
Acapulco, Guerrero, 24 de marzo de 2025. En las playas de la bahía los vendedores de diferentes productos muestran su disposición para su regulación, sin embargo la poca o nula presencia de las autoridades federales sigue permitiendo que vendedores externos lleguen y ofrezcan productos, este domingo un grupo de trabajadores de la empresa Barcel fueron corridos de playa Tlacopanocha.
En un recorrido en las playas de la bahía, se observó a casi todos los vendedores de diferentes productos uniformados, portando una camisa manga larga blanca, su nombre en la parte frontal y en la espalda el giro, o a la agrupación a la que pertenecen. Pero también había gente adulta mayor sin uniforme.
Tres vendedoras que no quisieron una entrevista extensa por temor, expresaron que están conformes con la regulación y reconocieron que son demasiados en las temporadas vacacionales, y cada vez venden menos, por eso es necesario el orden, e incluso pagar por un permiso para poder vender.
Una fuente comentó que en la reunión del jueves, se les informó un costo promedio del permiso ante la Semarnat para poder vender en las playas, que no rebasará los 2 mil pesos anuales , y que multiplicado por 7 mil vendedores que es el padrón solo de la bahía, de Icacos hasta Caleta, representaría un ingreso anual de 14 millones de pesos a esa secretaría.
Pero para poder obtener el permiso se han puesto algunos candados, el primero es que solo será para quienes vendan en las playas y tengan radicados por lo menos 10 años en Acapulco, lo que evitará la llegada de vendedores de temporada.
La fuente dijo que en el caso de los vendedores indígenas que llegan en cada temporada de vacaciones, tampoco podrán vender en las playas, y recordó que hay líderes que los traen desde sus comunidades a la ciudad, y los tienen hacinados en cuartos, y los usan para vender, o que la autoridad también debería de investigar y estar al pendiente.
En el recorrido de este domingo se observó a los vendedores ofrecer una gama de productos realizados de forma artesanal, como el aceite de coco, las artesanías como collares, pulseras, abanicos, sombreros, recuerdos, figuras hechas de caparazones de caracoles, papalotes, o paracaídas, y juguetes de playa.
Además de comida, como quesadillas, elotes, ostiones y ceviche, plátanos fritos, fruta de temporada, donas y empanadas, frituras, tiras de camarones asados, y postres como los helados. Así como los servicios de masaje, trenzas, y la colocación de tatuajes de gema.
Dentro de los servicios y productos que tendrán algunas restricciones y limitaciones, son quienes venden recorriendo la playa con alguna carretilla u otra forma de mostrar su productos en vehículos rodantes, como el caso de los vendedores de nieve, que tendrán que cargar el recipiente como lo hacían originalmente, al igual que quienes venden elotes, aunque hay cierta resistencia.
En el caso de las bebidas, queda prohibida su venta, a menos que sean de los restaurantes de playa, así como los cocteles que se ofrecen como las piñas locas. También se prohíbe la renta de bocinas. Además se tendrá cuidado en que los productos de artesanías que se ofrezcan no sean productos chinos y que sean elaborados en el estado.
En cada área o bloque de playa que se conforme, se formará un comité de vigilancia que estará pendiente de que todos cumplan con lo que se está estableciendo en un reglamento, además de estar pendientes de que no entren otros vendedores no regularizados y sin permisos, y en su caso se solicitará el auxilio de las autoridades para retirarlos.
La tarde de este domingo, un grupo de tres trabajadores de frituras de Barcel, recorrieron varias playas de la bahía ofreciendo una promoción de tres bolsas de frituras de la marca, por 150 pesos. Fueron vistos desde Caleta hasta ls playa El Morro.
Pero en playa Tlacopanocha, a un costado del malecón, los vendedores y prestadores de servicios turísticos les impidieron vender ahí, y les pidieron que se retiraran. El grupo de trabajadores sí pudo vender las promociones en otras playas, que aun están en el proceso de agruparse.
Durante el recorrido no se observó presencia de la policía turística en las playas, tampoco de inspectores de la Semarnat. Mientras los elementos de la Secretaría de Marina mantienen recorridos con patrullas acuáticas y en los accesos a playa.
Texto: Jacob Morales Antonio/ Foto: Jesús Trigo


