
El equipo catalán viene de atrás con dos goles del uruguayo Luis Suárez en el Camp Nou, pues perdían 1-0 con anotación del club italiano por conducto de Lautaro Martínez, en partido correspondiente a la jornada 2 del Grupo F.
Barcelona, España, 3 de octubre de 2019. El FC Barcelona ganó ayer al Inter de Milán (2-1) en el Camp Nou, en la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, gracias a una remontada firmada por el doblete de Luis Suárez que hizo olvidar una primera parte aciaga de los locales, que cogen aire en Europa.
Los blaugranas se quedaron a cuadros al descanso, tal cual su innovadora y discutida camiseta. La primera parte fue del Inter, en todos los sentidos, y trasladaron su dominio al marcador gracias a un gol de Lautaro Martínez, que no repitió por una mano salvadora de Marc-André Ter Stegen.
En cambio, la segunda parte fue totalmente distinta desde la entrada de Arturo Vidal, que ejerció de mediapunta con libertad para morder y presionar al máximo dentro de un 4-2-3-1 en el que Messi fue un falso extremo derecho, Griezmann hizo de ‘9’ y Suárez, desde la zurda, igualó con una volea excelsa el partido.
No tuvo suficiente con ello el uruguayo, y asistido por un Leo Messi que hizo de diésel y reservó sus escasas fuerzas -justo recuperado de una lesión en el aductor- para el final, logró dar la vuelta al marcador. Messi atrajo y dribló a todos, Suárez controló de diez y batió a Handanovic para consumar la remontada y empezar la fiesta.
Señalado a veces, en esta ocasión parte de la victoria es de Ernesto Valverde. Cambió el dibujo y la cara de su equipo, se atrevió con Arturo Vidal y Ousmane Dembélé, también de vuelta tras lesión, e hizo que el Inter de Antonio Conte dejara de intimidar y fuera un trapo roto. Y todo ello gracias al temporizador de Messi y a la pólvora de Suárez.
Se pasó de la falta de amplitud de juego de la primera parte al alud ofensivo, con Dembélé de extremo puro en la zurda, de la segunda. El Inter estuvo cómodo con su línea defensiva de cinco hombres, aunque Candreva y Asamoah salían como tiros en ataque, pero con el empate se metieron atrás y lo pagaron.
Un tipo de partido que era previsible que se viera, pero el Barça no pudo encontrar alternativas en unos 60 minutos. Ernesto Valverde lo cambió en el minuto 53, y el Barça pasó del “quiero y no puedo” a un frontón ante, entonces sí, el muro nerazzurri que acabó por derribar, para sumar tres puntos que quizá sean de oro.
Pero el guión previo a este cambio le funcionó al Inter para abrir el marcador, en el minuto 3. La mala suerte hizo que un rechace de Piqué en el círculo central fuera una asistencia perfecta a Martínez, que superó en velocidad a Lenglet y con precisión batió a Ter Stegen.
Lautaro fue una pesadilla, pero se quedó sin fuerzas, igual que un Alexis Sánchez muy discreto en su regreso al Camp Nou. Lautaro obligó, en el minuto 37, a Ter Stegen a lucirse, y éste sacó una gran mano abajo a cabezazo del argentino en la frontal del área pequeña.
El duelo, con sus dos caras, se cerró con victoria blaugrana por 2-1. Esta derrota les deja a los italianos con un punto en dos jornadas y en una situación complicada, mientras que a los catalanes llegan a cuatro, empatados en el primer lugar del grupo F con Borussia Dortmund, que también alcanzó las cuatro unidades.
Derrota Ajax 3-0 en su visita al Valencia con el mexicano Edson Álvarez de titular
El Valencia CF perdió ayer por 0-3 ante el Ajax, encajando goles de Ziyech, de Promes y de Van de Beek, en un partido correspondiente a la fase de grupos de Liga de Campeones y en el que los ches mostraron su versión más ineficaz, desperdiciando incluso un penalti en la primera parte. El mexicano Edson Álvarez fue titular con el club holandés.
Tras ganar en Stamford Bridge para el estreno (0-1), los pupilos de Albert Celades tenían la opción de dar otro golpe de autoridad en el Grupo H. Así, batir al equipo de Ámsterdam le habría situado en el liderato y calmar las aguas revueltas de la ciudad del Turia, fruto de un comienzo de temporada irregular en el campo y polémico en los despachos.
