
Secuencias acumuladas. La escultura como acto de introspección libertaria muestra el legado de un artista que convirtió la adversidad en belleza
Acapulco, Guerrero, 19 de noviembre de 2025. Con el objetivo de que más gente conozca el trabajo del finado artista húngaro-acapulqueño Pal Kepenyes, su exposición Secuencias acumuladas. La escultura como acto de introspección libertaria continuará hasta el 30 de noviembre más en exhibición en la Sala de Usos Múltiples del Museo Fuerte de San Diego luego de que se inaugurara como parte de las actividades del pasado XVIII Festival Internacional La Nao Acapulco 2025, que concluyó el domingo.
La exposición, curada por la artista visual acapulqueña Jeanette Rojas Dib, presenta el legado de un artista que convirtió la adversidad en belleza, el encierro en explosión y la fractura en posibilidad de reinvención.
Pal, dice su texto de sala, fue “un creador que entendió que el arte, en su esencia más profunda, es un acto de fluidez y vida”.
A lo largo de la sala se distribuyen decenas de esculturas de pequeño, mediano y gran formato así como joyas en materiales como oro y que dan cuenta de su lenguaje.
En ese sentido, la exposición recuerda que quien nació en Kondoros, Hungría, en 1926 vivió diversos momentos históricos mundiales marcados por profundas transformaciones políticas: la privación absoluta de su libertad como prisionero de guerra del régimen estalinista, los trabajos forzados en una mina de carbón, su desarrollo como artista y su llegada a México en 1959, que representó un punto de inflexión definitivo.
Así, la exposición está organizada para trazar un mapa de su evolución personal y artística: Joyería escultórica, en referencia a sus primeros trabajos que más que joyas son experimentos en miniatura que le permitieron desarrollar su lenguaje; Secuencias Acumuladas, conjunto de esculturas mayormente hechas en bronce y que tienen como característica el movimiento; Mundo Roto, con trabajos hechos a partir de fragmentos de otras piezas para resignificarlas; Los Vivos, esculturas que invitan a ser tocadas, movidas o reconfiguradas, y Arte Povero, piezas que combinan materiales como bronce y cemento.
Finalmente, Sensimetapales, grupo de obras ubicadas entre las Secuencias Acumuladas y Los Vivos en la búsqueda de movimiento y expresividad, que se cubren, que se ocultan y revelan.
“La trayectoria de Kepenyes está marcada por rupturas y reconstrucciones. Cada etapa de su vida dejó una huella indeleble en su producción artística, configurando un lenguaje escultórico único que evoluciona desde lo contenido hacia lo expandido, desde el secreto hacia la expresión pública, desde lo estático hacia lo transformable”, continúa su texto de sala hasta llagar a la parte relativa a Acapulco, donde desarrolló lo mismo joyería escultórica hasta monumentales esculturas públicas.
“Pal Kepenyes llega al Paradise, un restaurante de playa. Ve a las personas bailar. En ese instante comprende que aquí está la libertad, la fuerza y la alegría que ha buscado toda su vida. Decide quedarse y construir su hogar”.
“En Acapulco encuentra su lugar en el mundo y en Lumi (Dehesa, su ahora viuda) su refugio en el cosmos”.
Consultado respecto a la continuidad de esta exposición, el director de Cultura de Acapulco, Christopher Brito Salgado, recordó que la exposición formó parte del homenaje que se le hizo al artista dentro de las actividades del pasado festival La Nao y afirmó que estará abierta al público de martes a domingo hasta finales de este mes especulando dijo, debido a la cantidad de gente que está acudiendo al museo, con la posibilidad de tenerla hasta finales de año.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


