
Regresan a clases en la mayoría de las escuelas de todos los niveles y comenzaron a trabajar de manera normal las oficinas gubernamentales y los establecimientos comerciales que cerraron por temor a la violencia
Chilpancingo, Guerrero, 2 de octubre de 2025. Después de tres días de que suspendieron sus actividades por temor a la violencia, los transportistas foráneos reanudaron ayer el servicio en todas las rutas del llamado Circuito Azul, del valle de El Ocotito, Tierra Colorada y Coyuca de Benítez, mientras que las unidades que prestan el servicio a Chilapa y Tixtla comenzaron a trabajar de manera restringida.
Derivado de ello, la mayoría de las escuelas de todos los niveles, incluida la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), también reanudaron sus actividades.
Además comenzaron a trabajar de manera normal las oficinas gubernamentales y todos los establecimientos comerciales que habían cerrado por temor a la violencia.
El gobierno estatal emitió un boletín de prensa en el que informó que “la capital del estado retomó este miércoles sus actividades educativas, económicas y de transporte en su totalidad, tras los acuerdos alcanzados mediante el diálogo, en el marco de las mesas de coordinación para la construcción de la paz.
Las calles se vieron abarrotadas nuevamente de automovilistas particulares, unidades del servicio de transporte público y transeúntes.
La violencia que volvió a paralizar la capital del estado del domingo al martes comenzó el miércoles de la semana pasada cuando los grupos criminales Los Ardillos y Los Tlacos se enfrentaron en las comunidades de la sierra de Chilpancingo, Rincón de Alcaparrosa y Coacoyulillo.
El jueves, pobladores de localidades del valle de El Ocotito bloquearon la Autopista del Sol y la carretera federal México-Acapulco en El Ocotito para exigir a los gobiernos federal y estatal seguridad, pues temieron que el grupo que entró a esos pueblos llegara hasta las comunidades del valle.
En tanto que la tarde del viernes, un vendedor de pollo fue asesinado a tiros en su local dentro del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, y en menos de 24 horas un repartidor del mismo producto fue ejecutado en el área de descarga del mismo centro de abasto.
El domingo en la madrugada el crimen organizado incendió un autobús de la ruta Chilpancingo-Colotlipa en su base que se ubica en la vía lateral de sur a norte del bulevar Vicente Guerrero, frente a la central de autobuses, en el transcurso de la mañana de ese mismo día, sicarios prendieron fuego en la colonia del PRD a una Urvan de la ruta Chilpancingo-Amojileca, en donde una pasajera resultó con quemaduras de segundo grado, de acuerdo con reportes policiacos.
Mas tarde también fue incendiado un taxi del servicio local de la capital, en la carretera federal México-Acapulco, cerca de la comunidad de Rincón de la Vía, municipio de Chilpancingo.
El lunes, en medio de un aparatoso operativo de soldados del Ejército mexicano, agentes de la Guardia Nacional, policías estatales y ministeriales, una Urvan de la ruta Chilpancingo-Chilapa fue incendiada a las 11:00 de la mañana en su base del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, una zona densamente poblada y a una hora en la que hay mucha concurrencia de comerciantes y consumidores.
Este incidente originó que transportistas de 35 sitios que prestan el servicio de los municipios de Coyuca de Benítez, Juan R. Escudero (Colorada), Mochitlán, Quechultenango, Mártir de Cuilapan (Apango), Tixtla y Chilapa a Chilpancingo suspendieran totalmente sus actividades.
El dirigente de la Asociación de Transportistas de Petaquillas, Ángel Espíritu declaró que no veían garantías de seguridad y demandó una audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, no sólo para pedirle seguridad, sino también denunciar el mal estado en que se encuentran las carreteras y calles, así como pedirle la modernización del transporte.
Siete recomendaciones para viajar en condiciones de violencia
Aunque hasta ayer no se habían dado a conocer los acuerdos entre autoridades y la dirigencia de los transportistas, la dirigencia de éstos comenzó a publicar avisos a sus agrupaciones desde la noche del martes de que a partir de este miércoles reanudarían el servicio de manera “normal”.
Los choferes comenzaron a trabajar ayer bajo medidas extremas de autoprotección que los dirigentes recomendaron a ellos y a usuarios.
Las recomendaciones son siete: Saber qué unidad aborda el usuario, dejar (guardar) su teléfono en el transcurso de su viaje a su destino, observar qué coche o moto se empareja a la unidad en la que viajan, estar pendientes de quienes abordan la unidad, negar (por parte del chofer) el servicio a la persona que aborde con la unidad con una garrafa de gasolina o tanque de gas LP, y, sobre todo, “si sospechan de alguna persona que aborda la unidad hacerlo saber a todos, entre todos debemos cuidarnos, por seguridad de todos”, indica la séptima recomendación.
