8 diciembre,2022 8:48 am

Rosario Piedra defiende gestión en la CNDH en comparecencia en el Senado y desaira a opositores

 

Ciudad de México, 8 de diciembre de 2022. Al comparecer ante el Pleno de la Cámara de Senadores, la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, subrayó que actualmente este organismo no acuerda ni negocia las Recomendaciones que emite, además de que no existe un solo hecho violatorio de derechos humanos comprobado -de cualquier autoridad – que haya dejado de atender.

Sin embargo fue dispersa, elusiva, Rosario Piedra desairó las preguntas que en su comparecencia ante el Senado le planteaban legisladores de oposición y sólo leía lo que traía escrito.

“¿A qué vino? ¿A comer cacahuates?”, ironizó la priista Claudia Anaya visto el comportamiento de la titular de la Comisión de Derechos Humanos.

Apegada al script, Piedra Ibarra intentó articular una defensa del discurso presidencial contra el Instituto Nacional Electoral, en la lógica, argumentó, de que es necesario contar con un órgano autónomo de cualquier poder.

“Queremos la garantía de contar con un órgano realmente autónomo de cualquier poder constituido o fáctico, legal o supralegal, que asegure la transparencia del proceso electoral y el recuento efectivo de votos, con plena certeza para la ciudadanía. Que elimine por completo el control gubernamental y la prevalencia de los intereses partidistas. No queremos que vuelvan los tiempos de las elecciones controladas por el Gobierno”, leyó.

A la hora en que los senadores formulaban sus preguntas, la ombudsperson volteaba a ver, displicente, la computadora que tenía al lado suyo en la Mesa Directiva.

Ante la crisis que México reciente en derechos humanos, sentenció el senador Emilio Álvarez Icaza, la respuesta de la CNDH se caracteriza “por la ausencia, la lejanía y el bajo perfil. La renuncia a las acciones de inconstitucionalidad son parte de esa problemática. Pero, probablemente, el signo más ominoso de su gestión es que su administración avale, legitime y convalide la militarización del País. Es una traición a su historia, a la lucha de generaciones y al horizonte democrático de México. ¿Hasta dónde, y hasta cuándo, la indignidad para ocupar un cargo que todos los días desprecia con su conducta?”.

En el mismo tono, la panista Kenia López Rabadán exigiría a Piedra su renuncia. “¿Cómo puede dormir todos los días, señora Piedra, sabiendo que ya destruyó la institución encargada de proteger los derechos humanos?

Piedra, que alegó haberse encontrado “un tremendo elefante blanco” en la CNDH con gastos en prestaciones y privilegios, defendió la austeridad que ha procurado como titular de la Comisión. “Hay quien dice que la austeridad no necesariamente está asociada con mejores resultados. Nosotros no sólo lo creemos firmemente, sino que la practicamos, y para ello impulsamos una profunda reforma en la normativa y en la estructura que nos ha permitido reorientar los recursos humanos y materiales de manera que podamos cumplir a cabalidad con nuestra misión constitucional”.

De hecho, Piedra Ibarra afirmó que la CNDH “es una institución más eficiente, menos onerosa para con el pueblo y con más resultados”.

Texto: Agencia Reforma / Redacción