
Los migrantes, tras someter a votación la ruta a seguir, decidieron que el camino más seguro es hacia Tijuana, en el noroeste, a casi 2 mil 900 kilómetros de la Ciudad de México.
Ciudad de México, 9 de noviembre de 2018. Los más de 5 mil migrantes centroamericanos de la primera caravana que se encuentra en el estadio Jesús Martínez Palillo de la Ciudad Deportiva demandaron este jueves que se les brinde buses para trasladarse hasta la frontera con Estados Unidos, aunque dijeron que igual reanudaban su camino mañana.
Durante una asamblea realizada la noche de este jueves, los coordinadores de la caravana informaron que solicitaron ante representantes del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México que se les dé el transporte necesario para continuar su camino.
“Si no dan los buses, no los queremos en el coliseo”, dijo Milton Benítez, activista y periodista hondureño, al referirse al personal de las organizaciones de derechos humanos y de ACNUR que les brindan ayuda humanitaria en el estadio Jesús Martínez Palillo de la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca en la capital mexicana.
Desde el sábado, miles de personas de esta primera Caravana Migrante hondureña, que salió de San Pedro Sula, Honduras, el 13 de octubre y a la que se le fueron sumando otras tantas en el camino, están en un albergue instalado en el estadio. La caravana ingresó a México el 19 de octubre.
“La Organización de las Naciones Unidas (ONU) tiene en sus manos declarar una tragedia ante los ojos del mundo o resolver de la mejor manera”, señaló Benítez, que en la tarde encabezó un contingente de unos 200 migrantes que marchó hasta las oficinas de ACNUR.
“Acnur y la ONU hoy determinan, de lo contrario tomamos la calle”, advirtió Benítez. Sin embargo, después definieron que con o sin buses saldrían mañana temprano hacia la ciudad de Querétaro, a unos 230 kilómetros al norte de la Ciudad de México.
En una reunión la noche del miércoles, los coordinadores de la caravana dijeron que el plazo para decidir cómo continuar su camino era el viernes.
Uno de los portavoces que tomó el micrófono durante esa asamblea dijo que “el gobierno ya le dio la espalda al pueblo hondureño” en México y que la organización de las Naciones Unidas está actuando con un “silencio cobarde”.
Por eso decidieron marchar hasta sus oficinas para exigir el transporte.
“Nosotros no hemos venido para no movernos”, dijo una de las portavoces que tomó el micrófono y que se identificó como Anabela Rodríguez. Otro vocero preguntó a la multitud: “¿Ustedes se quieren quedar aquí?”, a lo que respondieron en coro un “¡No!”.
Los migrantes, tras someter a votación la ruta a seguir, decidieron que el camino más seguro es hacia Tijuana, que está en el noroeste, a casi 2 mil 900 kilómetros de la capital mexicana.
La opción más corta para llegar a Estados Unidos es por Reynosa, que limita con Texas por el estado de Tamaulipas y está 930 kilómetros al noreste de Ciudad de México, pero es un camino muy peligroso por la presencia de organizaciones criminales.
En el campamento reciben información sobre posibilidades de refugio y regularización de su situación en México, así como de los requisitos para pedir asilo en Estados Unidos, pero son muy pocos los que han aceptado la oferta mexicana para quedarse en el país.
Lo mismo ha ocurrido con otras dos caravanas que entraron después y que transitan todavía por los sureños estados de Chiapas y Oaxaca. En conjunto son más de 9 mil centroamericanos que ingresaron de manera irregular a México.
Otras más de 3 mil personas aceptaron acogerse al ofrecimiento de refugio y esperan en condiciones precarias en la ciudad de Tapachula, en Chiapas, que se defina su situación. El plazo máximo es de 90 días hábiles desde su registro.
La mayoría de los migrantes quiere de todas maneras llegar a Estados Unidos y aún no se ha determinado por dónde tratarían de llegar a la frontera. Los coordinadores les han recomendado que den prioridad a la seguridad y a que haya en el camino una red de apoyo por parte de las autoridades y la sociedad civil.
La segunda caravana, que empezó su recorrido en Honduras el 17 de octubre y está formada por mil 500 a 2 mil personas, llegó este jueves a Matías Romero, Oaxaca. Este grupo podría llegar a la capital hacia mediados o finales de la próxima semana.
Mientras tanto, la tercera caravana, formada por unos 2 mil migrantes, la mayoría salvadoreños, se trasladó también este jueves desde Huixtla a Mapastepec, en Chiapas.
El contingente ingresó a México el viernes por el río Suchiate y avanza sin una red de apoyo y más dificultades que las dos caravanas anteriores.
Texto: Carmen Peña y Andrea Sosa Cabrios / DPA
Foto: Víctor Peña / DPA
