
Francisco Magaña
Atoyac
Playa Las Gaviotas, respuesta de tranquilidad y aventura para vacacionistas en Costa Grande.
A finales de los años 90 ante la insuficiencia de playas en la Costa Grande en temporadas vacacionales que eran abarrotadas en diciembre y Semana Santa, surge un nuevo atractivo natural, playa Las Gaviotas en Llano Real, municipio de Benito Juárez-San Jerónimo.
Este balneario natural se ubica en la desviación de la entrada principal del pueblo de Hacienda de Cabañas entrando por una carretera de cinta asfáltica que lleva al pequeño pueblo de Los Llanos, dedicado a la pesca y copra.
La zona que antes de la carretera era inhóspita, comenzó a repuntar por la novedad de que algunos aventurados instalaron enramadas en la zona de playa a escasos 500 metros del pueblo.
En un principio sin servicio de transporte hasta las playas y sin energía eléctrica que se instaló apenas hace dos años y con la conclusión de la carretera, la visita de los amantes del ecoturismo comenzó a escudriñar esta zona de playa de más de 5 kilómetros.
Antes el lugar era conocido porque ahí llegaban ballenas que quedaban encalladas en el lugar y algunas morían pese al esfuerzo de los lugareños por salvarlas, documentan medios locales.
Actualmente se siguen observando avistamiento de ballenas, así como de delfines que son experiencias que se llevan algunos bañistas.
Hoy este atractivo natural cuenta con 15 cabañas que se ha convertido en un sitio preferido por locales y turistas que buscan la tranquilidad de la zona, en contraste con otras playas donde los establecimientos comerciales están literalmente pegados.
Destacan por su servicio y buenas instalaciones las cabañas de La Langosta Costeña y La Jaiba Mordelona del músico Kike del grupo Los Karkis, entre otros establecimientos que se han salido de la típica enramada porque son locales con aspectos más moderno sin salir del aire rústico que buscan los visitantes.
Playa Las Gaviotas, es un conjunto de enramadas y cabañas, la mayoría con albercas y chapoteadores, separadas a una distancia considerable una de la otra, que es una de las características que les atrae a sus visitantes por su privacidad.
Aun cuando es mar abierto, el sitio es ideal para surfistas y bañistas que disfrutan de la playa enmarcada por la inmensas montañas azules de la sierra de Atoyac, que se observan desde las doradas arenas.
El lugar poco a poco comenzó a ser poblado por prestadores de servicios quienes llegaron inicialmente algunos con campamentos tortugueros que eran visitados en su mayoría por estudiantes y padres de familias de Atoyac.
A decir de algunos prestadores de servicios se les permitió instalarse con la condición de no alterar el ecosistema de la flora y fauna donde las tunas conocidas como pitayas y riñoninas se observan a lo largo del camino de la franja de playa, creciendo de manera silvestre.
Playa Las Gaviotas cuenta ahora en algunos de sus locales con cuartos rústicos para pasar el fin de semana, así como acampar en la zona de playa siendo una zona tranquila que motiva a quedarse a disfrutar de la puesta del sol.
La gastronomía destaca por el pescado a la talla, tiritas, ceviche y pescados sancochados y fritos, además de sopes y pescadillas son la carta fuerte para los comensales.
Los visitantes destacan que prefieren el lugar por ser tranquilo sin muchos vendedores ambulantes, además de que si llevan auto propio no tienen que pagar estacionamiento en comparación con otras playas.


