2 septiembre,2025 8:47 am

Registra Wild Felids Conservation 13 especies en los bosques de San Luis Acatlán

 

Miahuichán, San Luis Acatlán, a 2 de septiembre de 2025.- El monitoreo del jaguar a cargo de la organización Wild Felids Conservation en los municipios de Ayutla, San Luis Acatlán y Ñuu Savi de 153 kilómetros cuadrados dio como resultado el registro de 13 especies de mamíferos medianos y grandes y seis especies de aves, entre los que están el tlacuache, armadillo, oso hormiguero, ardilla gris, ocelote, puma, zorra gris, zorrillo y venado cola blanca, pero no apareció el jaguar en la revisión preliminar de las cámaras.

El director de la organización, Fernando Ruiz Gutiérrez, consideró que cada foto de jaguar cuesta más de 400 mil pesos de inversión, aproximadamente.

En seguimiento al monitoreo del jaguar y sus presas en la Costa Chica, en Ñuu Savi se instalaron cámaras en zonas en las que se ha reportado el avistamiento de diferentes felinos.

En San Luis Acatlán, en Miahuichán el viernes de la semana pasada se revisó el equipo de fotografía instalado hace un mes.

En entrevista, el biólogo quien también es jefe de departamento de Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), dijo que hay condiciones ambientales buenas, “no todo el territorio es compacto, hay zonas fragmentadas porque hay varias comunidades en el territorio, pero hay áreas de bosque bastante amplias que visitamos y encontramos indicios de presencia de felinos en Ñuu Savi”.

En San Luis Acatlán, dijo, “tenemos zonas con muy buenas condiciones ambientales y estamos haciendo el recuento de información y esperamos tener suerte”.

“El trabajo para poder generar información relevante, suficiente para hacer análisis robustos es bastante pesado, y va desde la parte de conseguir recursos para financiar los trabajos, por eso generamos alianzas con diversos actores, como la Semaren, la Universidad Autónoma Metropolitana, Wild Felids Conservation, y las autoridades locales como autoridades de los municipios de San Luis Acatlán y de Ñuu Savi, autoridades comunitarias”, quienes participan en este nuevo monitoreo, informó.

Una parte es el aspecto logístico, agregó, es bastante complicado hacer las gestiones, la otra es el trabajo de campo que tiene sus dificultades, “nos tocan jornadas de trabajo bastante largas, ahorita llevamos siete horas de trabajo continuo sólo para llegar a una de las zonas en las que instalamos cámaras, en los meses pasados hemos tenido jornadas de 12 horas continuas para instalar las cámaras, no es nada fácil.

“De repente nosotros facilitamos mucha de la información que fluye en redes, que fluye en los medios locales o nacionales, pero todo lo que hay detrás implica un gran trabajo, es un equipo técnico muy amplio, un equipo comunitario bastante amplio también, y gracias al trabajo de todos se puede llegar a estos resultados”, expuso.

En el recorrido en el que se acompañó a los expertos desde la cabecera municipal de San Luis Acatlán se pudo constatar la dificultad de su labor, en 12 horas un equipo de tres biólogos y dos guías sólo recogió cuatro cámaras, de las 16 instaladas en estos bienes comunales.

Este equipo integrado por el propio Fernando Ruiz, la integrante de WFC Rubí Torres, el director de Ecología municipal, Julio Guzmán y dos vecinos de Miahuichán, rellenaron barrancas, quitaron con motosierra más de 30 árboles caídos que cerraron el paso, acomodaron el camino con palas para que pudieran pasar dos cuatrimotos a recoger las cámaras trampa, un trabajo extenuante.

El camino desde Miahuichán al paraje conocido como Campamento de Jesús es de 12 kilómetros y tan accidentado que se recorrió en siete horas en dos cuatrimotos, con dos motosierras, machetes y palas para abrir o crear paso para las cuatrimotos, entre barrancos y junto a desfiladeros con una caída de más de 30 metros.

“El camino está en condiciones bastante deterioradas, es un área forestal que fue aprovechada hace muchos años (hace unos 25 años) y a la carretera rara vez se le da mantenimiento, tenemos barrancas, socavones, arroyos y con el huracán John hubo mucha caída de árboles grandes, de pino, de encinos, y tuvimos que venir reparando el camino, trozando árboles para llegar a este bello paraje”, describió.

La vía fue reparada en un 30 por ciento dos días antes de que subieran los expertos por el Ayuntamiento de San Luis Acatlán, que preside Adair Hernández Martínez, lo que ahorró un par de horas de trabajo, consideró Ruiz.

Hubo varios momentos en el que se vio a los expertos poner en riesgo su vida, a punto de desbarrancarse. Se le preguntó a Fernando Ruiz por qué seguir con esta labor a pesar de los riesgos.

“A veces se piensa que es fácil hacer este tipo de muestreos y no lo es, venimos muchos voluntarios, no es personal pagado, la mayoría son voluntarios de Wild Felids Conservation, estamos haciendo esto porque nos interesa cuidar los recursos naturales, nos interesa cuidar a estas especies emblemáticas como el jaguar, la mayoría somos biólogos; de repente llegar a estos sitios es bastante riesgoso, el camino es muy agreste, de repente los vehículos se quieren voltear, venimos tratando de sortear los obstáculos, no es nada fácil, pero la recompensa es bastante buena”.

Más de 400 mil pesos costaría una foto de jaguar

Se le preguntó cuál sería el costo de una fotografía de jaguar, y contestó, “es un dato bastante complicado y varía mucho de la región, los monitoreos son caros, estamos hablando de una inversión de más de 250 mil pesos en equipo, más de 150 mil pesos en el traslado, materiales, alimentación del equipo técnico, el pago de jornales para los guías, es un monto bastante grande por cada monitoreo, y en algunos hemos tenido la oportunidad de registrar sólo un ejemplar, así que todos esos gastos a veces recaen en un solo ejemplar o en dos fotos”.

Matizó: “pero también tenemos otras zonas como la sierra de Tecpan, de Jaleaca o en Pueblos Santos, donde tenemos más fotografías, ahí digamos que disminuye el costo, pero no son nada baratas, tener fotografías de jaguares en vida silvestre es muy caro y requiere de muchísimo trabajo, muchísimo esfuerzo físico, económico y de logística”.

Rosendo Betancourt Radilla / Fotos: Rosendo Betancourt Radilla – Cortesía de Wild Felids Conservation