
Fija la moneda estadunidense una cotización de 19.94 pesos al mayoreo; reporta su peor semana en el año al depreciarse 2.8 por ciento, de acuerdo con informes del Banco de México
Texto: Redacción
Ciudad de México, 18 de mayo de 2018. Derivado de la tardanza en la renegociación del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), las tensiones comerciales China-Estados Unidos y la fortaleza del dólar en la canasta de las diez divisas que más se negocian en los mercados de cambios, el peso mexicano vivo su peor semana del año y cerdeó en su peor nivel desde la primera semana de marzo.
De acuerdo con informes del Banco de México (Banxico), en ventanilla bancaria o al menudeo el peso cerró entre 20.20 y 20.25 pesos por dólar, aunque en su valor intradía alcanzó los 20.95.
El peso en México sufrió esta semana las consecuencias de que el TLCAN se pospusiera, pero también la inmovilidad que decretara el Banco de México en la tasa de interés de referencia, en su decisión de política monetaria, y factores externos como el alza que han experimentado el bono del tesoro en Estados Unidos.
En la jornada semanal, el peso mostró su mayor desliz frente al dólar, al depreciarse 2.8 por ciento —55 centavos—, al fijar la divisa estadunidense en 19.9405 pesos a la venta en operaciones al mayoreo.
De acuerdo con los datos históricos del Banco de México, la moneda nacional en su modalidad Fix o al mayoreo se ha devaluado en el último mes (18 de mayo-18 de abril), el equivalente a 10.43 por ciento; es decir, una pérdida de 1.88 unidades respecto al dólar.
Analistas consultados explicaron que en esta debacle del peso han influido tanto el factor TLCAN y su prolongada negociación, como el fortalecimiento que ha experimentado el dólar en el mundo.
Además, el alza en la tasa de los bonos del tesoro en Estados Unidos que ha apoyado al billete verde, pues ha propiciado mayores inversiones con rendimientos que se multiplican.
A decir de operadores de mercado cambiario, la inmovilidad que decretara el Banco de México tras anunciar en su reunión de política monetaria del jueves que dejaba la tasa de referencia en 7.50 por ciento, provocó una sobredemanda de dólares en el mercado local.
Significa, dijeron, que el Banco de México quitó el incentivo a la inversión, por lo que los manejadores y administradores de fondos decidieron retirar sus recursos para enviarlos a mercados con mayor atractivo financiero.
Otro factor que no ha sido menos importante es el alza que sigue mostrando el petróleo en los mercados internaciones: el crudo de referencia cerró por arriba de los 80 dólares; sin embargo, para México no es buena noticia, pues ahora pagará más por la compra de combustibles refinados, como gasolinas y derivados para la industria.
En otras palabras, significa que ahora se necesitan más dólares para importar materias primas lo que, a su vez, impacta en la inflación.


