
La directora María Elena Álvarez-Buylla responde en Twitter que no le solicitó su renuncia, sino que le informó que existían cinco denuncias ante la Secretaría de la Función Pública sobre su desempeño. “Le pedí que si tenían sustento se retirara del cargo”, añade.
Ciudad de México, 17 de septiembre de 2019. El viernes, Leopoldo Altamirano acudió a la sede del Conacyt sin la más mínima sospecha de que, al salir, ya no dirigiría el Instituto Nacional de Astronomía, Óptica y Electrónica (INAOE).
Al término de una reunión de trabajo en torno al presupuesto del próximo año, la directora de la dependencia, María Elena Álvarez-Buylla, conversó con él y le solicitó su renuncia, según relata en entrevista el doctor en informática por la Universidad Técnica de Munich, Alemania, quien ese mismo día divulgó en Twitter su salida.
Un par de horas después, la directora del Conacyt respondía diciendo que no le había pedido renunciar, sino que se retirara del cargo si tenían sustento cinco denuncias ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) sobre su desempeño como director del INAOE, “que van desde acoso laboral hasta la asignación de recursos públicos a empresas y personas sin los controles requeridos”, según tuiteó la funcionaria.
Altamirano aseguró ayer que no estaba al tanto de tales denuncias, pero aún así, y en concordancia con lo expresado por Álvarez-Buylla, decidió renunciar para no dañar a la institución.
–¿La directora le brindó más detalles de estas presuntas denuncias?
–No, solamente eso. Yo le ofrecí que me diera un poco de tiempo para aclarar la situación, y comentó que era mejor que renunciara inmediatamente. Yo siempre he sido respetuoso de mis superiores y lo acaté sin mayor problema.
–¿Ha recibido alguna notificación al respecto por parte de la SFP?
–Hasta este momento no he recibido ninguna notificación de que tenga yo alguna responsabilidad o de que estuviera yo dentro de algún proceso (indagatorio). Obviamente no quiere decir que no haya alguno por ahí avanzando, ¿verdad? Eso no lo podemos saber. Pero hasta ahorita no he recibido nada.
–¿Asignó usted recursos públicos indebidamente?
–No, yo siempre he sido respetuoso de las leyes. No sé si es conocido, pero adjudicaciones directas se pueden hacer hasta (por) menos de 200 mil pesos. Nosotros incluso, en mi gestión, pedíamos tres cotizaciones antes de hacer alguna adjudicación. Entre más alto es el monto, más difícil es hacer una adjudicación directa. Entonces esto, hasta mi entender, no ha pasado.
–Y sobre el acoso laboral, ¿ha incurrido en acciones de este tipo?
–Eso también creo que no lo he hecho. Lo que sí: siempre le he pedido a los trabajadores que cumplan con su trabajo. Esto es: que cumplan sus ocho horas, que sean eficientes en su tiempo laboral, que hagan las funciones que les corresponden. Hay gente que no está acostumbrada a eso, y, lamentablemente, no digo (que) en el INAOE, (pero) en general en algunos lugares de México no se tiene esa revisión de trabajar las horas que corresponden a uno y de forma bien trabajada, eficiente. Eso sí reconozco haberlo hecho, pero no considero que sea un acoso laboral, sino (solicitar a trabajadores) hacer lo que dice su contrato.
En Twitter, Álvarez-Buylla había expresado que la renuncia de Altamirano, quien había sido elegido en 2016 para una gestión que concluía en 2021, parecía “confirmar la veracidad de las denuncias”.
–Si no ha hecho nada de esto, ¿por qué renunciar? ¿No cree que la salida lo inculpa?
–No, es que son dos cosas separadas. Yo creo que la presunción de culpabilidad o inocencia la deben dar las autoridades correspondientes. Esto es: Función Pública, Contraloría y demás, y si un superior mío me sugiere que, para el bien de todos, es mejor renunciar, yo acato.
En todos los lugares donde yo he estado, que han sido muchos desde que empecé la carrera –trabajé en la (Benemérita Universidad) Autónoma de Puebla y de ahí hacia adelante–, siempre he respetado a mis superiores. Si ellos consideran que es necesaria alguna acción, yo no tengo problema.
En este caso, el hecho de renunciar no implica una aceptación o un rechazo a las acusaciones. Yo simplemente dejaría a las autoridades correspondientes que resolvieran. En caso de (ser ciertas), puedo cooperar con ellas para el esclarecimiento de cualquier denuncia que hubiera.
–¿Le parece correcto que la directora hiciera público lo de las presuntas denuncias?
–Yo creo que eso ya a mí no me toca juzgarlo. Creo que cada quien reacciona de la forma que cree conveniente.
Al dejar la dirección del INAOE, ocupada de forma interina por el investigador Edmundo Gutiérrez, Altamirano retornará a su plaza de investigador en este mismo centro, desde donde podrá fungir como responsable técnico de proyectos.
Aún así, lamenta no poder continuar con algunas iniciativas que impulsaba como titular.
“Los (proyectos) que desgraciadamente ya no van a estar en mi poder de seguir empujándolos son, por ejemplo, el (Gran) Telescopio Milimétrico; llevarlo a detectar ondas submilimétricas. El telescopio ya está terminado, costó mucho tiempo. En mi gestión logramos que el telescopio se terminara; llegar a 50 metros del diámetro del plato y contribuir a la foto del hoyo negro”, dice en referencia al Event Horizon Telescope, consorcio internacional que obtuvo la primera imagen de un agujero negro supermasivo.
Al respecto, en abril, Altamirano y Álvarez-Buylla compartieron incluso la misma mesa al presentar la participación de México ante la proeza, que este año fue galardonada con el Premio Breakthrough, considerado el Óscar de la ciencia.
“Para fin de año, por cierto, vendrá otra foto en la cual también participamos. Se están procesando los datos actualmente”, adelanta Altamirano.
Y aunque admite que le hubiera gustado terminar el periodo completo al frente del INAOE, tiene la mira puesta en aclarar cualquier denuncia, y continuar hacia adelante.
“Hay propósitos, hay objetivos más grandes que estar a cargo de la institución en toda la gestión. Esos propósitos grandes son los que deben permanecer. Yo creo que la ciencia, tecnología e innovación en México es muy necesaria y hay que seguirla haciendo”.
“Lo he comentado muchas veces: podría haberme quedado en Alemania y haberme olvidado de México, pero creo que un deber, ya no digo como mexicano, sino como individuo que creció en estas tierras, pues era devolver al país lo que se me ha otorgado”, concluyó.
Texto: Israel Sánchez / Agencia Reforma / Foto: Archivo


