10 mayo,2019 5:30 am

Reta refinería de Dos Bocas el destino; costará 8 mil mdd

La construcción costará 160 mil mdp (8 mil mdd) y, según promete AMLO, se terminará en tres años. Los trabajos iniciarán el 2 de junio, dentro de 22 días, fecha que coincide con la de las elecciones en 5 estados.
Ciudad de México, 10 de mayo de 2019. El gobierno está dispuesto a construir la refinería de Dos Bocas, a pesar de las experiencias negativas que han tenido países emergentes en los últimos años.
La refinería Abreu e Lima, en Pernambuco, Brasil, comenzó su construcción en 2003 a iniciativa de un acuerdo entre Petrobras y PDVSA y arrancó operaciones 10 años después con un costo ocho veces mayor al original.
También está Reficar, de Colombia, que tuvo una conversión profunda que duró 12 años y en 2016 se convirtió en un escándalo de corrupción.
Jamnagar, en India, es el único caso de éxito, y es el referente del Gobierno para construir la refinería. Actualmente se construye Talara en Perú, pero es de menor magnitud y costo.
Ahora Petróleos Mexicanos (Pemex) asumirá la tarea de hacer una nueva refinería de Dos Bocas, medida que especialistas cuestionan por la falta de capacidad técnicas y humana de la empresa.
Rodrigo Favela, socio de HCX y especialista en energía, dijo que se requiere entre 2 millones y 3 millones de horas hombre para supervisar la refinería, pero Pemex tiene alrededor de 260 personas en el área de proyectos.
“La estructura de Pemex está diseñada para definir alcances y contratar a terceros; tendría que complementar su equipo con especialistas para armar un equipo de administración de la obra”, dijo.
Ello provocaría un eventual aumento en los costos proyectados.
“Las empresas que iban a contratar contaban con las herramientas de tecnologías de información para ejecutar el proyecto de forma eficiente”, dijo.
Ramsés Pech, socio de la firma Caravia y Asociados, dijo que el costo real de una refinería con las características planteadas por el Gobierno podría superar los 14 mil millones de dólares.
Esta cantidad es superior a los 160 mil millones de pesos, alrededor de 8 mil millones de dólares, que plantea el Presidente.
Además, expuso, Pemex deberá realizar licitaciones independientes para cada etapa del proceso, que podrían ser por invitación directa o restringida a plazos recortados para no parar el proceso.
Optar por dichos mecanismos generaría riesgos de elevar los costos e incluso puede prestarse a corrupción.
Juan Acra, presidente del Consejo Mexicano de Energía (Comener), consideró indispensable que Pemex tenga la intervención de la iniciativa privada para construir una obra de estas condiciones.
Sin la iniciativa privada, el gobierno correría el riesgo de no terminar la refinería este sexenio y dañar las finanzas del país, dijo.
“Las finanzas del país no están para hacer un planteamiento de esa naturaleza”, sentenció.
La Coparmex urgió al Gobierno a reconsiderar la decisión de que sea Pemex la encargada de construir la refinería, pues las cosas pueden salir mal porque es la petrolera más endeudada del mundo y el proyecto es poco rentable.
Texto: Karla Omaña / AMarlén Hernández / Agencia Reforma
Foto: Agencia Reforma
Se aferra AMLO a (su) refinería

Foto: Agencia Reforma

El presidente Andrés Manuel López Obrador decidió que, como se hacía antes, la refinería de Dos Bocas se construya bajo la tutela de Pemex y la Secretaría de Energía.
La construcción costará 160 mil millones de pesos (8 mil millones de dólares) y, según prometió, se terminará en tres años. Los trabajos iniciarán el 2 de junio, dentro de 22 días, fecha que coincide con la de las elecciones en 5 entidades del país.
López Obrador informó que ya cuenta para este año con 50 mil millones de pesos y que su gobierno tiene la experiencia y capacidad técnica para realizar el proyecto.
“Van a ser ingenieros, especialistas de Pemex, del sector energético los que nos van a ayudar para la construcción de la refinería… Pemex va a destinar todo su departamento de proyecto y se va a contar también con el apoyo del Instituto Mexicano del Petróleo”, dijo el Presidente. Además 100 mil trabajadores de la construcción laborarán para edificar el complejo.
“Así era antes en Pemex. Las refinerías las hicieron los técnicos mexicanos y en cada refinería hay talleres, ahí se elaboraron hasta las piezas para el mantenimiento”, aseveró.
El Gobierno federal había invitado a cuatro empresas extranjeras que en su momento presumió como las mejores del mundo en construcción de refinerías.
“La licitación (de la gerencia del proyecto) se declara desierta porque en lo fundamental estaban pidiendo mucho, se pasaron de los ocho mil millones de dólares y en el tiempo de construcción, y no vamos a hacer ninguna obra que no podamos terminar durante el sexenio”, replicó el Presidente en su conferencia matutina.
La nueva estrategia de ejecución tendrá como objetivo beneficiar y maximizar la participación mexicana en el desarrollo de ingeniería, en la fabricación de equipos y en la utilización de la mano de obra especializada, apuntó la secretaria de Energía y jefa de la construcción de la refinería, Rocío Nahle García.
La licitación se canceló porque las dos empresas y los dos consorcios invitados para competir por la gerencia de proyecto, presentaron ofertas económicas de entre 10 mil millones y 12 mil millones de dólares y ninguna garantizó concluir la megaobra en menos de tres años, requisitos impuestos por el gobierno.
Especialistas advirtieron que con esta decisión la calificación de Pemex podría estar en riesgo por la presión financiera e insistieron en que un proyecto así supera los 14 mil millones de dólares.
“Pemex no tiene experiencia para un trabajo titánico de esta magnitud”, aseguró David Shields, experto en energía.
Peter Speer, analista líder de Pemex de la consultora Moody’s, expuso que esta decisión aumentará el riesgo de retrasos y sobregiros de costos, que pudieran sumar más presión a las finanzas de la empresa o del Gobierno.
Duncan Wood, director de Wilson Center’s Mexico Institute, recordó que las cuatro empresas expertas invitadas ya señalaron al gobierno que es imposible hacer la obra a ese costo.
Texto: Agencia Reforma