
En una carta pública, argumenta problemas personales y de salud. Trasciende que se integrará al equipo del próximo presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, aunque el abogado sostiene que aún no hay nada formal. “Me retiro de la primera línea de la lucha social con la frente en alto, con la seguridad de haber puesto un grano de arena en la pelea de nuestros pueblos”, manifestó
Chilpancingo, Guerrero, 22 de agosto de 2025. El abogado Vidulfo Rosales Sierra confirmó su renuncia “por cuestiones personales y de salud” a la representación legal de los padres y madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que sostuvo casi 11 años, y a 24 años como integrante del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
El miércoles se difundió una fotografía en las redes del ministro electo Hugo Aguilar Morales, donde aparecen los nueve futuros ministros junto a sus colaboradores, entre ellos Vidulfo Rosales, quienes entrarán en funciones el próximo 11 de septiembre.
En el portal digital de la revista Proceso se informó que Aguilar Morales invitó a diversos juristas, entre ellos al abogado de los padres y madres de los 43, a colaborar en la SCJN.
La mañana de este jueves, Vidulfo Rosales confirmó mediante una carta con fecha 19 de agosto, y en una entrevista para El Sur su renuncia al Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y a la representación jurídica del caso Ayotzinapa.
Según fuentes consultadas, desde hace una semana el defensor de los derechos humanos ya se había integrado al equipo de colaboradores del ministro presidente electo, Hugo Aguilar.
El abogado se despidió de los padres de los 43 el pasado sábado 16 de agosto en la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, donde se celebró la Asamblea Nacional Popular.
Ahí les expuso que tendría que atender su salud y les reveló que había recibido la invitación para sumarse a la SCJN.
El abogado Isidoro Vicario Aguilar, quien junto a Vidulfo representaba legalmente el caso Ayotzinapa, continuará al frente de la asesoría jurídica de los padres.
La carta
En una carta titulada En otras trincheras de lucha, fechada el 19 de agosto en Tlapa, Rosales informó que deja de colaborar en el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y que se retira de la lucha social con la frente en alto.
Agradeció al director de Tlachinollan Abel Barrera Hernández por permitirle defender a los que menos tienen y caminar al lado de los pueblos por 24 años.
También agradeció a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC-PC), al Con-sejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Ce-cop), a las madres y padres de los 43 y a la Normal Rural de Ayotzinapa, sus enseñanzas en la lucha por el agua, la tierra, los sistemas normativos de los pueblos indígenas y afromexicanos, por la educación pública, por la verdad y justicia.
“Me retiro de la primera línea de la lucha social con la frente en alto, con la seguridad de haber puesto un grano de arena en la pelea de nuestros pueblos”.
Sin referirse a su nuevo encargo en la SCJN, dijo en la misiva que “desde otras trincheras” seguirá exigiendo que los derechos humanos sean una realidad, que los pueblos indígenas y afromexicano tengan una vida digna y que no sean tratados como personas de segunda.
“Mi compromiso con los pueblos indígenas, con las mujeres y hombres que luchan por mejores condiciones de vida sigue incólume. No puedo eludir mi deber de clase”.
Aseguró que es originario de una comunidad indígena enclavada en la agreste y encantadora Montaña, y por eso tiene la capacidad de sentir las injusticias cometidas contra cualquiera y en cualquier parte.
“Fiel a esos principios continuaremos el proyecto de vida en la etapa que viene, en el lugar que las circunstancias nos coloquen”, dijo en su carta de despedida.
“No hay certeza en la SCJN”, dice
Consultado vía telefónica por El Sur, Rosales Sierra, declaró que aunque no hay certeza de pertenecer al equipo del ministro presidente Hugo Aguilar, continúa la comunicación.
“Mantenemos un diálogo, producto de que lo conozco desde hace varios años en esta lucha por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas”.
Lo que sí confirmó fue su separación de la representación legal de los padres y madres de los 43, después de casi 11 años.
“Ya lo hablé con ellos y yo me voy a separar por cuestiones personales y de salud. Eso es un hecho, la certeza que hay hoy en día, lo otro (su incorporación a la SCJN) es una posibilidad, no hay nada formal, mantengo un diálogo con el ministro presidente (electo, Hugo Aguilar Morales)”.
Rosales Sierra comunicó su decisión a los padres el sábado 16 de agosto en la Asamblea Nacional Popular celebrada en la Escuela Normal de Ayotzinapa.
Según las palabras de Vidulfo Rosales, por parte de los padres y madres de los 43 hubo tristeza y en algunos desilusión cuando les comunicó su separación, pero aseguró que la mayoría le mostró respeto y apoyo a su decisión.
“Fue un momento difícil con las madres y padres porque ya íbamos a hacer 11 años en la defensa de los derechos y éramos una voz digamos importante dentro del movimiento de las madres y padres. Y al anunciarles mi retiro pues ellos se sienten descobijados”.
La trayectoria
Vidulfo Rosales Sierra, de 48 años, es abogado y defensor de los derechos humanos, originario de la comunidad Totomixtlahuaca, municipio de Tlacoapa en la región de la Montaña de la entidad.
En su trayectoria en Tlachinollan acompañó los casos de las mujeres me’phaa Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú, violadas por soldados del Ejército en el municipio de Ayutla en 2002.
Además, los casos de la desaparición de los dirigentes na savi de Ayutla Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas en 2009, de Arnulfo Cerón Soriano en 2019 en Tlapa y el de Vicente Suástegui Muñoz en 2021, en Acapulco.
En 2011 junto al equipo jurídico de Tlachinollan, obtuvo del Tribunal Unitario Agrario 41 una sentencia que invalidó una asamblea que había aprobado la construcción de la presa La Parota de la CFE, en bienes comunales en Acapulco.
Dio acompañamiento a los casos de represión a estudiantes de Ayotzinapa en 2007 y el asesinato de Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús en 2011 por policías en la Autopista del Sol.
Debido a su activismo fue amenazado de muerte, por lo que tuvo que salir del país en 2012.
En 2016 en el gobierno de Enrique Peña Nieto fue blanco de espionaje y de una campaña de descalificación.
En 2024 tras señalar la presunta responsabilidad del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero en la desaparición de los 43, éste amenazó con denunciarlo penalmente.
También recibió amenazas de muerte del empresario Pedro Segura Valladares, implicado en el caso Ayotzinapa, detenido el 12 de agosto último por delincuencia organizada y liberado a los seis días.
El 31 de marzo pasado Rosales Sierra fue intervenido quirúrgicamente en un hospital de la Ciudad de México por una enfermedad en el sistema digestivo. El tratamiento médico resultó costoso y organizaciones sociales y convocaron a una colecta para cubrir parte de los gastos. Una semana después fue operado por un padecimiento similar Isidoro Vicario Aguilar, también abogado de los padres y madres de los 43 jóvenes de Ayotzinapa desaparecidos.
Luis Daniel Nava/ Foto: Juan Luis Altamirano


