
Acapulco, Guerrero, 22 de diciembre de 2025. Los miradores de la avenida Escénica, abiertas el miércoles, se volvieron paradas obligadas para los visitantes, quienes se toman fotografías y videos, como lo hizo una familia procedente de Nayarit que desde 1994 no venía a la ciudad.
Los miradores amanecer y atardecer ubicados en la avenida Escénica, se convirtieron rápidamente en paradas obligatorias para los visitantes que transitan por la vía, sin embargo a pesar de que en ambos hay semáforos de precaución, reductores de velocidad, así como letreros a 300 metros que avisan de los miradores, los conductores pasan estos a una velocidad de 60 kilómetros por hora o más, pese a que la mínima permitida en la vía es de 50 kilómetros por hora.
Desde el mirador amanecer, que da hacia la bahía de Puerto Marqués, y desde donde se puede apreciar la salida de los primeros rayos del sol, cuenta con cajas de estacionamiento para hasta ocho automóviles ligeros y camionetas, hay dos espacio con barandal para apreciar el paisaje en familia o grupo, y otro espacio con tres cuadros altos pintados con figuras de las cajas de Olinalá, y al final con un mirador, protegido con vidrio templado, que en las fotografías da la impresión de que uno está en el aire.
En el mirador atardecer, que está frente al acceso del hotel Las Brisas, hay espacio hasta para cinco automóviles, y un sitio de taxis. La estructura en este espacio es distinto, cuenta con una zona de vista con un barandal, y bancos de cemento para ver cómo se oculta el sol en el horizonte.
Durante la visita en el mirador amanecer, la familia del señor Francisco Puga, procedentes de Nayarit, quedaron maravillados de la vista panorámica hacia la zona Diamante y la bahía de Puerto Marqués, así como de la infraestructura del lugar.
El señor Francisco compartió que desde 1994 la familia no venía al puerto de Acapulco, y que en esta ocasión decidieron darle otra oportunidad a la ciudad ante la promoción que había de que se encontraba rehabilitada después de la destrucción que causó el impacto del huracán Otis.
Dijo que se alejaron de Acapulco ante las noticias sobre la violencia, pero también de la decadencia de la infraestructura turística, y la mala atención de la que se hablaba en los medios. Sin embargo, comentó que la experiencia que han tenido desde el viernes que llegaron a un hotel de la zona Diamante ha sido totalmente distinta, y en los lugares que han visitado los han atendido con mucha calidez.
El hombre dijo que a pesar de que en el área donde están hay edificios que aún continúan en reconstrucción, la zona de la bahía los ha sorprendido y que de aquel Acapulco que conoció nada, es igual y resaltó la limpieza de la a venida Costera y la nueva infraestructura de la zona hotelera.
Indicó que con la familia en los últimos años, habían visitado Cancún y otros centros turísticos de la Riviera Maya, así como Huatulco, pero en esta ocasión decidieron regresar a Acapulco de donde se retirarán hoy, pero con la promesa de regresar muy pronto.
Jacob Morales Antonio/ Foto: Jesús Trigo


