
Chilpancingo, Guerrero, 14 de octubre de 2025.- Ranferi Hernández Acevedo, su esposa, suegra y ahijado fueron torturados y ejecutados extrajudicialmente informó a familiares la Fiscalía General de Guerrero y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), reveló su hija Diana Hernández Hernández.
Rubén Figueroa nunca le perdonó que lo hubiera depuesto en la gubernatura, indicaron en el mitin.
Mientras que Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, señaló que con el nuevo gobierno de Morena, sólo hubo cambios de los “buitres del poder”.
Este martes se cumplieron ocho años de impunidad en el caso del múltiple homicidio del ex diputado local, ex presidente del PRD y ex dirigente social, Ranferi Hernández Acevedo (64 años), Lucía Hernández Dircio (60 años), Juanita Dircio Barrios (94 años) y Antonio Pineda Patricio (27 años).
Familiares, defensores de derechos humanos, organizaciones sociales, maestros y activistas conmemoraron la fecha con la consigna de justicia.
En el altar, donde fue hallado junto a sus familiares privados de su vida, a unos de 500 metros de la carretera Chilapa – Ahuacuotzingo, se colocó una ofrenda floral, de elotes y calabazas de temporada.
Al lugar, a diferencia de otros años, llegaron menos de 50 personas. Pero, al final se congregaron más de 100 personas en una región flagelada por la violencia desde hace unos 15 años. El acto inició a las 11:40 y concluyó minutos antes de las 2 de la tarde.
Por eso las palabras de Abel Barrera Hernández, antropólogo y director de Tlachinollan, retumbaron en las orillas de la carretera y los campos de cultivo.
“A los guerrerenses nos une el dolor, nos une la tragedia, pero también nos une la indignación y la dignidad”.
“Ranferi enfrentó a los caciques”, dijo en referencia a la lucha de justicia que emprendió como diputado local y dirigente del PRD en Guerrero tras la masacre de 17 campesinos de Aguas Blancas en 1995 donde responsabilizó al entonces gobernador Rubén Figueroa Alcocer.
Se dirigió a la clase nueva política: “La regresión democrática nos está carcomiendo la dignidad de ciudadanos y ciudadanas. Porque Ranferi también se emocionó porque los cambios realmente iban a cimbrar los cacicazgos, que se iba a sacudir la fiscalía de esa corruptela. Nada la sido tocado ese sistema de justicia”. El cambio, dijo, fue de nuevos buitres del poder.
Abel López, dirigente de la Organización Campesina Vicente Guerrero, que fundó Ranferi en 2015, señaló que Rubén Figueroa nunca perdonó la lucha de Ranferi Hernández para deponerlo de la gubernatura tras la masacre de Aguas Blancas de 17 campesinos en 1995.
Recordó que Marco Antonio Suástegui, del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop), asesinado a balazos en abril pasado, en ese lugar azotó su machete para pedir justicia para Ranferi, pero que ahora están pidiendo justicia por él.
“Los asesinatos selectivos contra dirigentes sociales no son cosas del pasado, sino una realidad que se siguen padeciendo”.
Tras una serie de pronunciamientos, Diana Hernández, dijo que los dictámenes prueban que sus familiares fueron torturados y ejecutados extrajudicialmente.
“Muestran el grado de crueldad con la que actuaron los perpetradores de este deleznable crimen de Estado”.
Luis Daniel Nava


