
Ciudad de México, 2 de julio de 2022. Si el silencio dice más que mil palabras, la Selección Mexicana Sub 20 dijo mucho al arribar al país tras no clasificar al Mundial de la categoría y a los Juegos Olímpicos.
Al llegar a la Terminal 2 del aeropuerto capitalino, los integrantes del Tricolor desfilaron, uno a uno y a paso veloz ante el acoso de la prensa, rumbo al hotel ubicado en dichas instalaciones. Parecían enfilarse al paredón.
La atención mediática fue un golpe de realidad, una muestra de la magnitud del fracaso, concepto que empleó el directivo Gerardo Torrado para referirse a lo ocurrido tras la derrota contra Guatemala en Cuartos de Final del campeonato de la Concacaf.
Mientras la dirección de Selecciones Nacionales busca una estrategia para evitar que ésta sea una generación perdida en el proceso rumbo al Mundial en 2026, Luis Ernesto Pérez se preparaba para la reunión con Torrado, que pinta para ser su última como técnico de la Sub 20.
Por eso el DT también se reservó los comentarios, esos que deberá ofrecer a la Federación Mexicana de Futbol.
“Llegó el avión con sobrecarga de… maletas”, escribió el usuario Arnulfo Hernández en el video que Cancha publicó en Facebook.
Y a mil 255 kilómetros de distancia, Guatemala -ya con el boleto al Mundial en la bolsa- afinaba detalles para el partido en el que se le escaparía en penales el pase a los Juegos Olímpicos, que verán por primera vez en la historia a República Dominicana.
A los jugadores mexicanos los acusaron de mirar hacia abajo a los guatemaltecos, pero después de ese juego no volvieron a alzar la cabeza.
Texto: Édgar Contreras / Agencia Reforma


