2 febrero,2026 1:27 pm

Salud, trabajo y abundancia, los trajes de Niño Dios que más solicitan, dice artesano

Acapulco, Guerrero, a 2 de febrero del 2026.- Los trajes que más están comprando los clientes para vestir al Niño Dios, son el de la salud, trabajo y abundancia, dijo Martín Morales, artesano en el local comercial Hospital de Niño Dios, ubicado en la calle 2 de Agosto, del Mercado Central de Acapulco.

Ayer por la mañana, se acudió al lugar y se constató que había cinco clientes quienes preguntaron los precios de los ropones exhibidos en sus diferentes tamaños, pequeños, medianos y grandes, y comprarles la silla donde los van a sentar.

“Para quienes son católicos es una tradición que hacen año con año, que vienen, visten a sus niños y los llevan a bendecir a la iglesia”, dijo el señor y que la ropa depende de la fe de cada una de las personas, “los que más están pidiendo es el de la fe, trabajo”.

También tenían el de la sagrada familia, de los enfermos, de la protección, los siete dones, sagrado corazón de Jesús, por mencionar algunos de los ropones que tienen exhibidos.

“Al cliente siempre le damos un buen precio, pero si hay un cliente que dice oiga nada más traigo tanto y se le ayuda; un ejemplo el de Niño Jesús nada más son 100 pesos, la batita y si quieren más completo entre 350, 250 o 200 pero también depende de la imagen”, dijo.

Agregó que a diferencia del año pasado las ventas se mantienen; en el local no nada más está la venta de ropa, sillas y las figuras del niño Dios en los diferentes tamaños, también hacen la restauración de figuras religiosas, que tuvieron alguna fisura o lo pintan.

“Los trajes que más están pidiendo es el de la fe, trabajo, porque quieren que les vaya bien y que tengan más que nada trabajo para llevar el pan de cada día a su hogar”, dijo.

Otro de los trajes que piden, el Niño de las Palomas, y eso es porque “depende de la fe del cliente, compra según su fe de ellos y como quieren que les vaya en este año”.

De la restauración de las figuras como los niños Dios, hubo una gran afluencia de clientes, dijo, y abundó que eso debido al temblor que ocurrió el pasado 2 de enero, “porque varias personas se les cayeron sus santos y los trajeron a arreglar, y sí estuvieron llegando”.

Ayer una de las clientas llevó su Niño Dios a reparación, porque las manos estaban rotas, además querían que le dieran un retoque de color, y la persona que atendió a los clientes les dijo que por la tarde de ayer lo entegaban o que vinieran el lunes por la mañana a recogerlo. Entonces los clientes decidieron dejarlo para que lo arreglaran.

Aurora Harrison