30 abril,2026 5:00 am

Resaltan el liderazgo de la fundadora de las FAR, Aurora de la Paz, en escuela de la UAG

 

Chilpancingo, Guerrero, a 30 de abril de 2026.- La historiadora egresada de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Jessica Atziri Estévez Ojendiz resaltó el liderazgo de la fundadora de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Aurora de la Paz Navarro, quien a la fecha está desaparecida, en la presentación del libro Ecos de la revolución: radicalización, prensa y trayectorias de guerrillas de los setenta en México.

Jessica Estévez, también maestra en Historia por la Universidad Iberoamericana, es coautora del libro coordinado por los historiadores Ana Lucía Álvarez Gutiérrez y Kevyn Simón Delgado, que reúne 11 ensayos escritos por una nueva generación de investigadores de distintas instituciones, quienes aportan distintas perspectivas sobre subjetividades políticas y radicalización, trayectorias de organizaciones político militares y prensa, cine y clandestinidad, en la época de la guerrilla en México.

El libro fue presentado este miércoles en la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAG por los académicos José Albar Chavelas Mendoza de la Escuela Superior de Antropología Social, Daniel Gatica Polco de la Preparatoria Popular Emperador Cuauhtémoc de Atliaca, municipio de Tixtla, y Francisco Robles Gil Martínez del Río del posgrado en Historia de la Universidad Iberoamericana.

La presentación fue convocada por la organización Comunidades Nuestra Voz y la Cátedra Sur, que integran investigadores de la UAG.

Durante su intervención, Jessica Estévez escribió el capítulo titulado “Del activismo universitario a la guerrilla urbana: Fuerzas Armadas Revolucionarias”, dijo que Guerrero “es punta de lanza para hablar de la guerrilla en el país”, pero la narrativa está centralizada en “liderazgos masculinos”, como Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vázquez Rojas.

En ese sentido, “tenemos que hablar de otros grupos que han quedado en el escondite de las memorias de ex militantes, pero también en el escondite de la violencia del Estado y, al menos en las investigaciones que he realizado, tenemos que hay tres grupos más: FAR, Vanguardia Armada Revolucionaria del Pueblo y Fuerzas Armadas de Liberación”.

Abundó que las FAR fueron fundadas por Carmelo Cortés Castro y Aurora de la Paz, pero fue la mujer la que asumió el liderazgo de la organización cuando Carmelo Cortés, su también esposo, cayó “en el cerco policial”.

“Los dos fueron estudiantes universitarios, Carmelo de la UAG y Aurora de la Preparatoria 4 de la UNAM, Aurora llegó a Guerrero por convocatoria del Partido de los Pobres en la sierra… cuando Aurora llega a la sierra de Guerrero ella también traía un pasado muy interesante, su abuela había sido comunista en Estados Unidos”.

Destacó que cuando se sumó a la guerrilla, Aurora de la Paz tenía 16 años, “pensemos en los guerrilleros como personas que tenían menos de 30 años”, y la base social de las FAR eran estudiantes de la UAG, campesinos y comerciantes.

Manifestó que construir los textos compilados en el libro fue difícil porque la mayoría de los que participaron en la guerrilla fueron asesinados o desaparecidos, como Aurora de la Paz, quien fue detenida por la extinta Dirección Federal de Seguridad y a la fecha se desconoce su paradero, por lo que exigió su presentación con vida.

Criticó que la UAG, “mantiene un discurso cada 30 de diciembre, cada octubre en el que reivindica los movimientos sociales, pero se olvida que al menos dos décadas, 60’s y 70’s, fueron escenarios álgidos de movilización estudiantil”.

Para Jessica Estévez el Estado Mexicano “es perfecto no porque nos esté dando un montón de seguridad, hospitales y escuelas, es perfecto porque creó una maquinaria represiva, sistémica y sistematizada perfecta, al grado en que muchos de los militantes del movimiento armado fueron desaparecidas y desaparecidos”.

Francisco Robles, también coautor del libro, dijo que es importante abordar el tema como una forma de resistencia, “nuestra herramienta como humanos es el lenguaje y el lenguaje está saturado, tanto de transformación como de fácil indignación, vivimos en un contexto que es indignante, brutal la realidad que está pasando”.

Alina Navarrete Fernández / Foto: Jesús Eduardo Guerrero