29 enero,2020 5:14 am

Sabe AMLO que la matanza de Alcozacán fue por una disputa territorial, dice Astudillo

Es una pugna que no es de ahorita sino de hace varios años” y el asesinato de los diez músicos sería una venganza por el asesinato de diez campesinos hace un año, afirma el gobernador

Chilapa

El asesinato de los diez músicos de Alcozacán, ocurrido el 17 de enero pasado en Mexcalcingo, fue una venganza por los enfrentamientos ocurridos el 27 de enero del año pasado en Paraíso de Tepila y Rincón de Chautla, y el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, “tiene mucha conciencia que es por una disputa territorial”, dijo ayer el gobernador Héctor Astudillo Flores.

“Creo que hay mucha conciencia que es una disputa territorial y que tiene que ver con una pugna que hay, no es de ahorita, sino de hace varios años. Ayer (lunes 27) se cumplió un año que murieron asesinadas diez personas y lo que nosotros concluimos es que fue una acción de venganza por la crueldad con que se dio”.

El 27 de enero del 2019 ocurrieron dos enfrentamientos; el primero a las 11 de la mañana en Paraíso de Tepila, en donde integrantes del grupo Paz y Justicia, a los que se vincula con el grupo delictivo Los Ardillos, fueron emboscados y murieron diez de ellos. Acusaron a la Policía Comunitaria de la Coordinadora Regional de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), organización que sin embargo se deslindó.

El segundo enfrentamiento ocurrió a las 3 de la tarde en la entrada de Rincón de Chautla cuando unos 150 integrantes de Paz y Justicia pretendieron buscar venganza y atacaron a ese pueblo, pero unos 30 policías comunitarios de la CRAC-PF les hicieron frente y mataron a otros dos de los agresores.

Tras el asesinato el pasado viernes 17 de enero de los diez músicos originarios de Alcozacan, comunidad que pertenece al sistema comunitario de la CRAC-PF, el fiscal Jorge Zuriel de los Santos Barrila, declaró en conferencia de prensa que habían ubicado a los responsables como integrantes del grupo de Los Ardillos.

Ayer, al terminar la reunión en esta cabecera municipal, en donde se instaló la Mesa Regional para la Construcción de la Paz, se le preguntó al gobernador si en su reunión con el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador el lunes pasado, le pidió el desmantelamiento del grupo de Los Ardillos, como lo pide la CRAC-PF.

Respondió: “no fue una reunión especial para mí, éramos diez gobernadores. Abordamos el tema y le comenté lo que habíamos hecho, me dijo que había sido muy correcto que estuviéramos aquí en la población Alcozoacán, me dijo que iba a estar muy pendiente de este asunto, que él había hablado con (el secretario de Seguridad Pública), Alfonso Durazo y que iba a estar muy pendiente”.

Luego, el gobernador agregó: “al final de cuentas hay mucha claridad del gobierno federal, independientemente que lo haya o no platicado con el presidente de la República, creo que hay mucha conciencia que es una disputa territorial y que tiene que ver con una pugna que hay no de ahorita, de hace varios años, ayer (lunes) se cumplió un año que murieron asesinados diez personas, lo que nosotros concluimos es que fue una acción de venganza por la crueldad que se dio”, dijo.

También adelantó que va a seguir insistiendo en el tema de los niños, en referencia a la presentación que se hizo de 19 infantes la semana pasada que fueron entrenados para el uso de las armas.

Pero dijo que será cuidadoso en la comunicación que tenga con los representantes (de la CRAC-PF) “porque es un juego de uno y dos; uno dice que sí y otro dice que no”, declaró en aparente señalamiento de que hay división entre los representantes de la agrupación. 

Pero dijo que lo que está pasando en la región, “es un asunto que no podemos perder de vista, es un tema en el que hay que poner los ojos y el corazón en esta región, para tratar de ayudar en lo que corresponde a lo social”.

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jesús Eduardo Guerrero