11 marzo,2026 9:02 am

Relanza México el Premio de Literaturas Indígenas de América y convoca a creadores del continente

Es una respuesta a la discriminación lingüística que llevó a muchas comunidades a dejar de transmitir sus lenguas a las nuevas generaciones, dice el antropólogo Diego Prieto Hernández. Sostiene que hay un movimiento de reivindicación cultural que busca revertir esa tendencia desde el levantamiento zapatista de 1994, que cuestionó el racismo, el clasismo y la exclusión que históricamente han enfrentado los pueblos originarios y “se empezó a hablar de construir un México y un mundo donde quepan muchos Méxicos y muchos mundos”

El Sur / Ciudad de México, 11 de marzo de 2026. La Secretaría de Cultura federal dio a conocer la convocatoria de la XIV edición del Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA), el cual busca fortalecer, promover y difundir la creación literaria contemporánea de los pueblos originarios. La iniciativa a participar con obras en distintos géneros literarios y en lenguas indígenas, está dirigida a autoras y autores de todo el continente americano, con especial énfasis en América Latina, debido a los vínculos lingüísticos, culturales e históricos que comparten los pueblos de la región.

La presentación se realizó este lunes en la sala de Textiles del Museo Nacional de Antropología, donde autoridades culturales y representantes de diversas instituciones detallaron los alcances de la nueva convocatoria. Ahí, en entrevista con El Sur, el antropólogo y titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCUVI), Diego Prieto Hernández, explicó que en 2026 el galardón busca ampliar su alcance y consolidarse como una plataforma continental para la literatura indígena.

Aunque el premio surgió en México y ha tenido una participación importante de autores del país, la intención es que en esta nueva etapa logre una mayor proyección hacia América Latina, comentó. “Es un premio que tiene ya una tradición en México y en el continente americano, pero queremos que a partir de esta edición número XIV podamos tener una proyección continental, particularmente hacia América Latina”.

Adelantó que se aprovecharán las redes de colaboración cultural en la región para ampliar su difusión, entre ellas el Comité Regional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de América Latina, con sede en Cusco.

Además de Prieto Hernández, en la presentación participaron el coordinador de Asesores de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas; el presidente de la Comisión del PLIA, Gabriel Pacheco Salvador; el director de la División de Cultura y Sociedad del Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara, José de Jesús Quintana Contreras; el coordinador del Instituto Iberoamericano de Lenguas Indígenas (IIALI), Luis Enrique López Hurtado, y el gerente de Programas de Cooperación de la Oficina Subregional de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) para México, Centroamérica y el Caribe, Jorge Archundia López.

Ramírez Cuevas destacó la importancia de reconocer la diversidad cultural y lingüística del continente: “La idea de un mundo monolítico con solo una cultura, una lengua y una sola visión ha puesto en riesgo a la humanidad. Este premio coloca a los pueblos indígenas no sólo en el centro, sino en el proceso de transformación en México, que está diciéndole al mundo que en este país los pueblos indígenas son sujetos de derecho público”.

El funcionario dijo que el relanzamiento del premio representa también una oportunidad para recordar el origen y la identidad cultural del país. “El relanzamiento del PLIA en su XIV edición nos recuerda de dónde venimos, para no olvidar a dónde ir”, señaló.

La convocatoria incluye todos los géneros

A lo largo de sus 14 años de historia, el Premio de Literaturas Indígenas de América ha reconocido a creadoras y creadores de distintas lenguas originarias del país. Han recibido el reconocimiento autores como Javier Castellanos Martínez, en lengua zapoteca de Oaxaca; Jorge Miguel Cocom Pech, en lengua maya de Campeche, y Marisol Ceh Moo, también en maya de Yucatán.

Destaca además la presencia de escritores de Guerrero, como Hubert Matiúwàa, quien obtuvo el premio en 2017 con una obra en lengua me’phaa (tlapaneco), y Florentino Solano, reconocido en 2021 por su trabajo en tu’un savi (mixteco) desde Metlatónoc.

La lista reciente también incluye a Ruperta Bautista Vázquez y Victoria Díaz, en lengua tsotsil de Chiapas, lo que refleja la diversidad lingüística y cultural que ha caracterizado al galardón desde su creación.

De acuerdo con Diego Prieto Hernández, la convocatoria abarca prácticamente todos los géneros literarios, “desde la narrativa y la poesía hasta el relato, la ficción y la crónica”, indicó.

Las obras deberán tener una extensión mínima de 50 cuartillas, estar escritas originalmente en una lengua indígena y acompañarse de una traducción a la lengua predominante del país de origen del autor o autora, ya sea español, portugués, francés o inglés.

El exdirector general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) subrayó que el premio forma parte de un esfuerzo internacional más amplio por proteger y revitalizar las lenguas originarias. Actualmente, explicó, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) impulsa el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas, una iniciativa orientada a fortalecer políticas públicas que favorezcan la transmisión, la salvaguardia y la visibilización de la diversidad lingüística en el mundo.

