25 septiembre,2025 9:00 am

Reivindica el teatrista Gabriel Brito la independencia de la escena en Acapulco

El trabajo propio se tiene “para mantener vivo nuestro arte”, remarca el actor y director. Prepara la obra Desiertos amores, dirigida a jóvenes. Debe haber teatro en la ciudad “sí o sí”, resalta

Acapulco, Guerrero, 25 de septiembre de 2025. Ante el ambiente hostil que vive el teatro y toda la actividad cultural en Acapulco y en Guerrero, el actor y director Gabriel Brito aseguró que es desde el trabajo independiente como se tiene que trabajar “para mantener vivo nuestro arte”.

Así y en ese sentido, es que desde julio pasado desarrolla el proyecto Desiertos amores, obra teatral de la joven dramaturga mexicana Saremi Moreno, “una obra corta, de unos cuarenta y cinco minutos y que está dirigida a jóvenes audiencias”, contando para ello con la colaboración de los actores Michelle Serna y Leonardo Cuesta.

El tema, abundó, es el de plantear la dinámica de una pareja cuando existen abusos dentro de la relación, abusos emocionales, sicológicos, abusos físicos, pero desde un punto de vista especial: los personajes son animales, una coneja blanca y un gato asiático.

“Si tú ves esta relación desde fuera, una coneja y un gato pues sabes que no funciona, porque son dos especies incompatibles, y como espectador, si bien te queda claro, te va a ir envolviendo en una relación que los personajes no ven igual”.

Por ello, dijo “lo que tratamos de sacar en escena es la animalidad del ser humano bajo las características de estos animales, pero la autora desde el texto plantea eso, cómo el ser humano se vuelca sobre su instinto animal cuando está en medio de una relación de abuso”.

Brito Camacho recordó que “yo conocí la obra porque Saremi envió hace muchos años la obra para el ciclo teatral Ola Nueva que se hacía en Acapulco (hace más de 15 años) y se presentó como lectura; ahora que estaba leyendo trabajos para ver qué me gustaría poner en escena, le vi posibilidades.

“Yo quería algo que no implicara tanto movimiento de actores”, añadió, “y se lo planteé a Leonardo y luego supe que regresó a Acapulco Michelle Serna y la invité”.

Teniendo como sede el Centro Cultural Domingo Soler, celebró, “hemos estado trabajando en un proceso lento pero constante y es una producción totalmente independiente, (producida) con mis propios recursos porque debe haber teatro en Acapulco sí o sí”.

Y es que, lamentó, “es un contexto hostil el que vive no sólo el teatro, sino la literatura, las artes plásticas, la danza, la fotografía, todas las artes en Acapulco y en el estado de Guerrero”.

Ello, explicó, “porque se trabaja solamente desde lo independiente porque desafortunadamente a nivel municipal desaparecieron desde hace mucho tiempo apoyos como los Estímulos a la Creación Artística, las temporadas Vamos al Teatro, pagadas por el Estado y las de Acá Teatro, por parte del municipio, que se ponían en el (Centro Cultural) Domingo Soler”.

“Esos programas no existen ya ni en el gobierno municipal ni en el gobierno del estado, por lo que es difícil primero, generar un impulso a la producción de obras, y luego, no hay respaldo para aquellas que con mucho esfuerzo se aventuran a realizarse y abrir el telón”.

“Sé que cuando uno le mete dinero es una inversión a fondo perdido, pero me interesa mantener vivo el arte al que me dedico, el teatro, y si logramos algunas presentaciones, o una gira pagada, pues qué bueno, recuperaremos algo”, adelantando que se buscará estrenarla en alrededor de cinco meses e inscribirla en las distintas convocatorias nacionales de teatro.

Óscar Ricardo Muñoz Cano