26 febrero,2020 6:34 am

Rememoran en Zitlala con ritual a golpes batalla de hace 500 años con los mexicas

Niños de 10 años hasta adultos de más de 60 años del barrio de La Cabecera y San Mateo contra los de San Francisco y la comunidad de Tlaltempanapa escenifican a golpes el épico enfrentamiento entre los nativos de Zitlala y un grupo que acudía a exigirle tributo.

Zitlala, Guerrero, 26 de febrero de 2020. La ancestral pelea de Xochimilcas perdurará. Peleadores de 10 hasta 65 años de edad se enfrentaron ayer por la tarde a puñetazos hasta sangrar los rostros para recordar una batalla en contra los verdugos del pueblo en tiempos prehispánicos.

Desde hace cientos de años –calculan unoss 500–, los actuales pobladores recuerdan a los abuelos y ellos a los bisnietos y hasta tataranietos al hablarles de una batalla épica entre los nativos de Zitlala y un grupo mexica que acudía a exigirle tributo.

Ahora, rememoran esa pelea justo en el martes de carnaval, en la víspera del católico Miércoles de Ceniza.

A las peleas a puño limpio de dos grupos de vecinos del municipio de Zitlala, en la entrada de la región de la Montaña de Guerrero, bailan, comen, beben y pelean en medio del sudor y la sangre en un ancestral ritual.

En esta población, Zitlala, niños de 10 años hasta adultos de más de 60 años rememoran las peleas, que según sus ancestros, sostuvieron los pobladores originarios para que el imperio azteca dejara de atracar sus cosechas y principalmente de raptar a sus mujeres.

En la víspera de la celebración, los peleadores acompañados de un antiguo tambor y una banda de música de viento recorren las calles de la población para invitar a más peleadores. Para un combatiente es un honor que un tambor y un grupo de combatientes bailando lo inviten en su casa.

El martes, los peleadores se dividen en dos grupos: el del barrio de La Cabecera y San Mateo contra el de San Francisco y la comunidad de Tlaltempanapa. Los atuendos originales son una falda bordada con motivos de fauna y flora locales y adornada con chaquira. El costo de esa prenda elaborada a mano es de alrededor de 10 mil pesos.

A mediodía los Xochimilcas recorren bailando sus calles empinadas y de bajadas para ir por sus peleadores. La mayoría o todas las calles están pavimentadas. La música de viento acompaña el trayecto del baile con plegarias y cervezas, agua y mezcal para mitigar el calor de unos 30 grados.

Los dos contingentes de peleadores llegan bailando a la plaza central para trenzarse a puñetazos limpios. Después de propinarse golpes macizos en la cara y hasta hacerse sangrar, los contrincantes se saludan de mano y bailan.

La celebración tuvo la vigilancia de agentes de la Guardia Nacional y la Policía Estatal; la municipal preventiva no tuvo presencia porque carece de integrantes.

El alcalde de Zitlala es Rogelio Ramos, postulado por Movimiento Ciudadano en alianza con el PRD y PAN.

Texto y foto: Luis Daniel Nava