
El volumen de cuentos ganó el año pasado el Primer Premio Nacional de Literatura Fantástica Universidad de Sonora y llegará a las librerías en julio
Acapulco, Guerrero, 25 de junio de 2025. Con el nombre de Tibia cercanía nocturna, es como a partir del próximo julio en librerías del país saldrá a la venta el nuevo libro del escritor acapulqueño Federico Vite, quien en esta ocasión apuesta por la ficción de terror.
Dicho libro, además, fue ganador el año pasado del Primer Premio Nacional de Literatura Fantástica Universidad de Sonora 2024.
Se trata, explicó el autor, de siete cuentos de terror que pretenden generar en el lector miedo de la mano de la ficción fantástica, apelando a lo sobrenatural, lo macabro o lo sicológicamente perturbador.
En ese sentido, la mayoría de estos cuentos se soportan en el realismo.
Esto es, añadió en charla telefónica, “en cosas muy reales que todos conocemos en Acapulco, como son los problemas de inseguridad en todos los niveles: social, económica, laboral, etcétera, que relacionó con todos los temores que hay al vivir en Acapulco sin perder de vista que es ficción y de terror,”, puntualizando que el realismo sólo sirve para encaminar los textos.
Así, a lo largo de los cuentos se aprecia una visión desolada de la vida, deudas emocionales, muchas casas vacías, personajes que las habitan, fantasmas.
Vite López llamó la atención sobre el hecho de que en Acapulco, o sobre Acapulco existan poco trabajo de este tipo, por lo que celebró primero, haber ganado el premio el año anterior y ahora, la aparición del libro.
De hecho, reveló el colaborador de El Sur, que no es su primer acercamiento con este género literario puesto, que su primer libro, Entonces las bestias (Instituto Cultural de Aguascalientes, 2003), reunió varios cuentos de ese tipo.
De igual forma Parábola de la cizaña (Universidad Autónoma Metropolitana, 2012) o De oscuro latir (Cuadrivio, 2014), recordó quien cuya obra es reconocida por abordar el realismo literario.
Así, relató que este nuevo libro, se desarrolló con la suma de textos que se fueron escribiendo a lo largo de varios años sin alguna intención específica, “quedando como huérfanos y que han tenido varios procesos de reescritura y que en algún momento identifique una misma estética entre ellos”.
Lo anterior, luego de haber leído algunos textos del escritor colombiano Álvaro Mutis. en especial La mansión de Araucaíma. donde descubrió algo que llamó gótico tropical.
Y es que este texto, un cuento largo o novela corta, tiene por escenarios varios muy parecidos a Acapulco, aceptó, independientemente de que la anécdota va de una mansión tenebrosa, una serie de secretos, un grupo de personajes especiales y una joven mujer misteriosa, elementos propios de la ficción de terror.
“Entonces, a mí se me ocurrió que había que pensar con seriedad en una temática así para el puerto y el resultado es bueno, creo, que me devolvió esta voluntad de narrar”, siendo uno de sus libros técnicamente mejor acabados.
El escritor comentó que “cuando desarrollas proyectos como estos, cuando llevas a cabo procesos como estos, te das cuenta de tus faltas, de tus carencias, de la necesidad de más investigación, de más lecturas y de la necesidad de cambiar tus referentes, tus paradigmas”.
En este caso, cuestionó de manera abierta, principalmente para todos quienes actualmente comienzan a escribir en y sobre Acapulco: “¿Por qué es que los referentes no los hemos cambiado? ¿Por qué seguimos del sol, la playa y el cotorreo? ¿Ver a la ciudad en otra estética cuesta mucho trabajo?”.
La lectura, primordial para escribir
Esta situación, lamentó el actual miembro del Sistema Nacional de Creadores, se suma al hecho de la falta de lectura que realizan los futuros escritores y que a su modo de ver debería ser al menos el cincuenta por ciento del trabajo.
“Hay un vacío (en los nuevos escritores) que lo tratan de llenar con series de televisión, ni siquiera con películas, y eso complica su propio proceso de pensamiento”.
Luego de evocar al periodista y escritor, polaco Ryszard Kapuściński y su necesidad de escribir primero a mano todos sus textos para estrechar y favorecer su vínculo con sus ideas reiteró la necesidad de leer antes que escribir.
“Si tú no lees no encuentras referentes y si crees que lo que escribes es lo más interesante que puede haber pues es doblemente triste, si tú vas a dedicar a escribir tienes que leer; le tienes que invertir un cincuenta por ciento de tu tiempo a la lectura, el otro a la escritura y el otro a documentarte, a la cultura general”.
“Este oficio se ejerce finalmente, desde la lectura”.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


