
Ciudad de México, 27 de julio de 2024. Tras la captura del capo Ismael El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, por autoridades estadunidenses, el Ejército reforzó la seguridad en Sinaloa con 200 elementos de élite, informó la Secretaría de la Defensa de la Nación (Sedena).
Los efectivos de las Fuerzas Especiales llegaron ayer al Aeropuerto de Culiacán a bordo del avión Boeing 727 GN-402 de la Guardia Nacional.
El vuelo partió de la Ciudad de México a las 8:35 y llegó a las 09:08 en horario de Sinaloa.
Expertos en seguridad descartaron una pugna interna derivado de la captura de los líderes del Cártel de Sinaloa, agrupación señalada por la DEA como principal proveedor de metanfetaminas y fentanilo a Estados Unidos.
Mando militar en Sinaloa, “preparado” para una eventual disputa en el estado
Tras el arresto de Zambada y uno de Los Chapitos (Joaquín Guzmán López), mandos militares se declararon “preparados” ante una eventual disputa entre las facciones que integran el Cártel de Sinaloa.
En Sinaloa, donde este viernes llegaron 200 elementos de las Fuerzas Especiales, el comandante de la Novena Zona Militar, general Porfirio Fuentes Vélez, advirtió hasta ahora tranquilidad en la entidad, no obstante, anticipó cambios en el liderazgo de esa organización criminal.
“Eso es un hecho cuando esto pasa, pues hay otros que siguen dentro de la estructura criminal, siguen otros (…). El Cártel de Sinaloa tiene tres facciones: la de Los Menores (Los Chapitos), la de El Guano (Aureliano Guzmán, hermano de El Chapo), y la de El Mayo Zambada”, dijo el mando castrense a medios locales en la sede de la zona, en Culiacán.
“Yo considero que no, pero vamos a estar alerta, estamos preparados para cualquier situación con la fuerza suficiente para que se pueda reaccionar ante cualquier eventualidad”.
“Luego de esta detención las cosas han estado relativamente tranquilas” indicó a pregunta expresa sobre reacciones violentas.
Fuentes Vélez indicó que los 200 elementos de élite se van a coordinar con los 3 mil efectivos que ya operan en Sinaloa “con el objetivo de crear un ambiente de paz en las familias sinaloenses y erradicar las acciones que realizan los grupos criminales que habitan en las diferentes zonas”.
En octubre de 2019 fue detenido Ovidio Guzmán. Ese día, elementos de la Guardia Nacional y del Ejército realizaron un operativo para capturar al hijo de Guzmán Loera.
La acción había dado resultados, pero hubo una reacción inesperada, pues al menos 500 hombres armados evitaron la detención de Ovidio.
La violencia se extendió a todo el sector Tres Ríos, y a las colonias Infonavit Humaya, Vicente Guerrero y Villa Universidad, lo que derivó en calificar esa acción como “El Culiacanazo”.
Por otra parte, Isaac Bravo, comandante de la Décima Zona Militar, asentada en Durango, indicó que sus tropas están “pendientes” y coordinadas con el resto de autoridades ante cualquier eventualidad derivado del arresto de los líderes del Cártel de Sinaloa.
“En el caso de nosotros, la Mesa Estatal de Construcción de Paz y Seguridad, hace una reunión permanente y precisamente es un tema ahorita que se tiene presente, y que todos estamos en un momento dado, coordinados y pendientes para cualquier situación.
¿Existe un riesgo?, se le preguntó, en una breve entrevista a medios locales.
“No, no sabemos realmente la situación que se presenta. Lo que estamos haciendo es estar preparados, nada más, para cualquier circunstancia y sobre todo coordinados. Eso es lo que tenemos hasta el momento”, remarcó.
En Durango, dijeron fuentes del Ejército a Reforma, operan 3 mil 170 elementos militares.
Texto: Benito Jiménez / Agencia Reforma


