2 abril,2018 6:36 am

Rechazan proyecto de Rajoy de promover el español desde la perspectiva de España

Texto: Lourdes Zambrano/ Agencia Reforma/ Foto: Agencia Reforma
Ciudad de México, 2 de abril de 2018. Un infortunio, una vuelta al pasado, un desdén por el panhispanismo.
Ésas y otras reacciones se han vertido tanto en la península ibérica como en los países hispanohablantes ante el proyecto con el cual el gobierno de Mariano Rajoy pretende registrar al idioma común dentro de la Marca España, “El español, lengua global”.
El gobernante hizo el anuncio a principios de enero, como un esbozo, y aún espera su definición, pero las academias de diversos países exigen un viraje.
Su intención era fomentar el español con una visión global desde Marca España, un programa de Estado que tiene como objetivo mejorar la imagen del país ibérico en el extranjero.
“La Academia Mexicana de la Lengua rechaza la propuesta del gobierno de España de promover la idea de la lengua española como Marca España, e insiste en que los españoles pueden considerar Marca España el español hablado en territorio español, pero no el empleado en el resto del mundo”, zanjó en un comunicado emitido el 16 de marzo la Academia Mexicana de la Lengua (AML).
En entrevista, su presidente, el poeta Jaime Labastida, agrega contundente: “El español no le pertenece a España, sino a las 23 repúblicas que la hablamos. El español no tiene un solo centro”.
El escritor y ensayista Adolfo Castañón, también miembro de la AML, se suma a la crítica: “Es una iniciativa poco afortunada que parecería tratar a la lengua española que compartimos los hispanohablantes de todo el mundo no sólo como un producto sino acaso como la última de las colonias”.
Incluso la Real Academia Española (RAE) se opuso a la iniciativa en un comunicado.
“Sería contradictorio desarrollar el proyecto del español como lengua global a partir de la visión, la perspectiva y los intereses de un solo país, sea cual sea, cuando semejante iniciativa debería contribuir a la política lingüística panhispánica que la RAE viene desarrollando desde el siglo pasado junto con las demás academias integradas en la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE)”.
Fue en México, en 1951, en donde se celebró el primero congreso de la ASALE, que desde entonces se ha enfocado en el concepto del panhispanismo, es decir, la lengua como una realidad transfronteriza y compartida por 23 países.
“El castellano se convirtió en lengua universal cuando cruzó el Atlántico”, recuerda Labastida.
Entre las actividades concretas que el gobierno de Rajoy ha dado a conocer dentro de la iniciativa está incluso la instauración de la figura de un embajador del idioma.
Labastida desconoce el estado de avance del proyecto, pero, enfático, llama a virar o cancelarlo.