
Llegan ciudadanos de la Costa Grande y de otras partes del estado a quererle hacer llegar de manera directa al presidente sus peticiones. De la comunidad Pantla acuden a quejarse de un litigio de tierras con vocación turística contra una empresa de Carlos Slim. De Ometepec, el padre de un bebé que murió en el hospital va a pedir justicia por un caso de negligencia médica.
La Unión, Guerrero, 9 de octubre de 2019. Ayer martes, durante su visita al Hospital IMSS Bienestar, en el municipio de La Unión, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador fue recibido por cientos de personas de los municipios de la Costa Grande y de otras regiones de Guerrero, que se trasladaron hasta ese nosocomio con el propósito de verlo, pero también de hacerle peticiones, quejas y demandas.
La llegada de López Obrador a este hospital, el 74 de un total de 80 que visitará en todo el país para conocer en qué condiciones se encuentran dándole el servicio médico a los derechohabientes, estaba programada para el mediodía.
Desde horas antes, cientos de personas comenzaron a llegar con la intención de poder ocupar una silla en el espacio cercano a la planta de tratamiento de aguas negras del hospital que se habilitó para que se llevara a cabo el mitin en el que el presidente estuvo acompañado por el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores; el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto; el director general del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez Pineda; la titular del programa IMSS Bienestar, Gisela Lara Saldaña; el director del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, Juan Antonio Ferrer Aguilar y por el presidente municipal, Crescencio Reyes Torres.
Entre los médicos y enfermeras, que fueron quienes ocuparon las sillas de las primeras filas, también estuvieron presentes el alcalde priista de Zihuatanejo, Jorge Sánchez Allec, y el presidente municipal morenista de Coahuayutla, Rafael Martínez Ramírez, así como funcionarios del gabinete del gobernador Héctor Astudillo; el delegado federal, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros y la subdelegada federal en esta región, Leticia Rodríguez Rodríguez, quien discutió con un trabajador del hospital que cuidaba una parte de las vallas metálicas porque no le permitían el paso a la zona cercana al templete.
Al filo de la 1 de la tarde, Andrés Manuel López Obrador llegó al hospital. Antes del mitin, hizo un recorrido por todas las instalaciones guiado por el director de ese nosocomio, Felipe Abarca Herrera, acompañado de Astudillo Flores y el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto.
Fue visible que por la visita del presidente del país, al hospital le dieron mantenimiento rápido, principalmente con la pintura de la fachada y de las guarniciones en el área de estacionamiento, así como la poda de la maleza en las inmediaciones la pintura.
La mayoría de los asistentes fueron porque querían hacerle saber al presidente de alguna queja, inconformidad o petición.
Así, maestros y padres de familia de la escuela primaria de la comunidad Troncones, llevaron pancartas en las que se leían su principal petición: que el plantel sea considerado dentro del programa escuelas de tiempo completo.
También fueron maestras y padres de familia de la zona 062 de preescolar con sede en Zihuatanejo, que exhibieron pancartas en las que expresaban su demanda de que “haya orden” en dicha supervisión.
Ejidatarios del municipio de Tecpan de Galeana, pertenecientes a la Unión de Ejidos Hermenegildo Galeana, representados por Florentino Leyva, exhibieron pancartas pidiendo que el programa Sembrando Vidas se aplique de manera correcta.
El representante de la mencionada organización denunció a los reporteros que estaban ahí para pedirle a que en el 2020 sean considerados como una zona prioritaria en caminos, porque fueron afectados severamente ante el paso de la tormenta tropical Narda, “queremos la continuación de la pavimentación de los caminos que han estado olvidados por muchos periodos de gobernadores”.
Aseveró que el mal estado de los caminos rurales en la sierra limita a los habitantes de esa región, “no hay acceso para los médicos, los maestros no pueden subir a la sierra, básicamente queremos más atención en los caminos, educación y salud”.
Indicó que las rutas más afectadas por el mal estado de los caminos son Tecpan-El Balcón, Arroyo Frío-Fresnos de Puerto Rico, San Luis San Pedro-Fresnos de Puerto Rico-Bajos de Balsamar. Agregó que la Unión de Ejidos representa a los municipios de Tecpan de Galeana, Atoyac de Álvarez, Coyuca de Catalán y Ajuchitlán del Progreso con más de 5 mil habitantes afectados en la zona del Filo Mayor, en la sierra.
Luego se dolió de que el programa Sembrando Vida esté muy limitado para Guerrero, “que sólo se van a atender 25 mil hectáreas; solamente la organización de nosotros representamos a 20 mil hectáreas, ya tenemos la lista de la gente que están esperando este programa muy bondadoso, queremos que lo echen a andar pero que le aumenten más hectáreas”.
Por su parte, los gestores sociales del municipio de Petatlán, Ana María Cadena Zárate y Yamil Laurel Valencia, denunciaron que a más de un año de que fue terminado el nuevo hospital básico comunitario ubicado a un costado de la Universidad Tecnológica de la Costa Grande, en esa cabecera municipal, éste no ha sido equipado, al tiempo que aseguraron que hay mucha inconformidad entre la población petatleca porque el actual hospital ya está rebasado en su capacidad de atención a la población y las autoridades no hacen nada por equipar el nuevo edificio.