Pero el conjunto holandés enseñó un estilo vivaz desde los compases iniciales, estrellando un balón en el travesaño a los 27 segundos. Aunque la jugada estaba invalidada por fuera de juego previo, se demostró que la defensa valencianista iba a sufrir de lo lindo en cuanto el marroquí Hakim Ziyech conectara con sus compañeros de la línea de ataque.
A su lado, el serbio Dusan Tadic y el holandés Quincy Promes completaban un habilidoso y raudo trío para incordiar en el área defendida por Jasper Cillessen. Y no solo en el área, ya que el 0-1 se fraguó desde bastante lejos, por obra de un zambombazo de Ziyech cuando aún corría el minuto 8.
El zurdo marroquí recibió la pelota a banda cambiada, en la zona de tres cuartos de campo, y avanzó unos pocos metros; casi en el pico del área, soltó con el pie izquierdo un disparo que hizo la folha seca y superó por encima de la cabeza a Cillessen, quien apenas pudo rozar el esférico con la manopla.
Los ches no lucían posesión de balón y tampoco exhibían solidez atrás, pero a base de arreones de Rodrigo Moreno y de Ferran Torres se quitaba la presión. La conexión por el lado izquierdo entre Jaume Costa y Gonçalo Guedes también servía para soltarse un poco, y precisamente de una jugada suya se generó el penalti.
A punto de cumplirse la media hora de encuentro, Guedes efectuó una pared con Costa y fue objeto de falta al adentrarse en el área rival. El mexicano Edson Álvarez llegó tarde a tapar el centro del portugués, dándole una patada en el tobillo y cometiendo esa pena máxima, malgastada por Dani Parejo al enviarla a las nubes.
La fortuna no estaba de cara hacia los locales, pues de inmediato encajaron el segundo tanto. A raíz de una ofensiva algo embarullada por el costado derecho, Donny van de Beek rebañó la pelota en zona peligrosa a un defensa contrario; rápidamente la cedió hacia el corazón del área y ahí Promes remató de primeras, alejado del marcaje de Daniel Wass.
Replicó Rodrigo escasos minutos más tarde, remachando al poste un centro de Ferran Torres a un palmo del suelo. La puntería le era esquiva al conjunto español, como se encargó de corroborar en el arranque del segundo tiempo. Con mucho más brío, los de Celades tuvieron dos ocasiones claras en cuestión de cinco minutos.
A la salida de un córner se fabricó la primera, tras un disparo de Ferran Torres en la frontal y que tropezó en Daley Blind. El guardameta André Onana se lució con una parada de órdago al estirarse hasta su palo izquierdo y desviar el tiro a saque de esquina. A renglón seguido, un autodisparo involuntario de Blind obligó a que su portero despejara de forma acrobática desde el césped, rebotando la pelota en el poste.
Sin embargo, el Ajax siguió con su ritmo frenético cada vez que cruzaba la línea medular. Habiendo enviado un tiro al travesaño justo antes del descanso, por mediación de Ziyech con otro zurdazo envenenado, los holandeses no se iban a asustar por algunos ataques aislados de su adversario.
De tal modo, Tadic y Promes pusieron en aprietos a Cillessen con sendos disparos que no fueron gol por poco; el de uno por parada del holandés y el del otro por mandarla muy alta. Todo ello fue el augurio del 0-3, marcado por Van de Beek al rematar por abajo una bonita asistencia de Tadic, filtrando el esférico entre los centrales.
Fue el lance que selló el partido, ya que los ches renunciaron a atacar para no verse avasallado al contragolpe. A pesar de ello, Van de Beek merodeó el cuarto gol visitante con una vaselina de corto recorrido, como recurso de calidad al haberse quedado sin espacio ante Cillessen; Ezequiel Garay la sacó bajo palos de cabeza.
Es más, Lisandro Martínez en las postrimerías del encuentro mandó un zurdazo al poste; su fuerte lanzamiento, desde la frontal, tropezó en el mismo Garay y obligó a que Cillessen modificara su estirada sobre la marcha. La herida valencianista no fue más profunda porque el Ajax no quiso, agotando el cronómetro en el campo de su oponente y confirmándose como sólido líder del grupo con 6 puntos.
Texto: Europa Press / Foto: Twitter


