14 abril,2025 9:57 am

Remarca especialista de la UNAM la importancia del feminismo en el arte

 

Chilpancingo, Guerrero, 14 de abril de 2025. El arte le permite al ser humano interpretar al mundo que lo rodea representando cuestiones relacionadas con la imaginación, a partir de recursos plásticos, sonoros, escénicos, lingüísticos, etcétera, asevera la académica del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Riánsares Lozano de la Pola.

La expresión artística es una gran productora de conocimientos y, a la vez, un lugar para compartirlos; es también un espacio generador de conversaciones, una manifestación de la actividad humana, precisa la especialista en Historia del Arte.

En entrevista en ocasión del Día Mundial del Arte –que desde 2019 se conmemora el 15 de abril, para reconocerlo como un lenguaje universal que puede trascender barreras culturales, sociales y políticas–, la investigadora universitaria señala: “En la segunda mitad del siglo pasado, a partir de la década de 1960, surgieron nuevas perspectivas de análisis crítico, así como movimientos relacionados con lo poscolonial, lo descolonial y, desde luego, los feminismos, movimiento social que ha influenciado el mundo del arte y marcado una profunda huella en este.

“A lo largo del último medio siglo, el arte y los feminismos se han enlazado y trabajan juntos con la intención de visibilizar cosas que hasta entonces estaban totalmente ocultas: las historias de las mujeres, sus demandas políticas, reclamos y la necesidad de aparecer en el espacio público. En este sentido, la práctica artística ha resultado un vehículo capital para generar relatos visuales y un medio privilegiado para la denuncia, la demanda, pero además para la expresión de nuestros deseos.

Al respecto, argumenta que, en la actualidad, dentro del activismo de dicho movimiento de lucha se genera gran producción visual a través de los carteles y pancartas que elaboran las jóvenes, a partir de los usos del cuerpo en el espacio público. “Esos materiales, también desde el arte, empiezan a ser analizados como producciones artísticas y culturales; es decir, qué significan los lemas pintados de ciertas maneras, o las imágenes que nos representan dentro del movimiento, entre otros aspectos”.

En el caso mexicano podemos mencionar el trabajo de Mónica Mayer, Lorena Wolffer, Magali Lara, Naomi Rincón Gallardo, Lía García; o la práctica de colectivas como Polvo de Gallina Negra o Invasorix. Todas ellas son representantes del movimiento artístico feminista.

La investigadora de la UNAM centra su trabajo en prácticas culturales contemporáneas: el arte político. Labora, sobre todo, con el feminista producido, entre otras, por internas en el Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla, en el proyecto Mujeres en Espiral, creado en la UNAM en 2008.

Texto: Redacción