
El piloto mexicano Checo Pérez finaliza en tercer lugar. Su coequipero Max Verstappen gana la carrera, por delante de Lewis Hamilton. La escudería austriaca lidera el campeonato de constructores con 215 puntos
París, Francia, 21 de junio de 2021. Sergio Pérez acompañó ayer por primera vez en el podio a su coequipero Max Verstappen, y ahora Red Bull Racing domina la Fórmula Uno como nunca había sucedido en esta “era híbrida” de la F1, de 2014 a la fecha.
Con la victoria de Verstappen y el tercer puesto de Checo en el Gran Premio de Francia, la escudería austriaca llegó a 215 puntos por 178 de Mercedes para ampliar a 37 unidades su ventaja en el Campeonato de Constructores.
En el Campeonato de Pilotos el mexicano se afianzó en la tercera plaza con 84 unidades, gracias a que por primera ocasión ligó podios en la F1, luego de haber ganado el GP de Azerbaiyán, la carrera inmediata anterior.
Pérez obtuvo su duodécimo podio en la máxima categoría del automovilismo, en una carrera en la que lució su habilidad en la gestión de los neumáticos.
Verstappen sacó provecho de su DRS para rebasar al siete veces campeón Lewis Hamilton en la penúltima vuelta. El punto de bonificación por la vuelta más rápida coronó un sensacional día para Red Bull, que nunca había vencido a Mercedes en el circuito Paul Ricard.
Y Checo superó a Valtteri Bottas, coequipero de Hamilton en Mercedes, para armar el “1-3” de la escudería austriaca, que tiene una enorme presión sobre el equipo de las “Flechas Negras”, que ha monopolizado cada título de pilotos y constructores desde 2014.
“Arriesgamos con los dos repostajes (para Verstappen) y funcionó. Y muy enorme lo de Sergio con una única parada (en pits)”, dijo el jefe de Red Bull, Christian Horner. “Es un trabajo de equipo, los responsables de la estrategia calcularon bien y se la jugaron con todo”.
Hasta los rivales reconocen la labor del tapatío.
“Siempre estuvo (Sergio) en la ventana (de la parada en pits). No estaba muy lejos. No estaba en la lucha por el podio al principio, pero fueron capaces de ir largo (con la única entrada de Pérez a pits), y eso demostró ser la estrategia correcta para volver (a pelear) por el podio”, admitió Toto Wolf, jefe de equipo de Mercedes.
Verstappen ya igualó su récord personal de tres victorias en una temporada y Red Bull ahora va bien armado con Checo a las dos carreras “en casa”, el Gran Premio de Estiria y luego el de Austria, ambos en el Red Bull Ring.
Desde que el semáforo se puso en verde en la pista de Paul Ricard las estrategias de los equipos se pusieron en marcha. Max Verstappen, de Red Bull, perdió el liderato en la primera curva ante Lewis Hamilton. Sergio Pérez también cedió su lugar a Carlos Sainz, pero lo recuperó de inmediato.
En la vuelta 19, Verstappen entró a boxes para cambiar sus llantas medias a duras y regresó a la pista en la segunda posición, por delante de Bottas. Un giro después Hamilton también paró pero no logró salir por delante de los Red Bull, quedando relegado y a la caza del neerlandés.
Durante 25 vueltas, Checo Pérez administró las gomas amarillas y en un periodo corto lideró la carrera mientras ayudaba a Max Verstappen a acercarse y tomar la punta con calma. Con su segundo juego de neumáticos (duros) pasó lo mismo, aguantó hasta el final de la carrera.
Max de nuevo perdió el primer lugar ante Hamilton cuando ingresó por segunda ocasión al pitlane, pero fue la clave de su victoria ya que, con mejores llantas, a vuelta y media del final logró rebasar al siete veces campeón de F1. Pérez hizo lo mismo, en el giro 49, al arrebatarle el tercer lugar a Bottas.
Texto: Staff / Agencia Reforma