Más tarde, ambos gestores consiguieron llegar hasta las primeras filas, cerca del templete donde estaba el presidente y a voz en cuello le gritaron las condiciones en que se encuentra el hospital y le pidieron que también visite Petatlán.
Quienes también aprovecharon la visita de López Obrador fueron los maestros jubilados del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, encabezados por Malaquías Pérez Abarca, quienes demandaron la construcción de un hospital de tercer nivel del ISSSTE en Acapulco; la rehabilitación y equipamiento del actual hospital; abastecimiento de medicinas e insumos médicos y que en el ISSSTE se dé un servicio médico de calidad.
En tanto que una maestra del Colegio de Bachilleres por cooperación de la comunidad Vallecitos de Zaragoza, en la sierra de Zihuatanejo, denunció que la educación media superior en la sierra está abandonada, que los maestros de ese plantel desde hace meses no cobran su salario porque el gobierno municipal no ha aportado el apoyo económico correspondiente. Dijo que era urgente que el gobierno federal atienda la situación escolar de los jóvenes en la sierra para evitar que sean víctimas de la delincuencia organizada que los orillan a engrosar sus filas.
Por su parte, la directora del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario número 177, dijo a los reporteros que las autoridades de ese subsistema se niegan a darle las claves administrativas correspondientes a los 23 maestros y 17 trabajadores administrativos de ese plantel. Aseguró que han agotado todas las instancias correspondientes y que el único que puede ayudarles a resolver este problema es el presidente de la República pues no han podido cobrar sus salarios.
El señor Luis Pimentel Pérez, un hombre de edad avanzada, de la comunidad Barranca de Marmolejo, municipio de La Unión, dijo que madrugó desde las 4 de la mañana para poder llegar temprano a este acto y entregar de manera personal un papel a López Obrador, escrito a mano, en una hoja de una libreta en donde le dice que las dos principales necesidades de esa localidad son el abasto del agua potable y la rehabilitación del camino de terracería que conduce a su comunidad.
La señora Araceli Navarrete González, de Zihuatanejo, acudió en representación de 20 pequeños propietarios de tierras con vocación turística en la comunidad Pantla. Dijo que desde hace varios años mantienen un litigio contra la empresa Médanos Ixtapa, la cual, aseguró, es propiedad del empresario Carlos Slim, y que no han podido ganar porque todas las autoridades civiles, penales y agrarias en donde están ventilando esta disputa, “han actuado de manera corrupta, beneficiando al más poderoso, en este caso, al dueño de Médanos Ixtapa”.
Ella llevó un expediente para entregárselo a López Obrador con la esperanza de que lo lea y les ayude a que se les haga justicia, “porque pese a que nosotros somos las víctimas de despojo, hemos sido hostigados, perseguidos y hasta encarcelados, se nos han impuesto multas de hasta 2 millones de pesos, algunos de mis compañeros andan huyendo porque no tienen dinero para pagar semejante cantidad, y otros, se han muerto por la desesperación de que en cualquier momento podían pisar la cárcel y no tenían forma de pagar 2 millones de pesos”.
Quienes también fueron a buscar al presidente fueron los vecinos damnificados por un incendio ocurrido en la colonia Linda Vista, en el puerto de Zihuatanejo, para recordarle que se comprometió a ayudarles con la construcción de sus muros de contención. Uno de los afectados dijo que siguen sin poder ocupar sus lotes porque no tienen la posibilidad económica de construir un muro, ya que en promedio, cada uno de los damnificados necesita 80 mil pesos para poder edificarlo.
El señor Bladimir Marcial Benito, indígena amuzgo, vecino de la ciudad de Ometepec, se trasladó hasta este municipio para decirle personalmente al presidente López Obrador que en el hospital de esa ciudad, los médicos y enfermeras no atendieron de manera adecuada a su hijo recién nacido, quien falleció en el hospital El Quemado, en Acapulco, el 2 de octubre pasado, a consecuencia de negligencia médica.
El hombre dijo a los reporteros que cuando se enteró que el presidente estaría en La Unión, con el apoyo de sus familiares, amigos y conocidos juntó dinero para trasladarse desde Ometepec para decirle que quiere justicia para su hijo y los demás niños que han muerto por la mala atención médica que reciben en ese hospital, pues aseguró que su caso no es el único y que entre los documentos que entregó iban los casos de otros dos menores más.
Con la voz que entrecortada, contó que su hijo nació completamente sano el pasado 23 de septiembre y que “de buenas a primeras” empezó a presentar fiebre. Se dolió de que en el hospital no hubo un pediatra para que atendiera a su bebé y que además, las enfermeras lo canalizaron mal y se desangró, “cuando vi a mi hijo muy grave, yo quería sacarlo de ahí, llevármelo a otro lugar, pero no me lo quisieron dar hasta que no les pagara mil 500 pesos por la sangre que le pusieron y 5 mil pesos por el traslado en ambulancia al hospital en Acapulco, donde finalmente falleció el 2 de octubre, mi hijo murió a las dos horas de haber llegado al hospital”.
Dijo que en Ometepec, se están organizando los padres de familia que han perdido a sus hijos por la mala atención del hospital para comenzar a protestar, además de que recurrirán a las instancias legales correspondientes para buscar justicia, “yo no quiero que la muerte de mi hijo quede impune, por eso vine a ver al presidente, para pedirle justicia”, apuntó.
Texto: Brenda Escobar / Foto: Jesús Eduardo Guerrero


