
Atoyac, Guerrero, a 2 de diciembre de 2025.- En la víspera del 51 aniversario de la muerte de los guerrilleros del Partido de los Pobres (Pdlp), Lucio Cabañas Barrientos, Lino Rosas Pérez y Esteban Mesino Martínez, familiares de las víctimas, organizaciones de desaparecidos y luchadores sociales les rindieron honores en el panteón de la ciudad, donde repudiaron el homenaje del gobierno de Evelyn Salgado Pineda al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa.
En la actividad también se reconoció la labor de la maestra Hilda Flores Solís, sepultada en el mismo camposanto, quien apoyó la lucha y es reconocida como gente de confianza de Lucio, estuvo presa y sufrió de tortura por agentes del Estado que le dejaron secuelas de por vida.
El segundo de tres días de actividades para conmemorar un aniversario más de la caída en combate de los tres guerrilleros comenzó alrededor de las 11 de la mañana en el Zócalo de Atoyac, y de manera paralela en las instalaciones de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem).
En el Zócalo, activistas encabezados por la hija de Lucio, Micaela Cabañas Ayala, instalaron una exposición fotográfica en la que hacen una reseña de la represión que se ha vivido desde el asesinato de su padre, que incluye la lucha armada, el movimiento social la masacre de Aguas Blancas, la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los “vuelos de la muerte”, el levantamiento del cuerpo del profesor rural y la represión de dirigentes sociales en los últimos años. Micaela colocó la foto de cuando era una bebé de apenas 3 meses de nacida, cuando fue recluida en el penal con su madre Isabel Ayala Nava y su abuela Rafaela Gervasio, debido a la búsqueda del Ejército de su padre en la sierra.
También destaca una foto donde está con su madre en lo que al parecer fue un paseo familiar.
Al mismo tiempo, en la Afadem familiares de desaparecidos se reunían para organizar la marcha que hacen año con año desde sus instalaciones al panteón municipal, donde descansan los restos de Lino y Esteban.
Ahí se contaban historias sobre los ausentes, alimentadas por las fotografías instaladas en el Museo de la Memoria que está en el mismo inmueble.
Destacaron el veterano luchador social, fundador de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Hilario Mesino Acosta y la activista de Michoacán, María Herrera Magdaleno, quien busca a sus hijos desaparecidos en esta ciudad.
La vicepresidenta de la Afadem, Tita Radilla Martínez, es la encargada cada año de este homenaje y ayer se le vio andar todo el día sin descanso, ofreciendo alimentos, arreglando fotografías, coordinando la marcha.
El año pasado el grupo encabezado por Micaela y el de Tita hicieron homenajes simultáneos, uno en El Otatal, para Lucio, y otro en el panteón, para Lino y Esteban, pero este año ambos grupos de activistas se vincularon, luego del homenaje del gobierno del estado a Figueroa, Tita contó, “me dio mucho coraje”, Micaela emprendió desde entonces, hace 22 días, una campaña de repudio en la que exige una disculpa pública de las autoridades y el cese de la secretaria de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo.
En la actividad se le preguntó a la activista Diana Itzel Hernández sobre la destitución de la funcionaria y la disculpa pública, que se anunció sería a más tardar hoy, 2 de diciembre y dijo que esa fue la promesa que hizo el subsecretario de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros, pero que al parecer va a faltar a su palabra.
Puntual, a la una de la tarde, ambos grupos se juntaron en la salida de las instalaciones de la Afadem, bajo la potente voz de la dirigenta de la OCSS, Norma Mesino, quien coreaba consignas para exigir la presentación de los desaparecidos de la guerra sucia, la presentación de los 43 normalistas de Ayotzinapa, justicia para los masacrados por el Estado y la libertad de los presos políticos, y en recuerdo de los tres guerrilleros homenajeados, al grito de “vive, vive y vive”, después de mencionar sus nombres.
Adultos de más de 80 años, jóvenes, niños, escritores, académicos y músicos como Balam Grandeño y Erick de Jesús acompañaron la marcha que en el panteón devino en un mitin político-cultural de memoria para estos tres “héroes de Atoyac”.
Llama Tita Radilla a seguir el ejemplo de congruencia y valentía de Lino y Esteban, por el bienestar de todos
Ya frente a las tumbas de Lino y Esteban, Tita Radilla llamó a seguir su ejemplo, porque fueron hombres congruentes, valientes y entregaron su vida en busca del bienestar de todos.
Micaela agradeció que acompañaran a su padre hasta el final (los restos de Lucio no están en este panteón, sino en el Zócalo de la ciudad, en el obelisco que se levanta en su memoria).
“Se enfrentaron a tantos soldados del Ejército, a siete batallones, y no les tembló la mano, hasta morir, siempre el agradecimiento para ellos y para su familia, yo sé que es muy doloroso, pero tienen que estar muy orgullosos de la lucha que emprendieron y del legado que nos dejaron al lado del maestro Lucio”.
“No estamos hablando de cualquier persona, estamos hablando de gente que luchó desde el corazón pero también desde la conciencia y que nos enseñaron y nos dejaron esa semilla sembrada que nosotros tenemos que rescatar, estamos obligados a rescatar eso, estamos obligados a estar juntos para poder lograr que mucho de lo que por ellos lucharon se haga realidad y llegue de una vez por todas ese bienestar que ellos deseaban, esos médicos, esas escuelas, esas oportunidades para la gente que menos tiene”.
En cada palabra, aunque firme, emitía mucha emoción, casi al borde del llanto, y agregó “hermana Tita, yo te agradezco mucho que tengas aquí en arropo el lugar en donde están los compañeros”.
Llamó, “sigamos así, sigamos juntos y sigamos reivindicando la lucha de quienes sí se lo merecen, y honrando el legado que nos dejaron”, terminó y se enjugó las lágrimas.
Después, la activista María de los Ángeles Santiago Dionicio, hermana del ex guerrillero ya fallecido, Octaviano, gritó visiblemente molesta su repudio a Figueroa Figueroa, “quien fue el causante de todas estas atrocidades, el gobierno, que lo apoyamos, miren con lo que nos vino a salir, con sus burradas de venerar a ese asesino, a Figueroa Figueroa, y también al Figueroa de Aguas Blancas, y a toda esa estirpe de los Figueroa”.
Se sumó al llamado de Micaela, “compañeros, tenemos que estar más unidos que nunca, necesitamos estar firmes, que nadie nos doblegue”.
En el mismo lugar, María Herrera Magdaleno (reconocida como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2021 por la revista Time) suplicó, entre llanto, que se le informe del paradero de sus cuatro hijos desaparecidos en Atoyac, dijo que no habrá represalias, que sólo quiere encontrarlos.
En la tarde se colocaron ofrendas florales en el obelisco a Lucio Cabañas en el Zócalo de la ciudad, el monumento al maestro y líder guerrillero fue iluminado con cientos de pequeñas lámparas que simulan veladoras y adornado con miles de pétalos que llevaron activistas de diferentes organizaciones.
Al lugar fue invitada la alcaldesa, Clara Elizabeth Bello Ríos y se vio a la mayoría de quienes acompañaron la ceremonia el domingo pasado en El Otatal.
También se presentaron cinco libros sobre las luchas y las circunstancias sociales que provocaron la guerrilla.
La jornada terminó con la música de Lenin Fernández, Balam, Érick de Jesús y el emblemático cantautor Gabino Palomares.
Rosendo Betancourt Radilla


