15 agosto,2025 9:07 pm

Revaloran el trabajo de fotógrafas latinoamericanas

Ciudad de México, 15 de agosto de 2025.- Para lograr una publicación de referencia sobre la obra de las mujeres fotógrafas en el acervo del Consejo Mexicano de la Fotografía (CMF), la historiadora del arte Karen Cordero invirtió siete años de investigación.

Un esfuerzo prolongado que primero se materializó en una exposición en el Centro de la Imagen, Autorretrato con Consciencia (2021), y que ahora culmina con el libro Mujeres, género y feminismos.

La razón de este periodo de tiempo tuvo que ver, primordialmente, con la estructura misma de este archivo, conformado en un 20 por ciento por fotógrafas mujeres, pero sin una perspectiva que destacara la importancia de sus obras para los feminismos.

“Nos encontramos con que no había criterio de género en la catalogación”, explicó Cordero la noche de este jueves, durante la presentación del libro en el Centro de la Imagen.

“De alguna manera, al ir conformando la investigación y la propuesta de exposición, me puse a hacer lo que llamo en el texto ‘despatriarcalizar’ el archivo”, agregó.

Segundo en la colección Lecturas al Acervo, del Centro de la Imagen, el volumen reflexiona sobre la obra de 30 creadoras latinoamericanas en el archivo del CMF, fundado en 1978.

Artistas como Claudia Andujar, Lourdes Almeida, Yolanda Andrade, Alicia D’Amico, Gloria Frausto, Laura González Flores, Lourdes Grobet, Graciela Iturbide y Carla Rippey, entre otras, dialogan entre sí a través de esta lectura feminista del acervo.

Organizado en ocho núcleos temáticos, el libro cuenta también con una historia oral con fotógrafas e investigadoras mexicanas, quienes hablan sobre su producción durante las décadas del 70 y 80, en el contexto del CMF.

Dos de ellas, Lourdes Almeida y Laura González Flores, presentaron el libro con Cordero y rememoraron esos años de su carrera.

“(En los aÒos 70) era de mal gusto ser feminista y de verdad te perseguÌan. Si t˙ te declarabas como feminista, te excluÌan”, recordÛ Almeida.

Aunque presentó diversas exposiciones en el CMF, la autora prefirió no incorporarse a causa del ambiente patriarcal.

“Los hombres todos me caían gordísimos”, señaló. “No te dejaban hablar, tú no podías opinar y por eso nunca tomé la decisión de incorporarme y dejé de ir, porque te ignoraban olímpicamente y lo que lo hacían no les interesaba”.

González Flores, quien es investigadora, crítica de fotografía y artista, destacó que el libro de Cordero fue realizado durante diversas gestiones del Centro de la Imagen, bajo la conducción de cuatro directoras distintas: Itala Schmelz, Elena Navarro, Johan Trujillo y Livier Jara.

“AsÌ es el trabajo de las mujeres: nos vamos desarrollando porque nos apoyamos unas a otras, porque, si fuera de otra manera, no sÈ como serÌa”, puntualizó.

Por otro lado, encomió el enfoque abierto y multidisciplinario del libro.

“Tengo que decir que éste es un libro necesario, importante, imprescindible para la historia de la fotografía en México y que me encanta que lo haya escrito una no fotógrafa y no historiadora de la fotografía”, elogió.

“Ese cruce de géneros de todo tipo, sexuales, de construcciones sociales, géneros fotográficos, entre la pintura y la fotografía, todo eso para mÌ ha sido parte de mi experiencia riquísima en la fotografía”.

En una charla conducida por Mariana Huertas Lledias, curadora de los acervos del Centro de la Imagen, Almeida y González Flores abordaron sus distintas aproximaciones a los feminismos dentro de su carrera.

“Ahora ya no me da vergüenza decir que soy feminista”, expuso Almeida.

“Mi trabajo tiene mucho que ver, sÌ, con la violencia contra la mujer. Es un trabajo que tiene que ver con una lucha que es muy importante para las mujeres y denunciar la violencia intrafamiliar y denunciar cosas que antes no nos atrevíamos a decir”, expuso.

Paralelamente, González Flores estimó que su feminismo se dio en el trabajo mismo, no con una declaración formal.

“He tenido grandes amigas, grandes colegas y ha sido muy maravilloso ser partícipe de esta sororidad, pero sin ponerle nombre, y también luchar por los derechos no de las mujeres nada m·s, porque oprimidos estamos muchos, en muchos sentidos”, declaró.

Por su parte, Cordero estimó que tanto su vida como su trabajo académico ha estado atravesado por el feminismo.

“En los últimos 15, 20, años, ha sido muy central en mi trabajo académico, en mi trabajo activista, en mi trabajo como profesora y en mi trabajo curatorial, y como que cada vez es m·s central en ese sentido”, dijo.

“Veo también que los temas del género y del cuerpo son temas que, finalmente, son centrales para todos”, apuntó.

Entre las anécdotas y la evaluación crítica de los feminismos en la fotografía, las tres ponentes ofrecieron consejos para las generaciones de fotógrafas y académicas más jóvenes: seguridad en el trabajo, honestidad con el mismo y, siempre, sororidad y colaboración.

Mujeres, género y feminismos ya puede adquirirse en el Centro de la Imagen, como un libro de referencia necesario para despatriarcalizar el importante acervo del Consejo Mexicano de la Fotografía.

Agencia Reforma