
Los afectados tenían sus inmuebles en la colonia Héroes de Guerrero, mejor conocida como Infonavit, y recibirán sus nuevas viviendas en diciembre próximo. De los siete edificios, que fueron demolidos en febrero del año pasado, se construyen seis
Chilpancingo, Guerrero, 19 de septiembre de 2025. Después de cuatro años de que fueron desalojados por los daños que sufrieron en sus departamentos durante el sismo del 7 de septiembre de 2021, 60 familias de la colonia Héroes de Guerrero, mejor conocida como Infonavit de Chilpancingo, recibirán sus nuevas viviendas en diciembre próximo.
De los siete edificios, que fueron demolidos en febrero del año pasado, se construyen seis. Uno ya está terminado al 100 por ciento, dos están en obra negra, dos más llevan un avance del 50 por ciento y otro está en cimientos todavía.
La representante de las familias, Esthela Salgado Salmerón, informó que existe el compromiso de los gobiernos federal y estatal de que les entregarán los seis edificios en diciembre próximo.
En febrero del año pasado se demolieron siete, seis de la etapa ocho y uno de la nueve, pero de éste último, el resultado del estudio de suelo no fue favorable, debido a que el terreno no es apto, por lo que las autoridades resolvieron no volver a construirlo.
Salgado Salmerón explicó que a seis familias de ese edificio les construyeron en sus respectivos terrenos y a cuatro les hicieron casas dúplex.
Cada edificio es ocupado por 10 familias y 60 de ellas, de los seis que están en proceso de construcción, recibirán sus departamentos en diciembre.
En un recorrido realizado el miércoles, se constató que las obras continúan en la etapa ocho de la unidad habitacional ubicada en la colonia Héroes de Guerrero, al sur de la capital, una zona cercana a la residencia oficial Casa Guerrero y al centro turístico Jacarandas.
La representante de las familias explicó que la obra de los seis edificios se encuentra en un 40 por ciento, pero que creen que sí hay tiempo para que sean terminados todos en diciembre, debido a que lo más difícil, que son los cimientos, ya están terminados, “estamos hablando que ya sólo les faltan los muros que es lo más visible”, dijo.
Aunado a los edificios, ya se construyeron también los muros de contención, de los que falta solo una franja. También se terminó de reconstruir la calle, aunque sigue cerrada por decisión de los vecinos, para prevenir que los contratistas que realizan la obra se las llenen de material y maquinaria.
Tanto los muros de contención como el arreglo de la calle correspondió al gobierno estatal.
Esthela Salgado explicó que a la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) del gobierno federal le correspondió la construcción de los edificios, en tanto que al estatal le tocó la demolición de los edificios dañados, levantar los muros de contención y reparar la calle que se dañó durante las lluvias de los huracanes Otis y John.
La representante dijo que al inicio no se cumplió con los tiempos de la obra debido a que el gobierno estatal demoró en la demolición de los edificios, a pesar de que el presupuesto ya estaba aprobado para la construcción de los inmuebles.
También se retrasó la obra debido a los daños ocasionados por John y por el cambio en el gobierno federal.
La representante celebró que “para fortuna de las familias, la ahora ex delegada de la Sedatu en Guerrero, Aurora Muñoz Martínez, es en la actual administración coordinadora nacional de delegaciones”.
“Eso ha permitido una secuencia en los trabajos y ha venido personalmente a supervisar la obra”, admitió.
Las familias recibieron sus departamentos en los primeros años de la década de 1990 y durante los cuatro años que han permanecido fuera de ellos se encuentran dispersas y la mayoría pagan sus propias rentas, en sitios distintos de la capital, algunas más están refugiadas con familiares.
“La mayoría están pagando rentas en Chilpancingo, porque nuestras fuentes de trabajo están aquí, pero algunos vecinos ya somos de la tercera edad y ya nos jubilaron. Algunos se encontraron con el problema de que no podían rentar”, informó la representante vecinal.
Contó que un vecino tenía muchos años enfermo y ya no salía de su departamento, que fue el último que abandonó el edificio debido a que no encontraba donde refugiarse, pero al final vino una hija por él y se lo llevó a Iguala.
La mayoría de las familias que recibieron sus departamentos hace 30 años eran o son empleados de bancos, que al adquirir sus departamentos el Infonavit les entregó sus escrituras.
De acuerdo con Salgado Salmerón les han dicho que sus documentos seguirán igual para acreditar la propiedad de sus inmuebles.
“Ellos (los funcionarios) nos explicaron en su momento que solamente nos iban a hacer las viviendas nuevas, pero para ello nos pidieron documentos probatorios”.
Esto motivó que al momento de la revisión de los documentos, se descubrió que dos familias habían sido invadidas en sus departamentos.
“Ya no los vamos a dejar entrar y vamos a apoyar a los titulares, para que recuperen la posesión de su propiedad”, informó la representante.
En un caso se enfermó la titular y su hija, por lo que ambas se fueron a Tixtla para cuidarse mutuamente, entonces prestaron el departamento, pero esta persona después no sólo se negó a pagarles renta, sino que se negó a salirse de la vivienda.
En el segundo caso, el titular se fue a trabajar a Estados Unidos y su esposa cayó enferma y la dejó en casa de su familia, pero cuando regresó, se encontraron conque una familia estaba invadiendo el departamento.
Dijo que, incluso, quien se ostentaba como representante de la unidad, también era “paracaidista”, debido a que llegó a tomar un departamento que antes el Infonavit usaba como oficina.
Indicó que “a propósito del siniestro”, los vecinos hicieron la observación a las autoridades y fue desalojado.
Adelantó que igual pasará con los otros dos departamentos que fueron invadidos, “los vecinos no permitiremos que ocupen las nuevas viviendas los invasores y reinstalarán a los auténticos propietarios”.
Dijo que los vecinos aprovecharán, además, para recuperar dos áreas verdes de las que ya se habían apropiado particulares que son vecinos de la misma unidad habitacional.
La representante reconoció que, con respecto al diseño de los edificios y de sus nuevos departamentos, hay satisfacción de las familias.
Los constructores les explicaron que los cimientos de los edificios serán con una estructura antisísmica, además de que les incluyeron cisternas y les van a colocar tinacos, enseres que antes no tenían.
En cuanto a los departamentos, la distribución de las áreas es distinta a las que tenían antes las familias; sin embargo, cuentan con las mismas tres recámaras, baño, cocina, sala y patio de servicio con llaves para lavadora y un lavadero.
Zacarías Cervantes