Ayer los transportistas de todas las rutas foráneas que no entraban a sus bases ubicadas en el interior de la ciudad ya se vieron trabajar normalmente, pero bajo una fuerte vigilancia de soldados del Ejército mexicano, agentes de la Guardia Nacional y policías estatales.
Otras rutas comenzaron a prestar el servicio con restricciones; por ejemplo, las Urvan del sitio de Transportes Guerrerenses de la Montaña, donde fue incendiada una unidad el lunes, las salidas se programaron cada hora, derivado de ello sus instalaciones se vieron durante la mañana de ayer vacías de unidades y de usuarios, en la entrada dos agentes de la Guardia Nacional vigilaban el acceso.
En cambio, en el sitio de la empresa Águilas Doradas, que se encuentra dentro del mismo tianguis afuera del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, y en la contraesquina de la base de Transportes Guerrerenses de la Montaña, ya se vio con una actividad normal, pero igual era vigilada por dos agentes de la Guardia Nacional.
Tras la reanudación del servicio de transporte, también la mayoría de las escuelas de todos los niveles abrieron sus puertas.
El Gobierno estatal informó en un breve comunicado que “las actividades escolares en todos los niveles de Chilpancingo se reanudaron este miércoles, luego de la reactivación del servicio del transporte público en todas sus rutas, resultado de las acciones emprendidas por el gobierno del estado para continuar con la movilidad en la capital”.
Sin embargo, no todas las escuelas abrieron sus puertas, una de ellas fue la escuela primaria Héroes de Guerrero, ubicada en la colonia Alianza Popular, frente al cuartel de la Policía Municipal.
Otra más fue la primaria Plan de Ayutla, ubicada en la colonia Ricardo Flores al poniente de la capital y el jardín de niños Independencia, que se encuentra atrás del cuartel de la Policía Municipal, en la colonia Lomas de Guadalupe, una más la Vicente Guerrero.
En cambio, la primaria José Martí, ubicada en la colonia Caminos, ubicada a una cuadra del Mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, donde han ocurrido los casos de violencia en los últimos días, si abrió sus puertas.
También reanudaron sus actividades las escuelas de la UAG, Colegio de Bachilleres y Conalep.
Con la reanudación del transporte y la apertura de las escuelas, en las calles se observó nuevamente la movilidad normal tanto de vehículos como de transeúntes.
Sin embargo, Daniel Gómez, un chofer de la ruta Oriente de la capital, opinó que, ahorita, la seguridad “es aparente, ya estamos acostumbrados a que esto es cíclico, ahorita ya se tranquilizó todo, pero en un mes o dos o en un año resurge y a veces y otra vez lo mismo, porque la violencia no se resuelve de fondo, nomás la van sobrellevando las autoridades”, dijo.
Recordó que lo mismo ocurrió cuando el 7 agosto del 2023 tres choferes de esa ruta fueron asesinados en su base de la colonia Los Ángeles, donde, además, dos unidades fueron incendiadas, “entonces igual suspendimos el servicio, y reanudamos porque las autoridades nos aseguraron que ya había garantías de seguridad, y mire, ahora, otra vez”.
Aunque el servicio de taxis también disminuyó debido a que algunos de los choferes, sobre todo los que son propietarios de sus respectivas unidades, prefirieron resguardarlas en vez de sus ingresos, la mayoría circuló estos tres días de crisis.
Las opiniones respecto a la tarifa que fluctúa entre 70 y 80 pesos la dejada mínima fueron diferentes: Una ama de casa consultada en el mercado aseguró que no se dio cuenta si los taxistas alteraron sus tarifas, “a mi me siguieron cobrando 80 pesos de aquí a San Mateo”, aseguró.
Sin embargo, Sergio, vecino de la colonia Ricardo Flores Magón, señaló que “se mancharon, a mí me cobran 100 pesos al reclusorio y ayer (el martes) un taxista me cobró 120, pero se los di con gusto, porque es mejor que caminar, me queda lejos”.
En tanto que el costo de la tarifa de las Urvan en todas las rutas es de ocho pesos para los usuarios menores de 60 años y seis para los mayores de 60 que muestren su tarjeta de Bienestar, misma que los acredita como mayores de edad.
Por su parte, el Gobierno estatal informó en su boletín de prensa que “la vida cotidiana en Chilpancingo fue posible gracias al esfuerzo conjunto con dirigentes de organizaciones de transporte urbano y foráneo, así como con líderes sindicales y magisteriales, quienes coincidieron en la necesidad de reanudar las clases en todos los niveles educativos y garantizar la movilidad en la ciudad”.
En el comunicado no se informa de los acuerdos ni compromisos que asumió el Gobierno estatal con las organizaciones de transportistas.
Zacarías Cervantes/ Foto: Jessica Torres Barrera


