23 agosto,2023 8:56 am

Se calienta el mar de Acapulco y la temperatura mata los arrecifes de coral, alerta biólogo

 

Este jueves, Juan Barnard Ávila y buzos van a iniciar un mapeo en la zona de la isla La Roqueta para identificar colonias “vivas o medio vivas” y recuperarlas después

 

Acapulco, Guerrero, 23 de agosto de 2023. Las altas temperaturas registradas en el mar de Acapulco, causadas por el cambio climático y el efecto de El Niño, están matando a los arrecifes de coral que están en la bahía, advirtió el biólogo marino Juan Barnard Ávila.

En julio la temperatura del agua llegó hasta los 32 grados centígrados, de acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) del gobierno de Estados Unidos citados durante la exposición del experto ambientalista en la Universidad Americana de Acapulco (UAA).

Este jueves, Barnard Ávila y buzos van a iniciar un mapeo de los arrecifes de coral ripio y pavona en la isla de la Roqueta porque esta zona es la que más presenta un mayor número de esta especie. El objetivo es identificar colonias de coral “vivas o medio vivas” para darle un seguimiento a estos seres y poder recuperarlos después.

Barnard explicó que siempre ha existido un efecto invernadero, por la radiación solar que entra a la Tierra y se refleja y sale, pero con el calentamiento global, ya no puede salir, por los gases de dióxido de carbono que se han acumulado. Y a la par, se vive cada vez más frecuente el efecto de El Niño, por el que aumenta la temperatura del agua.

La NOAA mide la temperatura alrededor del mundo mediante boyas y satélites, sus datos del 12 de agosto registran entre 31 y 31.5 grados en Acapulco, cuando “empezábamos a sentir bastante tibia el agua”, dijo Barnard, mientras que en Zihuatanejo estuvo en 30.6, un grado de diferencia.

La diferencia entre ambos sitios se debe a que Acapulco está más cerca de la línea del Ecuador, donde es más caliente el agua, indicó el también doctorante en Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y fotógrafo submarino.

El 18 de julio se presentó en Acapulco “el punto más álgido”, señaló, porque se alcanzaron los 32 grados centígrados en temperatura superficie. Lo grave, subrayó, fue que al descender en el mar, la temperatura se mantuvo a ese nivel.

El biólogo marino expuso que los corales son animales que se alimentan a través de microalgas y por sus propios tentáculos, que capturan zooplancton, y a la vez “capturan CO2, es parte de la gran importancia de los arrecifes de coral”.

Agregó que el 0.2 por ciento de los océanos del mundo son arrecifes de coral que capturan el 50 por ciento del CO2 del planeta, y por eso son sumideros de carbono, es decir, un depósito de carbón que contribuye a reducir el dióxido de carbono.

En la sala de la Rectoría de la UAA, propuso a integrantes del Centro de Ciencias de Desarrollo Integral de la UAG y el Instituto Municipal de Planeación (Implan), así como practicantes de buceo en apnea, que descienden a pulmón hasta 25 metros, buscar en Acapulco “una sola colonia de coral viva, yo, las últimas seis veces que he ido a bucear, no he encontrado ninguna”.

Señaló que se puede identificar que los arrecifes están vivos porque muestran un color café, mientras que cuando están blancos es porque ya murieron.

Detalló que el equipo de buzos y biólogos realizará un mapeo georreferenciado en la isla La Roqueta porque es la zona de Acapulco donde hay más arrecifes de coral, e indicó los distintos puntos donde están. La información obtenida servirá para continuar con la investigación y mantenerlos vivos, una vía sería mantenerlos en acuarios.

Alertó que otra amenaza hacia los corales de Acapulco es que son vendidos a los turistas como artesanías, pero esta comercialización está prohibida e incluso penada por la norma 059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), aunque “no hay nadie que la aplique”, lamentó.

 

Texto y foto: Ramón Gracida Gómez