
En reunión con autoridades, piden a la directora del organismo que ya se abra al público, pero Lyndia Quiroz les dice que primero deben limpiarla ellos, que fueron quienes la contaminaron
Acapulco, Guerrero, 4 de junio de 2025. Integrantes de la Unión de Trabajadores del Astillero de Playa Manzanillo, restauranteros, y vendedores de playa reclamaron a la directora general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) Lyndia Quiroz Zavala, el cierre prolongado de Playa Manzanillo, y les respondió que quienes la contaminaron son los responsables de su limpieza y saneamiento.
Al mediodía de este martes la directora general, junto al secretario de turismo del estado Simón Quiñones Orozco, representantes de la Semarnat, de Profepa, Capitanía de Puerto, Marina, y la Guardia Nacional, sostuvieron una reunión con propietarios de embarcaciones, restauranteros, vendedores de playa, y prestadores de servicios turísticos en playa manzanillo en un restaurante aledaño a la playa.
Ahí se entregó una llave del acceso a playa Manzanillo en resguardo a la Profepa, y también a un representante del astillero que estaban instalados en la playa, quienes firmaron una responsiva realizada por Fonatur, y quienes deberán de llevar un control y bitácora, en caso de sacar o introducir una embarcación por la rampa pública que está a un costado del Paseo del Pescador.
Además se presentó a un guardia de seguridad privada que estará vigilante del acceso a la playa, que seguirá cerrada, y quien estará todo el día en la zona, además de dos elementos de la Guardia Nacional que también realizarán acciones de vigilancia y resguardo.
Al terminar la reunión la directora general, las autoridades de la Marina, Capitanía, y la Guardia Nacional, realizaron un recorrido alrededor de la malla ciclónica que cerca todo la playa, y donde encontraron que una parte de la malla fue cortada, y usada para el paso de los pescadores de esa área. Entre la plática de las autoridades, se estaba analizando, arreglarla, y cerrar un acceso lateral que fue dejado para el paso de los pescadores.
Los reclamos en el encuentro
En el encuentro los vendedores, propietarios de las embarcaciones, y restauranteros se quejaron por las pérdidas económicas que ha representado el cierre de la playa, desde el 5 de mayo, ante la falta de visitantes, y señalaron a los funcionarios que ellos tenían garantizado su sueldo, pero que los trabajadores de playa iban al día.
La playa está rodeada de una malla ciclónica que impide el acceso a la franja de arena, debido a que después del huracán Otis, la playa quedó contaminada; luego se usó como astillero, y en la arena quedaron restos microscópicos de fibra de vidrio, perjudicial para los humanos.
Ante la insistencia de cuándo sería reabierta la playa, y retirada la malla colocada, la directora general de Fonatur, Quiroz Zavala, enfática, respondió que quienes la contaminaron son los que deben de limpiarla, para que se abra, y que las autoridades solo van a acompañarlos en el proceso, “El plan lo deberían de presentarlo ustedes, que fueron los que lo contaminaron”.
Sin embargo, la misma directora también mencionó que es la Promotora de Playas la que debe de limpiar playa Manzanillo. Lo anterior debido a que los propios prestadores de servicios turísticos señalaron que la playa estaba llena de basura, y que fue hasta este lunes cuando Fonatur envió a un grupo de trabajadores a limpiarla, una vez que se anunció una jornada de limpieza de los integrantes del Frente de Defensa de la Zona Federal Marítima Terrestre.
Quiroz Zavala dijo que la playa no se puede abrir hasta que se limpie porque presenta dos factores de contaminación, la descargas de aguas negras, y lo restos de fibra de vidrio del astillero que se instaló, luego del impacto del huracán Otis; luego recriminó a los trabajadores del astillero, que a pesar de que el municipio rentó un terreno para que ahí pudieran arreglar sus embarcaciones, no se ha usado.
Pero los propios trabajadores y propietarios de embarcaciones le respondieron que no se ha usado, porque no se podía sacar ni meter embarcaciones del mar, además de que desde la calle no hay como introducirse al predio, y que para el uso de la rampa de la Marina, se tenían que pagar mil 800 pesos por cada maniobra.
Y pese a que el enlace del Ayuntamiento con las autoridades federales, Ignacio Orbe, dijo que había un convenio para el uso de la rampa en caso de emergencia o de resguardo, los propietarios de las embarcaciones señalaron que los propios propietarios y encargados de la Marina, lo han negado.
Durante la reunión por parte de los representantes del astillero, y las embarcaciones, nadie quería hacerse responsable de las llaves en resguardo, y ante la propuesta de que las llaves estarían bajo el resguardo del guardia de seguridad privada, finalmente uno de los integrantes del astillero, Abel Clavel, aceptó.
Este miércoles se acordó con los trabajadores del astillero y propietarios de embarcaciones realizar un recorrido en el predio donde se van a resguardar y arreglar las embarcaciones.
Cuatro restaurantes cerrados y vendedoras sin ingresos
En declaraciones, la representante de los ocho restaurantes que se encuentran en las inmediaciones de Playa Manzanillo, Antonia Patricia Hernández, informó que cuatro de los ocho restaurantes permanecen cerrados ante la falta de visitantes y clientes.
La propietaria del restaurante Mariscos Doña Toña, dijo que los restaurantes que permanecen cerrados durante la semana permanecen sin ventas, porque no hay clientes, y solo los sábado o domingo llegan a tener algunos comensales.
Señaló que muchas personas que llegan al ver que la playa está cerrada, se retiran a otras partes de la bahía. Indicó que el cierre de la playa no solo les afecta a ellos, sino a las familias a las que le dan un empleo, pues por cada restaurante hay al menos ocho personas trabajando.
La señora Alicia Galvez Policarpo, quien se dedica a vender raspados en playa Manzanillo, reclamó que desde el cierre de la playa no ha tenido ingreso, y tiene a dos niños que mantener.
Dijo que antes del cierre vendía un sábado o domingo hasta mil pesos, pero ahora no logra vender ni 200 pesos, porque la gente que llega, al ver cerrada la playa se va. Urgió a las autoridades a agilizar la limpieza de la playa y a reabrirla, porque ella no se puede desplazar a otra zona de la bahía a vender, y ante la desesperación, ahora está buscando un trabajo para obtener ingresos.
Texto: Jacob Morales Antonio/ Foto: Jesús Trigo


