
Ciudad Altamirano, Guerrero, 5 de septiembre de 2020. Varios países en el mundo comenzaron a difundir la investigación que desde hace 10 años se emprendió en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia perteneciente a la Universidad Autónoma de Guerrero, UAG, en Ciudad Altamirano, para tener una raza de borregos propia de la región con buena resistencia al calor, y que con alimentación de pastoreo propia de la región puede subir de peso rápidamente mejor que otras razas reconocidas, el Mevezug.
El nombre de Mevezug surge de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UAG.
Como resultado de las actividades de la Unidad Productiva Ovina (UPO) se han presentado trabajos en actos científico-académicos en Brasil, Ecuador, Cuba y México; de igual forma 10 publicaciones en revistas científicas estadunidenses. Este año se publicó Birth weight en Egyptian Journal of Sheep & Goat Sciences, y un capítulo del libro: Docência, Pesquisa e Liderança em Zootecnia (Docencia, Investigación y Liderazgo en Zootecnia) a publicarse en Brasil.
El profesor Esteban Julian Mireles, quien logró su doctorado con esta investigación, informó que “A 10 años del proceso de formación de la raza ovina Mevezug, dentro de la universidad, se cuenta con un hato de 144 ovinos puros de color definido café claro y café tabaco, 120 que integran el hato”.
También hay “24 reproductores en empadre, como préstamo en igual número de hatos de la región de la Tierra Caliente en municipios de los estados de Guerrero, Michoacán y Estado de México”.
“Con esto la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma contribuye a disminuir la dependencia histórica de nuestro país del recurso genético de países de Europa, Estados Unidos y Sudáfrica. De este país se importaron desde la década de los 90 del siglo pasado la raza Dorper que en la región de la Tierra Caliente ha repercutido en la absorción de las razas criollas ovinas Pelibuey y Black Belly que existían antes de la década mencionada, lo que ha resultado en las desaparición de ovinos de color café y panza negra y substituidos por ovinos de color blanco, negro, negro con manchas blancas y blanco con manchas cafés”.
Al tener una raza propia la Tierra Caliente, reduce los gastos de compras de borregos de otras razas que son más caras, y que podrían dar menos garantía de resultados al no ser tan resistentes al calor, o necesitar más inversión para conseguir más peso, debido al tipo de alimentación.
Esta investigación de 10 años está dando sus primeros frutos en la región.
Texto y foto: Israel Flores


