
De 85 años y frágil de salud, no pronunció el discurso que preparó para la ceremonia
Alcalá de Henares, España, 24 de abril de 2025. El escritor cántabro Álvaro Pombo, de 85 años y frágil de salud, ha recogido el Premio Cervantes 2024, dedicando su discurso precisamente al autor de El Quijote y a la fragilidad, en una ceremonia en la que ha habido recuerdo para el Premio Nobel hispanoperuano y también Premio Cervantes, Mario Vargas Llosa, recientemente fallecido, y de luto por la muerte del papa Francisco este lunes a los 88 años.
El acto en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) y presidido por los reyes de España, no ha contado este año con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que sí ha acudido en otras ocasiones, pero que ha delegado en esta ocasión en el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. También ha asistido la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
En un día soleado, Pombo ha llegado con algo más de media hora de antelación, pese a la incertidumbre sobre su asistencia por el estado de salud del autor. De hecho, el Premio Cervantes no acudió ayer al almuerzo tradicional que ofrecen los reyes en el Palacio Real con representantes del mundo de las letras y ha delegado la lectura del discurso de recogida a Mario Crespo. Vestido con un chaqué negro y sin despegarse de su característico gorro de lana, Pombo ha acudido a la ceremonia en una silla de ruedas.
Poco antes de las 12 del día hacían su entrada los reyes, cuya aparición ha estado marcada por el luto decretado tras el fallecimiento del papa Francisco el pasado lunes a los 88 años. Por eso, las banderas han estado a media asta y la indumentaria de Felipe VI y la reina Letizia ha sido completamente negra. Aunque no ha habido honores militares –no ha tenido lugar la parada militar–, sí ha sonado el himno de España antes de comenzar la ceremonia.
“Nadie se bate en duelo por España”
El Premio Cervantes 2024 ha recalcado, hablando de la fragilidad, que “ahora nadie se bate en duelo por su honor ni por el honor de España ni por el del tato. Nos hemos convertido entre influencers y mercachifles”, ha recalcado. También ha revelado que tenía preparado el discurso de recogida del Premio Cervantes desde hace años y que escribe una novela sobre el desastre de Annual.
Tras el acto, ha bromeado llamándose “genio y figura. No pierde ni el apetito ni el buen humor”, ha bromeado su sobrina Flavia Márquez Pombo durante los corrillos en los que, además de las autoridades, han estado presentes personalidades de la cultura como el director de la RAE, Santiago Muñoz-Machado.
La entrega del galardón también ha estado marcada por el reciente fallecimiento del Premio Nobel hispanoperuano Mario Vargas Llosa –a quien han recordado Felipe VI y Urtasun–, que ganó este premio en 1994.
Por su parte, Urtasun –quien repetía por segundo año en el cargo–, ha abierto las intervenciones definiendo a Pombo como un “verso único, suelto y excepcional”, además de ser “excéntrico, en el sentido literal de la palabra, que regresa al centro, si es que el centro existe más allá de la utopía. El exiliado, al borde de la historia, siempre en un imposible lugar”, ha recalcado.
La ceremonia ha culminado con el tradicional Gaudeamus igitur y también han sonado algunas canciones de la tuna. Además, los reyes junto a Urtasun y Ayuso, se han hecho una foto junto a familiares y amigos de Pombo, que arroparon al escritor.
Texto: Europa Press


