
La joven cineasta dirige a su madre Julieta Egurrola en la cinta presentada en Morelia
Morelia, Michoacán, 25 de octubre de 2022. El dolor que viven los familiares de desaparecidos no le es ajeno a Julieta Egurrola y Natalia Beristáin, quienes lo experimentan desde el activismo.
Pero al abordar la temática en la pantalla con la película Ruido –presentada ayer en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM)–, madre e hija, en sus roles de actriz y directora, respectivamente, llevaron su compromiso más lejos al acompañar a rastreadoras de fosas clandestinas.
La cineasta detrás de Luis Miguel: La Serie, destaca que esas experiencias e incluir a colectivas en su rodaje le fueron necesarias para dotarlo de verdad y reflejar rostros más allá de las cifras.
Algo que plasma a través de Julia, una madre harta de la apatía de las autoridades se enfrenta a la criminalidad para rastrear a su hija, quien desapareció durante unas vacaciones.
“Fue un trabajo de mesa distinto porque, sobre todo, se trató de sentarnos y conocer las historias de las no actrices, las personas que se interpretaban a sí mismas, eso nos dio un entendimiento de por dónde ir bordando a Julia”, explicó Beristáin en entrevista.
“Era un personaje en formación, arranca esta búsqueda a los nueve meses de la desaparición de su hija, que como metáfora fácil implica un parto de un personaje que se está rearmando a sí misma. También era ir encontrándola a ella”.
Para hallar a su hija, Julia se asesora con una periodista, se adentra en redes de trata de mujeres e incluso su ropa queda impregnada del olor de cadáveres humanos en descomposición.
“Hemos estado en manifestaciones, están a diario con nosotras esas historias y el dolor que queremos compartir, la película es compartir el dolor con amor”, aseguró Egurrola.
Hace años que Beristáin deseaba crear un filme para ser protagonizado por su madre, pues sostiene que la cinematografía mexicana tenía una deuda con ella.
“Independientemente de la bestia de actriz que es, también para mí era muy fácil pensar en hacer esta película con ella porque conozco el compromiso social que tiene.
“Decir que protagoniza Julieta Egurrola nos abría las puertas de cualquier colectiva que nos acercáramos porque las de este país se han sabido acompañadas en distintas luchas por ella”, resaltó la directora de Los Adioses.
La cinta forma parte de la competencia oficial. En noviembre llegará a Netflix.
Golpe de realidad
Durante el rodaje de Ruido, donde interpretó a una periodista que acompaña a colectivas y madres buscadoras, Teresa Ruiz vomitaba por lo fuerte que le resultaba la historia.
“La película te hace consciente del peligro latente en el que vivimos, tal vez no tenía tanta conciencia, no sabía el aís y la realidad tan aterradora en la que vivimos. Me aterró, pero al mismo tiempo me hizo saber que no estoy sola.
“Ahora sé que si algo me pasa, hay colectivas de ayuda, madres, rastreadoras, mujeres que luchan, una red que está cambiando las cosas”, compartió en entrevista.
Ruiz cree que su labor en la actuación es reflejar la sociedad, pues pasó de interpretar a Isabella Bautista en la serie Narcos a compartir historias de víctimas, que cree son diferentes lados y perspectivas para entender algo complejo.
“Ruido te voltea, estás del otro lado y puedes pensar: ¡Qué mujeres tan fuertes tenemos, ese es el México real!”, expresó.
La soledad del adulto mayor y el Covid, los temas de Días borrosos presentada por Marie Benito
Muchas personas le recomendaron a la cineasta Marie Benito no situar en la pandemia su película Días borrosos, pero para ella tenía sentido incluir la crisis sanitaria, pues acentuaba las soledades que quería mostrar.
Su filme, en competencia oficial del Festival Internacional de Cine de Morelia, sigue a Emilia (Sophie Alexander-Katz), una mujer que a sus 40 años quiere ser madre, y a su vecino Felipe (Enrique Barruel), que ha quedado viudo.
Pese a los diferentes momentos de vida que cada uno tiene, ambos personajes coinciden con silencios en casa y anhelos, los cuales se comparten conforme desarrollan su vínculo.
“Me impactó recibir un guion que abordara la relación de compañerismo, de conflicto, e íntima entre una persona de 40 y una persona de 80 años de edad. Pocas veces lo he visto reflejado en la pantalla”, resaltó Alexander-Katz al presentar el filme.
“No se habla de la vida de los adultos mayores y de su relación con quienes vamos para allá si tenemos suerte. Es una historia que no hace mucho énfasis en la diferencia de edades, son dos personas que están sufriendo y experimentando la soledad humana”.
Su guion original, contó Benito, era muy similar a la que llevó al set, con muchas tomas en las casas de los personajes, así que poner cubrebocas a los personajes, suprimir escenas en bares y cambiarlas a otros espacios por el Covid-19 no la alteró.
“Era muy claro que quería retratar la cotidianidad. Fue añadir gestos de la pandemia, que acentúan las soledades y le da más peso al cuestionamiento”, dijo la cineasta.
Reflexiones sobre la maternidad también guían su película, al ser un anhelo de su personaje, que busca diferentes vías para quedar embarazada pese a su edad, lo cual se cuenta con el entendimiento de la directora.
“Esta historia la podría haber abordado un hombre, pero no hubiera sido la misma historia, la pluma cambia por cómo percibimos el mundo. Un hombre que habla de soledad podría identificarse con el papel de Felipe”, señaló la protagonista.
Para dar vida a Felipe, la directora instruyó a un técnico en sistemas retirado que conoció en la calle y quien llamó su atención porque se parece a un familiar.
Texto: Agencia Reforma


