2 agosto,2018 7:29 am

Recrean en obra de teatro las últimas 36 horas del Che Guevara

Texto: Francisco Morales V./ Agencia Reforma/ Foto: Agencia Reforma
Ciudad de México, 2 de agosto de 2018. Cautivo en el aula de una escuela rural, en el montañoso poblado de La Higuera, en Bolivia, Ernesto Che Guevara pasó sus últimas 36 horas de vida en soledad –casi– absoluta, postrado por una herida de bala en la pierna.
La única interacción humana que, al parecer, tuvo en ese periodo antes de su asesinato, fue con Julia Cortés, una maestra del colegio.
En la obra de teatro 36 horas. Cuenta abajo, a estrenarse el viernes 3 de agosto, el encuentro entre ambos personajes, el revolucionario y la profesora, tiene implicaciones profundas.
“La obra está todo el tiempo apegada a la historia. Sigue los hechos históricos con cuidado”, dice el director de teatro Otto Minera sobre la puesta en escena. No obstante, acota: “Sólo hay un detalle, que resulta muy importante, donde el autor se tomó, digamos, una licencia poética”.
En la pieza escrita por el dramaturgo José Rivera, lo que probablemente fue un intercambio fugaz entre Guevara y Cortés se convierte en una suerte de confesionario, declaración de principios y último espacio de reflexión para el guerrillero argentino, prócer de la Revolución Cubana.
“Aquí vemos al Che tal cual, pero entonces lo empezamos a ver puesto en cuestión, y vemos cómo esas ideas que le sabemos, que le conocemos, empieza a tener que defenderlas con mayor dificultad, y vemos que se empieza a resquebrajar su mundo”, explica Minera.
En el montaje, que estará en la cartelera del Centro Cultural Helénico hasta el 16 de septiembre, con funciones de viernes a domingo, se muestra al Che en 1967, hace 51 años, justo en el momento en el que es capturado por el ejército boliviano, con ayuda de Estados Unidos, tras ser derrotado en el combate de Quebrada del Churo.
Rivera, un escritor puertorriqueño afincado desde la infancia en Estados Unidos, vuelve en este texto a la figura del revolucionario, a quien ya había retratado en el guión para la película Diarios de motocicleta, protagonizada por Gael García Bernal, sobre la juventud del personaje.
“Esta obra es el extremo opuesto de Diarios de motocicleta. Allá era el jovencito, y aquí son las últimas 36 horas de, ahora así, con pleno derecho, el Che Guevara”, explica.
En el inglés original, la obra se llama Escuela de las Américas, en una referencia irónica al pequeño colegio rural en el que el Che fue aprisionado y al centro de entrenamiento de paramilitares latinoamericanos con ese nombre que Estados Unidos fundó en Panamá para armar a la contrainsurgencia.
“Tristemente, la mayoría de los jóvenes no tienen esta referencia de la Escuela de las Américas en Panamá, entonces decidimos cambiarlo”, lamenta Minera.
La obra discurre mayormente a través de la larga conversación que el Che (Juan Valero) sostiene con Cortés (Carmen Mastache), dos personajes marcados por la violencia latinoamericana que, sin embargo, mantienen visiones opuestas sobre la vía de la lucha armada.
“Vemos al Che cuestionado no sólo por la maestra, sino por él mismo, empezando por lo menos a abrir rendijas de si las cosas pudieron haber sido de otro modo; si lo que hizo, tristemente se lo tiene que plantear, valió la pena”, reflexiona el director.
En épocas de cambio electoral en México, o de revoluciones que devinieron en lo que combatían, como el caso de Nicaragua, 36 horas. Cuenta abajo busca abrir discusiones sobre la instauración de las utopías.
“Es muy triste que las revoluciones pasan y, hasta ahora, fracasan en la construcción de este mundo nuevo. Yo creo que esta obra, o a mí, personalmente, lo que más me interesa hacer con este montaje es que la obra nos haga pensar, nos pueda poner a discutir con nosotros mismos o con otras personas sobre si hay algo que hacer o ya no hay nada que hacer para construir una sociedad mejor”, concluye Minera.