11 marzo,2019 7:45 am

Rescatan el busto de Sor Juana abandonado entre escombros y lo entregan al Fuerte de San Diego

El monumento fue removido durante la remodelación en la administración de Evodio Velázquez, y se encontró entre escombros en un terreno a una cuadra del Zócalo de Acapulco.
Acapulco, Guerrero, 11 de marzo de 2019. Un grupo de personas recuperó y llevó al Museo Histórico Fuerte de San Diego para su restauración el busto de Sor Juan Inés de la Cruz que estaba arrumbado en un terreno, a una cuadra del Zócalo, que se utiliza actualmente como estacionamiento.
Dicho busto coronaba la plazoleta del mismo nombre en el Zócalo, junto a las escalinatas del antiguo Ayuntamiento, y que fue remodelada en el trienio municipal anterior, el de Evodio Velázquez Aguirre, quien en su momento se ufanaba de que en su gobierno se trabajaba en pro de la cultura y en el rescate del centro de la ciudad con el fin de dar a conocer a los turistas la historia del municipio.
Fue el pasado sábado cuando los ciudadanos encabezados por el arquitecto Manuel Ignacio Ruz Vargas, miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) Mexicano A.C, y Ambrosio Hernández Velazco, asesor jurídico de la Secretaría de Desarrollo Urbano Obras Públicas y Ordenamiento Territorial del Estado de Guerrero, relataron que fue hace más de 20 días que les dieron aviso de que en el terreno ubicado en la calle José María Iglesias y Benito Juárez, que ahora se utiliza como estacionamiento, se hallaba dicho busto semi enterrado.
Fue hasta el pasado sábado que de manera organizada lo recogieron para llevarlo al museo.
Por su parte, el director del museo, Víctor Hugo Jasso, comentó que el busto será restaurado quitándole inicialmente la capa de pintura que en algún momento se le colocó de manera irregular.
Asimismo, que una vez hechos los trabajos correspondientes habrá de colocarse la escultura en el lugar de donde fue retirado: la plazoleta Sor Juana Inés de la Cruz, en el Zócalo.
Ello, con el apoyo de la directora de Cultura de Acapulco, Malena Steiner, quien llamó a la población a que en caso de que tenga conocimiento de alguna otra escultura o algún monumento o escultura arrumbada o deteriorada lo hagan saber.
Fue el 17 de octubre de 2017 y con toda la parafernalia protocolaria que se entregó el nuevo acceso al antiguo Palacio Municipal de Acapulco, que conecta al Zócalo con la nueva plazoleta Sor Juana Inés de la Cruz pero que ya no incluyó el busto de la literata colocado presumiblemente en tiempos del alcalde Febronio Díaz Figueroa (1978-1980).
La historia de un latrocinio
Por su parte, el periodista Miguel Ángel Mata Mata relató que fue él quien encontró inicialmente el busto de Sor Juana en el terreno ya mencionado y que él mismo arrendó a los dueños originales, quienes radican en Querétaro.
“Era una vieja casona de adobe que hace como unos 20 años alquilé como restaurante haciéndome muy amigo de los propietarios; luego, hace algunos años, como cinco, les ofrecí de nuevo tomarles en renta pero se me atravesó (el entonces alcalde) Evodio Velázquez quien les ofreció restaurarla, convertirla en un centro cultural o una plaza comercial con estacionamiento a cambio de que ellos le cedieran un metro de su terreno para ampliar la banqueta”.
Lo anterior ocurrió a principios de 2017, los propietarios aceptaron y todo fue de manera verbal, dijo; “pasó el tiempo y él (el alcalde) no les cumplió (sólo levantó dos muros perimetrales) y usó el terreno como almacén de las empresa constructoras que realizaron la remodelación de las calles y el Zócalo de Acapulco”.
Mata Mata relató que posteriormente y al ver que no ocurría nada con dicha construcción decidió con anuencia de los propietarios entrar hace un par de meses a revisar el estado de la construcción sólo para darse cuenta que habían tirado muros, destruido techos de adobe, robado ventanales de hierro y convertido el lugar en depósito de escombro.
“Es entre ese escombro donde apareció la Sor Juana”, lamentó, añadiendo que se puso en contacto con amigos interesados y autoridades para avisarles del hallazgo.
Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano / Foto: Especial