“Durante mucho tiempo se pensó que las lenguas indígenas eran únicamente orales, pero todas las lenguas pueden escribirse porque tienen estructuras igualmente complejas”, enfatizó Prieto Hernández. En ese sentido, promover la literatura en lenguas originarias es una forma de fortalecer su presencia en la vida cultural contemporánea.

El titular de la UCUVI advirtió además sobre el riesgo que enfrentan muchas lenguas por la discriminación, la falta de transmisión intergeneracional y el desplazamiento lingüístico. Por ello, consideró fundamental incentivar la participación de nuevas generaciones en la creación literaria.

“No es necesario tener publicaciones previas; cualquier persona que domine su lengua materna puede participar”, especificó. Uno de los objetivos es llegar con fuerza a las juventudes, ya que en muchos casos las generaciones jóvenes comprenden su lengua originaria pero ya no la hablan ni la transmiten, dijo.

Como ejemplo, mencionó el caso del maya peninsular, una de las lenguas indígenas con mayor número de hablantes en México. A pesar de su fortaleza demográfica, menos de 15 por ciento de los niños la está aprendiendo actualmente, lo que refleja la necesidad de reforzar estrategias para preservar y revitalizar las lenguas originarias en el país y en el continente.

Se entregará en la FIL de Guadalajara

El relanzamiento del Premio de Literaturas Indígenas de América también se plantea como una respuesta a un proceso histórico de discriminación lingüística que, durante décadas, llevó a muchas comunidades a dejar de transmitir sus lenguas a las nuevas generaciones. Para Prieto Hernández, en los últimos años ha comenzado a consolidarse un movimiento de reivindicación cultural que busca revertir esa tendencia.

“Tenemos un movimiento a nivel continental y en nuestro país que está empezando a revertir esa discriminación”, explicó el funcionario en la conversación posterior a la presentación de la convocatoria. Recordó que desde el levantamiento zapatista de 1994 comenzó a cuestionarse con mayor fuerza el racismo, el clasismo y la exclusión que históricamente han enfrentado los pueblos originarios.

“Se empezó a hablar de la necesidad de construir un México y un mundo donde quepan muchos Méxicos y muchos mundos”, dice. A su juicio, ese debate ha contribuido a colocar nuevamente en el centro la diversidad cultural y lingüística como parte fundamental de la vida pública.

En ese contexto, añadió, las políticas culturales de los últimos años también han insistido en combatir el racismo, la discriminación y el desprecio hacia quienes son cultural o étnicamente distintos. Este proceso, dijo, forma parte de una transformación más amplia que también se observa en otros países del continente.

“El concepto clásico del Estado unitario ha sido cuestionado en varias naciones sudamericanas que hoy se reconocen como estados plurinacionales”; esto implica reconocer que dentro de un mismo país conviven diversas naciones, culturas y lenguas que deben tener espacio y reconocimiento dentro de las estructuras del Estado, comentó.

El PLIA se entrega desde hace 14 años en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), considerada la feria editorial más importante del mundo en español.

La convocatoria cierra el próximo junio

El PLIA es resultado de una colaboración institucional entre la Secretaría de Cultura del gobierno federal, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), la UCUVI, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), el gobierno de Jalisco a través de sus secretarías de Cultura y Educación, así como la Universidad de Guadalajara, mediante la Feria Internacional del Libro.

“Es un premio que surge de México, pero que tiene una vocación continental”, remarca Prieto Hernández. Hasta ahora se han entregado 14 reconocimientos, todos ellos a obras escritas en lenguas originarias de México, por lo que uno de los objetivos de esta nueva etapa es ampliar su alcance hacia otros países del continente.

Con ese propósito, las instituciones convocantes han ampliado la difusión de la convocatoria en América Latina mediante alianzas con organismos culturales de la región, entre ellos el Comité Regional en el Cusco. “Nos interesa mucho llegar a los demás países de América Latina y tener una mayor penetración”, insistió el funcionario.

La convocatoria de la XIV edición del PLIA ya está abierta y podrán participar las y los escritores de los pueblos indígenas del continente americano, sin importar su lugar de residencia. Las obras deberán estar escritas en una lengua indígena, ser de tema libre y reflejar los elementos estéticos, semánticos y discursivos propios de la cultura y lengua de la persona participante.

Aparte de promover la creación literaria, el premio tiene como objetivo contribuir a la preservación y difusión de las lenguas originarias mediante la escritura y la lectura. “Cada lengua representa una manera particular de comprender el mundo”, reiteró Prieto Hernández. Por ello, consideró que la literatura escrita en lenguas indígenas permite plasmar saberes, visiones del mundo y universos simbólicos que forman parte de la diversidad cultural del continente.

La convocatoria estará abierta hasta el 21 de junio de 2026 y las bases pueden consultarse en el sitio cunorte.udg.mx/plia/convocatoria.

Guillermo Rivera