
El presidente boliviano y el vicepresidente, Álvaro García Linera, dejan el gobierno y piden a los organismos internacionales que se pronuncien sobre un “golpe cívico, político, policial”. Toma la decisión “para que Mesa y Camacho no sigan secuestrando y maltratando a los familiares de nuestros dirigentes sindicales”, afirma en conferencia de prensa desde Cochabamba. Revela, en su cuenta de Twitter, la existencia de una orden de aprehensión “ilegal” en su contra. Rechaza el jefe de la policía boliviana, Yuri Calderón, que la haya, aunque los golpistas lo confirmaron en redes sociales.
La Paz, Bolivia, 11 de noviembre de 2019. El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció el domingo su renuncia al cargo, al igual que el vicepresidente Alvaro García Linera, y que deja el gobierno pese a ganar las elecciones del 20 de octubre pasado.
Morales sostuvo en conferencia que su renuncia se debe también a un golpe cívico y político, con algunos sectores de la policía plegados, para atentar contra la democracia, la paz social y la Constitución.
Dijo que no huirá de Bolivia, porque no “robé nada”, además de anunciar que seguirá en la lucha por la libertad al lado del pueblo.
“Quiero que sepa el pueblo boliviano. No tengo por qué escaparme, que me digan si estoy robando algo, que me diga, que presente una prueba. Si piensa que no hemos trabajado, véanlo, miles de obras, gracias al crecimiento económico”, señaló.
Pidió además a los organismos internacionales que se pronuncien sobre un “golpe cívico, político, policial”.
“Por qué decidí esta renuncia: para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a mis hermanos, dirigentes sindicales”, expresó Morales.
“Para que Mesa y Camacho no sigan secuestrando y maltratando a los familiares de nuestros dirigentes sindicales, para que no sigan perjudicando a comerciantes y a transportistas, que no dejan trabajar en Santa Cruz”, dijo.
Morales viajó a la provincia de Chapare, en el departamento de Cochabamba (centro), su fortín sindical que lo llevó a la Presidencia.
Lo hizo junto con el vicepresidente García Linera y la ministra de Salud, Gabriela Montaño, para hacer el anuncio de la dimisión en conferencia de prensa.
Renunció a menos de tres meses de cumplir 14 años de un gobierno ininterrumpido que inició en 2006.
El informe de la OEA
El político dio a conocer su renuncia al quedarse también sin el respaldo de la policía y de las Fuerzas Armadas, que tras un motín y un pronunciamiento oficial sugirieron también la renuncia, tras el informe de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
La OEA dio a conocer este domingo su informe preliminar a la auditoría de las elecciones del 20 de octubre pasado, que dieron como triunfador a Morales con el 47,08 por ciento de los votos, según los resultados oficiales.
El informe del organismo internacional sostiene que es “improbable estadísticamente” el triunfo en la primera vuelta, por lo que recomendó otro proceso electoral.
Morales, había anunciado horas antes el mismo domingo que convocaría a nuevas elecciones generales y que renovará la totalidad de los miembros del Tribunal Supremo Electoral tras el dictamen preliminar desfavorable de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre los comicios del pasado 20 de octubre.
“He decidido renovar la totalidad de los vocales del Tribunal Supremo Electoral y convocar a nuevas elecciones generales”, dijo Morales en una comparecencia.
Por su parte, García Linera dio a conocer también su renuncia, luego de repasar los logros de la administración durante 13 años y nueve meses de gestión.
“Estoy renunciando a mi cargo de vicepresidente. El golpe de Estado se ha consumado (…) quiero que sepa el pueblo boliviano que hemos renunciado para que no busque la violencia”, manifestó.
García Linera remarcó que siempre fue leal a Morales y por eso ahora se va con él, además de manifestar que estaba orgulloso de haber sido el vicepresidente de un presidente indígena.
Dijo que siempre estarán “al lado del más humilde (…) no los dejaremos solos, estaremos a su lado”, sostuvo el político dirigiéndose a sus bases.
Previamente, varios de los principales colaboradores de Morales presentaron también su renuncia, forzados en algunos casos por ataques a sus propiedades y sus familias.
Se anunció además el inicio de procesos judiciales contra vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), presuntos autores del “fraude” en las pasadas elecciones en Bolivia.
En otra conferencia de prensa, la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, anunció también su renuncia al cargo.
Morales acusa a los “golpistas” de destruir el Estado de Derecho
Evo Morales denunció además este domingo a última hora que existe una orden de arresto “ilegal” en su contra y ha acusado a los “golpistas” de destruir el Estado de Derecho del país latinoamericano.
“Denuncio ante el mundo y pueblo boliviano que un oficial de la policía anunció públicamente que tiene instrucción de ejecutar una orden de aprehensión ilegal en contra de mi persona”, alertó en su cuenta de Twitter.
En este sentido, Morales ha señalado que varios “grupos violentos han asaltado su domicilio”. “Los golpistas destruyen el Estado de Derecho”, expresó.
Fernando Camacho, líder del Comité Cívico de Santa Cruz y cara visible de las protestas que han culminado con la dimisión del mandatario boliviano, ha confirmado la existencia de dicha orden de detención.
“Confirmado!! Orden de aprehensión para Evo Morales!! La Policía y los militares están buscándolo en el Chapare, lugar (donde) se escondió”, señaló en su cuenta de la citada red social.
