prisión de Puigdemont por estos mismos delitos.
Llarena acepta así la petición en tal sentido hecha por Fiscalía, al entender que está plenamente justificada. Según apunta fuentes jurídicas a Europa Press, de momento sólo se ha hecho esta solicitud contra el “expresident” al considerar que éste configuraba el verdadero riesgo de fuga tras conocerse la sentencia, por lo que el Ministerio Público podrá reclamar la emisión de ordenes de detención para el resto de huidos una vez analicen en profundidad la resolución.
El auto de 58 páginas explica que si la sola imputación en esta causa especial propició la huida de algunos de los investigados y por ello se justificó la emisión de una euroorden, las condenas dadas a conocer este lunes contra los acusados que no se fugaron propicia el riesgo de que a partir de ahora los prófugos busquen “reforzar su huida refugiándose en países que no formen parte de la Unión Europea y, por tanto, que no hayan asumido el compromiso de cooperación que rige en la Unión”.
En ese sentido, Llarena destaca que en la Unión Europea rige el principio de confianza en el funcionamiento de los jueces y tribunales de otros países –principio libremente asumido por los Estados miembros–, y se cuenta con un procedimiento judicial simplificado y transfronterizo que facilita la entrega de los presuntos delincuentes que se establezcan en el territorio de un Estado miembro distinto de aquel en el que cometieron el delito, o distinto de aquel al que acuden a perpetrar sus acciones delictivas.
Según expone el juez, la sentencia ya ha proclamado la naturaleza delictiva de los hechos objeto de acusación y se han esclarecido las discrepancias sobre si los mismos encajan en el delito de rebelión, en el de sedición o en de desobediencia.
En este sentido, el juez Llarena acordó también comunicar a la Mesa del Parlamento de Cataluña que levante la suspensión como diputados autonómicos a Carles Puigdemont y su exconsejero Antoni Comín, también huido, dado que ya no es aplicable tal suspensión automática por el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que se refiere a los procesados por el delito de rebelión.
Por sedición y no por rebelión
El Tribunal Supremo condenó por sedición, y no por rebelión, a nueve exdirigentes catalanes porque cree que los hechos ocurridos en Cataluña en el otoño de 2017 fueron insuficientes para “imponer de hecho la efectiva independencia territorial y la derogación de la Constitución en el territorio catalán”.
“Dicho con otras palabras, es violencia para lograr la secesión, no violencia para crear un clima o un escenario en que se haga más viable una ulterior negociación”, explica el tribunal presidido por Manuel Marchena.
La sentencia, que se hizo pública al filo de las nueve y media de la mañana, afirma que “bastó una decisión del Tribunal Constitucional para despojar de inmediata ejecutividad a los instrumentos jurídicos que se pretendían hacer efectivos por los acusados”. “Y la conjura fue definitivamente abortada con la mera exhibición de unas páginas del Boletín Oficial del Estado que publicaban la aplicación del 155 a la comunidad autónoma de Cataluña”, apunta.
“Este hecho determinó a alguno de los procesados a emprender repentina huida. Los acusados que decidieron permanecer desistieron incondicionalmente de la aventura que habían emprendido”, afirma la Sala, que añade que la exclusión del delito de rebelión está justificada, no sólo por razones objetivas ligadas a la falta de funcionalidad de la violencia, sino también por razones subjetivas, como por ejemplo, el hecho de que “todos los acusados eran conscientes de la inviabilidad jurídica de un referéndum de autodeterminación”.
Vox considera “una vergüenza” la sentencia, “al gusto de Sánchez”, y estudiará cómo recurrir
El presidente de Vox, Santiago Abascal, considera que la sentencia del Tribunal Supremo sobre el proceso independentista catalán es “una vergüenza”, muy “al gusto de Pedro Sánchez”, por lo que su partido estudiará la posibilidad de recurrir.
Tanto Abascal como su secretario general y abogado de la acusación popular durante el proceso judicial, Javier Ortega Smith, comparecieron en las inmediaciones del Supremo para criticar la sentencia del Alto Tribunal, que deshechó el delito de rebelión que ellos reclamaban para los líderes del procés.
Una sentencia que consideran “muy desafortunada” y “una vergüenza para España” y para el propio Tribunal Supremo porque evidencia hasta qué punto el Estado es “incapaz” de defender el orden constitucional y la soberanía nacional ante unos hechos que ahora se resumen como “poco más que una algarada callejera”, en palabras de Abascal.
“Hay un golpe de Estado vivo”
El líder de Vox defiende que “hay un golpe de Estado vivo” en Cataluña, donde hay un Gobierno “en rebeldía” que apostó por la vía eslovena y que, entre otras cosas, apoya a unos “terroristas” que serán juzgados en la Audiencia Nacional tras haber sido detenidos con explosivos.
Y censuró que haya un proceso electoral al que concurren partidos que, a su juicio, actúan como “organizaciones criminales”, y un Congreso que ha otorgado la condición de diputados a “golpistas” y “cómplices” que juraron lealtad a los principios “golpistas” del 1-O.
Abascal acusó a PP y PSOE de llevar años “escondiéndose” detrás de los tribunales para no afrontar la amenaza separatista, abonando, en su opinión, un clima de “debilidad” de las instituciones del Estado, por lo que ha asegurado que su partido recurrirá la sentencia tras estudiarla detalladamente.
Y es que, según apuntó Ortega Smith, es un “gravísimo error” que el Supremo no haya valorado la rebelión cuando había hechos “perfectamente acreditados”. Así lo sostuvieron, según ha recordado, el que fuera fiscal general José Manuel Maza, el juez instructor del sumario del procés Pablo Llarena, los magistrados de la Sala Especial de Apelaciones, los cuatro fiscales de la Sala de lo Penal o la propia Abogacía del Estado, que mantuvo la existencia de ese delito hasta que llegó Sánchez al Gobierno.
Miles de personas se concentran en Barcelona contra la sentencia del TS
Unas 25 mil personas se concentraron este lunes al mediodía contra el fallo del Tribunal Supremo (TS) en el juicio al 1-O, que condena a los líderes independentistas a penas de entre 9 y 13 años de prisión por sedición y malversación, según cifras del Ayuntamiento de Barcelona.
‘Tsunami Democràtic’ convocó a los manifestantes al lugar, y a las 13 horas ha hecho un llamamiento a ir a paralizar el Aeropuerto de El Prat de Barcelona, por lo que mucha gente ha empezado a ir hacia esta infraestructura.
Varias columnas de estudiantes marcharon desde las universidades de la ciudad y el entorno hasta el lugar, cortando vías principales como la avenida Diagonal, y en la plaza se concentran personas de todas las edades con banderas estelades y carteles con la inscripción “Libertad presos políticos”.
La plaza de Cataluña y las calles adyacentes quedaron llenas de gente, muchas con camisetas amarillas, y gritaron consignas como: “1-O ni olvido ni perdón”, “este juicio es una farsa” y por la libertad de los presos políticos.
La zona ha estado vigilada por un helicóptero policial que ha recibido abucheos de los concentrados, y también manifestantes durante las marchas han gritado “fuera la bandera española” a banderas colgadas en el balcón.
Texto: Europa Press / Foto: EFE-Archivo


