24 diciembre,2018 7:56 am

Satirizan presos de Chilapa en obra de teatro la fabricación de delitos y la corrupción carcelaria

Los internos ponen en escena la obra Jesús nace preso, como parte del cierre del Festival Nacional de Pastorelas.
Chilapa, Guerrero, 24 de diciembre de 2018. El grupo de teatro del reclusorio de Chilapa presentó una pastorela que evidencia de manera sarcástica la fabricación de delitos y la corrupción dentro de los penales.
Ayer, en el cierre del Festival Nacional de Pastorelas, el grupo Caneros del Centro de Readaptación Social (Cereso) ubicado a las afueras de esta ciudad, presentó a las 2 de la tarde en la plaza comunitaria dentro del penal, la obra Jesús nace preso con la participación de 11 actores del mismo penal, entre ellas dos mujeres.
En el día de visita, la obra de teatro tuvo como espectadores a decenas de familiares, una docena de niños, y a la población de internos quienes por más de una hora se reunieron, rieron y hasta pasaron momentos de drama.
En la representación que armaron los propios internos, José es detenido en una avenida de Chilapa por un agente de Tránsito por pasarse un alto cuando a alta velocidad trataba de llegar a la casa de su esposa María embarazada.
El agente le pide mordida pero al ver que Jesús sólo lleva una pañalera, lo detiene y le siembra un arma corta y droga.
María se entera por medio de su comadre, quien la busca en estado etílico, que Jesús había sido recluido en el penal del Amate Amarillo, conocido así por su cercanía con esta comunidad.
En el desarrollo de la obra, María y su abogado el arcángel Gabriel tienen que aguantar los tardados trámites, acoso y dar mordidas a los mandos policiacos, empleados y autoridades (representados por el Jefe Satán, sus cuatro diablos y un trabajador social) para tratar de ver a José.
Al final, María da a luz en el área de visita conyugal del reclusorio, acompañada de José y el arcángel.
La pastorela trascurre entre diálogos serios y chuscos y sobre todo de improvisaciones con palabras propias de los reclusorios.
La caracterización precaria de los actores no obstaculizó que se escenificara la vida dentro de un penal y el mensaje de la llamada anti pastorela.
A la presentación acudió la doctora Rosa Elena Osorio, trabajadora del reclusorio y coordinadora del grupo de teatro; el actor y director Uriel García Solís, coordinador del festival; actores y autoridades municipales y penitenciarias.
El grupo de teatro Caneros del Cereso de Chilapa se formó en el 2016 y está es su tercera puesta en escena.
Consultado al final, Imeldo Carbajal, que representó al Jefe Satán, dijo que aceptó participar para aprender el arte del teatro que el día de mañana les puede servir cuando salgan.
“Cuando nos presentamos en sociedad y tienen otra perspectiva de nosotros, nos sentimos rechazados por salir de este lugar”.
“En lo personal, es también la soledad, la falta de amor, es una forma de encontrar cariño con los compañeros, es lo que nos mueve y hace seguir adelante, el cariño que con la familia no tenemos”, dijo Imeldo, quien lleva recluido ocho años purgando una pena de 15 años.
Para el arcángel Gabriel, representado por el joven Francisco Chavelas, esta fue su primera actuación. La hizo por amor, por trasmitir felicidad para los familiares que vienen de visita, sobre todo para los niños.
Mientras que Erika Mendoza, que representó a María, el motivo de su participación fue por estar libre de espíritu espíritu.
“El hecho de que estemos presos no quiere decir que no seamos libres de espíritu, hay prisiones más fuertes como el dinero y el poder. Nosotros somos libres porque no contamos con todo eso sino con la fe que nos mueve”.
Caneros Teatro dijeron que les hace falta material y vestuario para sus representaciones, como carteles o láminas que representen los distintos escenarios o lugares.
El Festival de Pastorelas concluyó con una obra presentada en el centro de la ciudad por los 17 niños que acudieron al taller de teatro infantil y con la obra Achis con esos cuernos de la compañía Raíz y memoria, conformada por actores del Estado de México y Morelos.
Texto y foto: Luis Daniel Nava