25 agosto,2025 7:35 pm

¿Real o artificial? Netflix pone orden al uso de la IA

Ciudad de México, 25 de agosto de 2025 .-¿Veremos una escena de acción de Eleven de Stranger Things generada por inteligencia artificial? ¿Podría el próximo villano de Lupin ser creado a partir de un simple comando de texto? La era de la IA generativa ha llegado a Hollywood y Netflix acaba de publicar un manual de reglas para decidir qué tanto “robot” habrá en las producciones que llegan a nuestras pantallas.

La compañía ve estas herramientas como valiosos ayudantes creativos, pero la compañía de Estados Unidos promete vigilar de cerca su uso mediante un conjunto de normas.

Regla de oro

La directriz más importante que Netflix ha impuesto a todos sus cineastas, productoras y socios es la transparencia total.

Cualquier persona que trabaje en una producción de Netflix y quiera usar una herramienta de IA generativa, sin importar cuán pequeña sea la tarea, tiene la obligación de comunicarlo a su contacto en la empresa.

Esta regla establece un control centralizado que permite a Netflix supervisar y, cuando sea necesario, vetar el uso de esta tecnología, acorde con lo publicado en el comunicado.

Dos caras de la IA

Las nuevas directrices establecen una clara diferencia entre el uso de la IA detrás de cámaras y su aparición en el producto final que vemos en la pantalla.

Netflix permitirá un uso más flexible de la IA para tareas que no forman parte de la entrega final. Los equipos creativos pueden usar estas herramientas para:

-Explorar ideas y crear borradores o maquetas visuales.

-Generar material temporal que ayude en el proceso creativo, siempre y cuando no reemplace el trabajo de un miembro del sindicato sin su consentimiento.

-En esencia, la IA es bienvenida como una herramienta para agilizar la fase de ideación, pero se mantiene alejada del producto final sin una supervisión estricta.

Sin embargo, Netflix pone los límites más firmes en ciertas tareas que sean visuales y necesitan una aprobación explícita y por escrito. Por ejemplo:

-Clonar actores sin su permiso. Según el comunicado de Netflix, está estrictamente prohibido crear réplicas digitales, voces o semejanzas de talentos reales sin un consentimiento explícito y documentado.

-Tampoco se permiten alteraciones digitales significativas que cambien la intención o el tono emocional de la actuación de un actor.

-Crear elementos clave de la historia. Los equipos no pueden usar IA para generar personajes principales, elementos visuales importantes o escenarios ficticios que sean centrales para la trama sin autorización. El ejemplo que da Netflix es claro: no se podría generar por IA una segunda muñeca asesina para el juego de “luz roja, luz verde” en El Juego del Calamar.

-Copiar el estilo de otros. Se prohíbe el uso de prompts, u órdenes para la IA, que hagan referencia a materiales con derechos de autor o al estilo de otros artistas, como pedir una imagen inspirada en la ‘Niña Afgana’ de McCurry” o un personaje con la nariz de Meryl Streep.

-Engañar a la audiencia. Netflix prohíbe crear contenido que pueda confundirse con eventos reales, como un noticiero falso con un periodista real diciendo un diálogo inventado.

¿Qué significa para la industria mexicana de doblaje?

Mientras Netflix traza los límites de la IA a nivel global, en México, uno de los centros de producción y doblaje más importantes para la plataforma, estas reglas aterrizan en medio de un debate ya encendido sobre la protección del talento local.

El pasado 13 de julio, cerca de mil 800 miembros del gremio artístico marcharon en el Monumento a la Revolución en la CDMX para exigir un marco legal.

“Sin legislación, se pierde nuestra voz”, “La IA ayuda, no reemplaza. Somos las voces que no ves” y “Una sola Voz” fueron algunas de las consignas que se escucharon en la protesta.

La principal arena de esta discusión está en el trabajo de locución, entiéndase también doblaje, un sector importante para México.

La industria audiovisual contribuye con 133 mil millones de pesos al Producto Interno Bruto y genera más de 100 mil empleos e inversiones por casi 500 millones de dólares, solo en Ciudad de México, según la Oxford Academic y el anuario estadístico 2024 de este sector.

Mario Filio, voz de Obi-Wan Kenobi y Goofy, y miembro de la Organización de Voces Unidas (OVU), en entrevista también expresó su preocupación e indicó que la única opción es “regulación o regulación”.

Filio advierte que la falta de leyes específicas en México expone a los actores a cláusulas contractuales abusivas, citando el caso de un colega cuyo contrato cedía los derechos de su voz para entrenar modelos de IA.

La OVU, que agrupa a actores de toda Iberoamérica, exige contratos claros sobre el uso, territorio y temporalidad de su voz, así como una compensación justa.

Después de la marcha, Claudia Sheinbaum reconoció que los actores “tienen razón” y se comprometió a que la Consejería Jurídica y la Secretaría de Cultura se reúnan con ellos para establecer esquemas de protección.

La inteligencia artificial ya está en la sala de escritores y en la isla de edición, pero con un manual de reglas claras que buscan, por ahora, proteger la chispa creativa humana en medio de una industria local que lucha activamente por regularla.

Agencia Reforma