
Alcozacán, Chilapa, Guerrero, 12 de mayo de 2026. Pobladores de Chilapa informaron que al menos tres personas de sus comunidades fueron asesinadas y 15 más están desaparecidas, después de seis días de conflicto en las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán, en la Montaña baja de Guerrero.
En testimonios a El Sur, los indígenas nahuas se quejaron que no fueron atendidos a tiempo por las autoridades y el fin de semana fueron atacados con explosivos lanzados desde drones, que atribuyen al grupo criminal de Los Ardillos.
Uno de los pobladores lamentó que el gobierno no actuó desde el principio del conflicto y acudió a Chilapa sólo después de la difusión de videos y protestas. Hasta las 2 de la tarde, funcionarios y policías realizaban recorridos en la zona de conflicto
Luego de cuatro días de ataques armados contra la población civil, llegaron a Alcozacán autoridades del estado, encabezadas por el subsecretario de Desarrollo Político y Social del gobierno del estado, Francisco Rodríguez Cisneros, que fue recibido en la cancha de la comunidad, entre reclamos por la demora.
Los pobladores exigieron al funcionario seguridad y que no se retiren los efectivos militares y policiales.
Sin embargo, al recorrido no acudieron la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez ni la gobernadora Evelyn Salgado, como indicaba un comunicado de Segob, sobre la presencia de la funcionaria federal en Guerrero. Otra declaración precisó que ambas permanecieron en Chilpancingo.
Los pobladores reiteraron que al menos 800 personas salieron desplazadas de sus comunidades el sábado y no 96, como lo dijo hoy el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch.
En un recorrido por la zona, El Sur pudo observar que la carretera de Los Ajos a Ayahualtempa estaba bloqueada con troncos de pinos, que fueron retirados por policías para ingresar.
Lenin Torres Ocampo


