
La Comisión Europea se mantiene firme en cuanto a que el acuerdo de retirada de Reino Unido de la UE no está abierto a la renegociación y a que no contempla cambios en la salvaguarda pensada para proteger la frontera con Irlanda.
Londres, Reino Unido, 28 de enero de 2019. La primera ministra británica, Theresa May, intentará lograr que la Unión Europea lleve a cabo cambios legales vinculantes para reformar el denominado como backstop en el norte de Irlanda en un intento de romper el bloqueo actual que existe sobre el acuerdo del Brexit, según ha afirmado el exministro de Exteriores británico, Boris Johnson, en una columna del diario británico The Telegraph.
De acuerdo con el artículo escrito por el parlamentario conservador, la primera ministra estaría intentado lograr una modificación del acuerdo para insertar una “claúsula de suspensión” que permitiría que se llevara a cabo la salida de Reino Unido de la UE mientras se revisa la situación de la frontera de Irlanda del Norte.
A principios de semana, no obstante, a pesar de las afirmaciones del que fuera ministro de Exteriores, el Gobierno irlandés advirtió a la primera ministra británica que no admitiría ningún tipo de cambio en la salvaguarda de la frontera.
El objetivo del backstop, como se conoce a esta salvaguarda en la jerga comunitaria, es evitar la denominada “frontera dura” en el único límite terrestre que tendrá Reino Unido con un Estado miembro de la UE tras el Brexit. Se aplicaría al término del periodo de transición en caso de que fuese necesario.
Numerosos diputados británicos han expresado su preocupación por el hecho de que, en caso de que llegase a aplicarse, Reino Unido quede atrapado en una unión aduanera de forma indefinida y sin capacidad para tomar decisiones de forma unilateral.
Londres, Reino Unido, 28 de enero de 2019. La primera ministra británica, Theresa May, intentará lograr que la Unión Europea lleve a cabo cambios legales vinculantes para reformar el denominado como backstop en el norte de Irlanda en un intento de romper el bloqueo actual que existe sobre el acuerdo del Brexit, según ha afirmado el exministro de Exteriores británico, Boris Johnson, en una columna del diario británico The Telegraph.
De acuerdo con el artículo escrito por el parlamentario conservador, la primera ministra estaría intentado lograr una modificación del acuerdo para insertar una “claúsula de suspensión” que permitiría que se llevara a cabo la salida de Reino Unido de la UE mientras se revisa la situación de la frontera de Irlanda del Norte.
A principios de semana, no obstante, a pesar de las afirmaciones del que fuera ministro de Exteriores, el Gobierno irlandés advirtió a la primera ministra británica que no admitiría ningún tipo de cambio en la salvaguarda de la frontera.
El objetivo del backstop, como se conoce a esta salvaguarda en la jerga comunitaria, es evitar la denominada “frontera dura” en el único límite terrestre que tendrá Reino Unido con un Estado miembro de la UE tras el Brexit. Se aplicaría al término del periodo de transición en caso de que fuese necesario.
Numerosos diputados británicos han expresado su preocupación por el hecho de que, en caso de que llegase a aplicarse, Reino Unido quede atrapado en una unión aduanera de forma indefinida y sin capacidad para tomar decisiones de forma unilateral.
Bruselas subraya que el acuerdo no está abierto a renegociación
Bruselas, Bélgica, 28 de enero de 2019. La Comisión Europea se mantiene firme en cuanto a que el acuerdo de retirada de Reino Unido de la UE no está abierto a la renegociación y a que no contempla cambios en la salvaguarda pensada para proteger la frontera sin controles físicos en el Úlster, a un día de que el Parlamento británico se pronuncie por segunda vez sobre las soluciones para evitar un Brexit caótico el próximo 29 de marzo.
“Tenemos una posición unánime en la UE a 27 sobre el acuerdo de retirada, que refleja la posición común: Este acuerdo se ha acordado con el Gobierno británico, cuenta con el aval de los líderes y no está abierto a renegociación”, ha indicado en una rueda de prensa el portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas.
“Todo lo que puedo decir es que debemos esperar al voto en la Cámara de los Comunes y después esperaremos a que el Gobierno (británico) nos diga cuáles son los pasos a seguir”, ha añadido, para evitar responder a si el bloque contempla reintroducir un mínimo de controles en la frontera irlandesa en caso de que se frustre el acuerdo de divorcio negociado.
Bruselas se resiste a plantear alternativas al pacto que ha negociado con Londres, mantiene que la UE se aferra “al plan A” y que, en todo caso, le tocará a la primera ministra británica, Theresa May, plantear soluciones si finalmente los diputados británicos tumban definitivamente este martes el Tratado de Retirada.
Schinas ha informado que el miércoles el Colegio de Comisarios retomará la discusión sobre el Brexit, un día después de que el Parlamento británico se haya pronunciado sobre el “plan B” de Theresa May para lograr un divorcio ordenado, y hará balance de los avances en la preparación de medidas de contingencia de la UE a 27 ante el riesgo de un Brexit caótico.
Bruselas ya publicó el pasado diciembre un paquete de propuestas con medidas de contingencia para limitar los daños de un divorcio desordenado en una serie de sectores “clave”, como el de la aviación o los servicios financieros.
Los Estados miembro también están trabajando a nivel nacional para preparar las medidas de contingencia necesarias en aquellas áreas en las que la UE no tiene competencias propias.
También el Parlamento Europeo se pronunciará el miércoles sobre la decisión de Westminster, en el marco de un debate sobre la situación que abrirá la sesión plenaria y al que asistirá el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
Texto: Europa Press