Poco antes, la ministra de Sanidad, Gabriela Montaño, había denunciado que la Policía intentaba detener a Morales en Chapare, región productora de coca de Cochabamba, donde se encuentra el mandatario.
Asimismo, Camacho ha pedido a la ciudadanía seguir con los paros y las medidas de presión durante al menos otros dos días y ha anunciado que habrá juicios contra Morales y otras autoridades de su Movimiento Al Socialismo (MAS), según informa el diario local Los Tiempos.
No obstante, el jefe de la Policía de Bolivia, Yuri Calderón, dijo el domingo por la noche en una entrevista telefónica con un canal de televisión que no hay orden de detención contra el presidente depuesto, Evo Morales.
Detienen a la expresidenta y el exvicepresidente del TSE por delitos electorales
La Policía boliviana detuvo este domingo por la noche a la ex presidenta y el ex vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Maria Eugenia Choque y Antonio Costas, por la presunta comisión de delitos electorales el pasado 20 de octubre y después de que ambos renunciaran a sus respectivos cargos.
El arresto se ha producido siguiendo las órdenes emitidas por el Ministerio Público, según ha indicado la agencia de noticias boliviana ABI.
Manifestantes quemaron el sábado las casas de la hermana de Morales y los gobernadores de Oruro y Chuquisaca
Un grupo de manifestantes que exigían la dimisión del presidente de Bolivia, Evo Morales, incendió este sábado la casa de la hermana del mandatario, Ester Morales, y las de los gobernadores de Oruro y Chuquisaca, Víctor Hugo Vásquez y Esteban Urquizu, respectivamente.
En cuanto a la vivienda de Morales, en construcción, un grupo ha sacado las herramientas y el material de obra de la misma para, posteriormente, quemar la infraestructura, ha informado la agencia de noticias boliviana ABI.
Por su parte, Los Tiempos informó de que la casa de Vásquez había sido saqueada y después quemada, pero su familia ha sido evacuada antes de que se produjera el suceso.
Por último, Urquizu ha denunciado en su cuenta de Twitter que su inmueble ha sufrido “un atentado (…) sin importar que en él se encuentren niños, mujeres e inquilinos que simplemente habitan en él”. “¡Queremos paz!”, ha reclamado.
Morales denunció y condenó sendos ataques en su cuenta de Twitter. “Denunciamos y condenamos ante la comunidad internacional y pueblo boliviano que el plan de golpe fascista ejecuta actos violentos con grupos irregulares que incendiaron la casa de los gobernadores de Chuquisaca y Oruro y de mi hermana en esa ciudad”, expresó el aún mandatario. “Preservemos la paz y la democracia”, ha insistido.
or otro lado, medios locales han informado de que decenas de personas afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales atacaron las instalaciones del canal de televisión Unitel, situado en la ciudad de El Alto, y el Centro de Convenciones de la alcaldía de la ciudad. No obstante, el MAS ha desmentido su implicación en el ataque, según ABI.
Previamente, grupos de manifestantes que exigían la dimisión de Morales cercaron este sábado el edificio en el que se encuentran Bolivia TV y la radio Patria Nueva, ambos medios estatales, y han intentado que dejen de transmitir información.
“Los medios estatales BTV y RPN han sido intervenidos por grupos organizados que después de amenazar y amedrentar a los periodistas los obligaron a abandonar sus fuentes de trabajo”, denunció Morales en su cuenta de Twitter. “Dicen defender la democracia, pero actúan como en dictadura”, ha zanjado”.
En este contexto, Morales también ha condenado “la actitud de exdefensores del Pueblo”, que “en vez de proteger los Derechos Humanos conculcan la libertad de expresión y se unen a golpistas racistas para atentar contra medios estatales como hacían las dictaduras militares”. “Quieren acallar la prensa para perpetrar el golpe”, ha remachado.
El mandatario ha aludido a Waldo Albarracín y a Rolando Villena, que fueron defensores del pueblo y ahora son parte de los grupos de oposición que demandan la dimisión del presidente, ha informado la agencia de noticias boliviana ABI.
“Bajo el edificio, en la avenida, hay personas en la puerta de Bolivia TV”, ha indicado el director de Patria Nueva, Iván Maldonado, según ha recogido el medio local ‘La Razón Digital’.
“No es correcto en democracia que se quiera presionar. No se puede presionar ni hostigar ni amenazar a los trabajadores que en este momento estamos cumpliendo una labor, estamos llamando al diálogo, no a la confrontación”, ha agregado.
Los protestantes han cerrado las puertas del canal y han impedido la entrada y la salida de cualquier persona, ha informado La Razón Digital.
Ataque al sindicato en La Paz
De forma paralela, Morales denunció el mismo sábado un ataque contra las instalaciones de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) en La Paz, y la tachó de “cobarde” y “salvaje”.
“En mi condición de afiliado a la CSUTCB, organización matriz del movimiento indígena originario campesino del Pacto de Unidad, denuncio el ataque cobarde y salvaje a la radio de esa confederación”, escribió el mandatario en Twitter. “Al estilo de las dictaduras militares, los golpistas atacan sedes sindicales”, insistió.
Según ABI, “grupos de choque de la oposición” tomaron este sábado las instalaciones de la CSUTCB y ataron al director de la Radio Comunidad, José Aramayo, a un poste.
Texto: Xinhua / DPA / Europa Press / Foto: Xinhua


