
Los líderes de este movimiento intentan, poco a poco, recuperar el espíritu del inicio, cuando en noviembre sacaron a la calle a 282 mil personas. Reivindica los derechos de las mujeres.
París, Francia, 9 de marzo de 2019. Los chalecos amarillos salieron de nuevo a la calle en el sábado número 17 consecutivo para movilizarse de forma “decisiva” contra el Grand Débat o Gran Debate impulsado por el presidente francés Emmanuel Macron para introducir reformas políticas y que culminará el próximo 16 de marzo.
Según el Ministerio del Interior, en todo el país participaron apenas 7 mil manifestantes, incluidos 2 mil 800 en París, lo que supone un incremento significativo con respecto a la del sábado pasado, cuando se contabilizaron 5 mil 600 en toda Francia, mil 320 de ellos en París.
Los datos definitivos del acto 16 –el sábado pasado– fueron 39 mil 300 manifestantes, 4 mil de ellos en la capital.
En cualquier caso, la jornada de hoy se ha desarrollado sin apenas incidentes y la policía informó de sólo diez detenciones durante las protestas de los “chalecos amarillos”.
Sin embargo, el objetivo de los líderes de este movimiento horizontal no fue este sábado sino recuperar el espíritu del inicio, cuando en noviembre sacó a la calle a 282 mil personas con iniciativas como una acampada junto a la Torre Eiffel y toda una serie de actos y foros de debate.
“Acto decisivo: no nos moverán” es el lema de esta acampada en los Campos de Marte, junto a la Torre Eiffel. Ya en la noche del viernes unos 30 manifestantes intentaron levantar estructuras cerca del emblemático monumento, pero la policía lo impidió.
“Si no se anuncian medidas reales, permaneceremos en este lugar todo el fin de semana y más tiempo si es necesario”, asegura la página de Facebook del evento, que cuenta con mil 400 asistentes confirmados y 6 mil interesados.
Esta cita debe “instalar nuestras rotondas en el corazón de la capital, donde seremos visibles y escuchados”, advirtió una de las voces de los chalecos, Priscillia Ludosky, quien ha invitado además a las organizaciones ecologistas a sumarse a la movilización y protestar contra el “vacío de la política climática”.
El viernes, el ministro del Interior, Christophe Castaner, apeló a los chalecos amarillos desde Marsella para preguntarles “qué huella” quieren dejar, “la de la afirmación o la de la violencia”. En ese sentido, recordó que el Campo de Marte es un lugar público.
“Si quieren sentarse en paz, pueden hacerlo, pero lo mejor es que declaren su intención en lugar de hacerlo en las redes sociales. Nada prohíbe las manifestaciones, pero hay reglas bastante simples que simplemente consisten en declararlas”, argumentó.
Además el Acto XVII de los chalecos amarillos reivindica los derechos de las mujeres y desde las 11 las mujeres del movimiento estuvieron convocadas en los Campos Elíseos para “converger con todas las movilizaciones”.
Así participan igualmente organizaciones ecologistas y aquellos activistas de la lucha contra el cambio climático. En la concentración bajo la Torre Eiffel se ha podido ver este sábado una pancarta mitad amarilla, mitad verde con el lema “El clima y la justicia social son la misma lucha”.
Otro de los eventos centrales fue un “flashmob gigante” en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Roissy-Charles de Gaulle para protestar contra el proyecto de privatización de Aéroports de Paris (ADP).
También hubo actos convocados en Nantes, Lyon, Besançon, Estrasburgo, Lille, Burdeos, Montpellier, Avignon, Quimper o Puy-en-Velay.
Precisamente en Nantes hubo momentos de tensión a primera hora de la tarde, cuando la policía y manifestantes intercambiaron lanzamiento de proyectiles y gas lacrimógeno en el estacionamiento del centro comercial Atlantis, punto de concentración de los chalecos amarillos, informa el diario local ‘Ouest-France’.
En Burdeos, uno de los puntos fuertes de los chalecos amarillos, los manifestantes partieron a las 13.00 de la plaza de la Bolsa al ritmo de la canción ‘On lâche rien’ del cantante HK, utilizada en la campaña de las elecciones presidenciales por el movimiento de La Francia Insumisa.
En Toulouse fueron las mujeres quienes lideraron la protesta con chalecos rosas para denunciar la precariedad laboral y los despidos de embarazadas. Según la prensa local participaron unos 3 mil o 4 mil “chalecos amarillos”.
Tras cuatro meses de movilización continua, el movimiento da algunas señales de agotamiento con un lento declive en la participación en los últimos sábados.
El 2 de marzo había 39 mil manifestantes en toda Francia según el Ministerio del Interior, de ellos 4 mil en París, pero para el 16 de marzo los chalecos amarillos pretenden reunir “a toda Francia en París” para lanzar un “ultimátum” al gobierno de Macron.
Texto: Europa Press
Foto: Fotograma


