
“Es un fondo que actualmente el Gobierno distribuye entre los Estados. Es un programa que no tiene buena calidad de diseño y no reporta sus metas. Básicamente no sabemos qué hace con su dinero”, alertó Rodrigo Hernández, investigador de Gesoc.
Ciudad de México, 10 de diciembre de 2018. El Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud, al cual se le destinaron 93 mil 385 millones de pesos en 2018, no reporta información de sus resultados así que no es posible conocer ni su desempeño ni la población a la que atiende, advirtió un estudio realizado por Gestión Social y Cooperación y el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.
“Es un fondo que actualmente el Gobierno distribuye entre los Estados. Es un programa que no tiene buena calidad de diseño y no reporta sus metas. Básicamente no sabemos qué hace con su dinero”, alertó Rodrigo Hernández, investigador de Gesoc.
Dijo que este fondo nació como complemento al gasto de los Estados por parte del Seguro Popular y supuestamente su objetivo era reforzar la infraestructura.
“No le pusieron los suficientes gastos para fiscalizarlo”, indicó el investigador, quien participó en el estudio Derecho Universal a la Salud en México: Análisis de Cobertura y Costos 2018.
La aportación a este fondo representó el 21 por ciento del presupuesto que se destina a los 14 programas de salud.
Para el experto, según las declaraciones del actual Gobierno sobre mejorar el uso de los recursos, FASSA sería un candidato ideal para ser modificado y ponerle lupa y revisar qué hacer con él.
Héctor Villarreal, director de CIEP, aseguró que FASSA ha sido cuestionado por ser caja chica de los gobernadores.
Indicó que se trata de un programa que ha sido observado por la ASF, pero ha sido difícil proceder penalmente.
Además, en 54 por ciento del presupuesto a programas de salud, es decir, 237 mil millones de pesos, tiene un escaso desempeño. Se trata del monto que va destinado a programas del IMSS.
Texto y foto: Natalia Vitela Paredes / Agencia Reforma
