
Ciudad de México, a 16 de mayo de 2025.- El presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Gerardo Fernández Noroña, realizó un reconocimiento a Lucio Cabañas, Genaro Vázquez Rojas y los 43 estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa en el marco de la celebración del Día del Maestro.
En la ceremonia solemne para develar en el Muro de Honor del Senado de la República la leyenda: “A las maestras y maestros de México por su contribución al desarrollo del país”, destacó el trabajo de Lucio Cabañas, originario de Atoyac de Álvarez, además de ser normalista y dirigente de Ayotzinapa.
“Inició la lucha guerrillera porque en una reunión de padres y madres de familia que querían hacer conciencia, que era imposible pagar la cuota que se quería en la escuela, fueron acribillados y que llevó a ese gran maestro a tomar las armas y a tener en jaque a nada menos que el Ejército nacional durante siete años, con un enorme respaldo popular del pueblo de Guerrero” dijo sobre Cabañas.
Posteriormente hizo un reconocimiento al líder sindical del magisterio guerrerense, Genaro Vázquez Rojas, originario de San Luis Acatlán y de quien dijo “se vio obligado a tomar las armas en un momento en donde estaba cerrada toda posibilidad de cambio”.
Fernández Noroña agregó que se tiene que recordar a los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde 2014, a quienes no se les permitió continuar con el camino para ser docentes.
“Quiero hacer un especial reconocimiento a 43 jóvenes, que quisieron ser maestros, que estudiaban en Ayotzinapa y que les fue cerrado el camino y que al día de hoy siguen siendo víctimas de desaparición forzada del Estado mexicano, del gobierno federal de ese tiempo y que aún sus padres y sus madres recorren los caminos buscando donde están y exigiendo justicia”.
El maestro de Atoyac, pero también el de Alcozauca
En su intervención, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo destacó el trabajo de Lucio Cabañas y señaló que el guerre-rense de Atoyac fue un “sembrador de pensamiento” y tenía amor por su gente.
“En Guerrero, Lucio Cabañas, maestro rural, maestro insurgente fue sembrador de pensamiento. En su pizarrón se escribieron preguntas incómodas, narraron dolores y se soñaron caminos distintos. El suyo fue un gesto extremo de desesperación, nacido del abandono, de la soledad del Estado, pero también del amor profundo por su gente. Porque no hay mayor acto de amor, que enseñar a defender la palabra y a levantar la frente” expresó.
Delgado también hizo mención de Othón Salazar, nacido en Alcozauca en 1924 y quien en 1954 fue dirigente de la primera huelga de la Normal Superior. Mencionó que Salazar no se enfrentó a los poderosos con violencia, sino con organización.
“Othón Salazar recorrió las montañas de Guerrero, con los pies firmes en la tierra y la cabeza erguida hacia la justicia. Supo que enseñar no es neutral, que no se puede hablar de historia sin hablar de los olvidados, que la matemática no es inocente cuando se enseña en un país de desigualdades. Se enfrentó al poder no con violencia, sino con organización, con la dignidad de quien sabe que el magisterio no es servidumbre, sino trinchera”.
Texto: Juan Luis Altamirano/ Foto: Senado de la República


